Recuperar los cuerpos de sus seres queridos es la exigencia de familiares de las víctimas de los terremotos

«Hemos buscado a mi hermana entre los vivos y entre los muertos y no aparece», asegura Lisbeth mientras camina por los restos del edificio Punta Brisa de Macuto. Su cuñado falleció, pero su hermana, Fina, y su sobrino, están en un limbo. Ver las máquinas en la zona no la anima, porque esto puede significar que sus seres queridos -en caso de que estén allí- desaparecerán entre el metal.
Lisbeth pide explicaciones. En otras zonas, como Caraballeda, las familias quieren maquinaria pesada para apartar las losas que aprisionaron a una tía o un hermano, mas insisten en respetar los cuerpos. Todavía brilla la llama de la esperanza de encontrarlos con vida, pero de no ser así, lo que menos quieren es que los cadáveres sean amputados.
Casi 4 mil personas fallecieron en Venezuela como consecuencia de los terremotos del pasado 24 de junio, según el reporte oficial de este jueves 9 de julio. No hay datos públicos sobre desaparecidos, pero los grupos familiares que colocan una lona para protegerse del sol y se instalan a esperar una respuesta forman parte de las listas de quienes no regresaron a sus hogares.

Resguardar la dignidad
Emili Quintero, paramédica y voluntaria, pudo rescatar a personas vivas, pero se ha centrado en la recuperación de cadáveres. «Es muy doloroso perder a tu familiar y también perder el cuerpo», razona. Con el grupo del que forma parte, Emili ha podido encontrar unos 100 cuerpos entre Playa Grande y Tanaguarena. «La recuperación de cadáveres es algo que no a todo el mundo le gusta trabajar».
El trabajo debe hacerse en plena comunicación con los familiares, insiste. De ser necesaria una amputación, hay que consultar si están de acuerdo, enfatiza, y todo será «dependiendo de cómo haya quedado». La idea, remarca, es retomar el cuerpo completo, «porque tenemos que resguardar la dignidad de ese cadáver».


Tiempo para recuperar los cuerpos
Las transmisiones itinerantes de la radio Voces 101.5 FM han garantizado a las familias la oportunidad de contar lo que esperan para sus seres queridos. José Félix Ojeda, director de la emisora, refiere que el uso de las máquinas es un tema recurrente, porque «la gente necesita máquinas para ayudar a sacar el cuerpo de sus familiares, pero las contratistas que están demoliendo y limpiando el terreno van aceleradamente y no dan tiempo de que terminen de recuperarse los cuerpos».
Como lo destaca Ojeda, «la gente tiene la esperanza de conseguir a su familiar vivo, pero además quiere darle sepultura», y por eso «te dicen que esperan que les den tiempo de culminar las operaciones de rescate».
Decir la verdad
Sinceridad y comunicación es lo que solicita Luis Rea, presidente de la Asociación Religiosos del Mundo. «Hay maquinistas que no permiten que las personas que tratan, con la ayuda de rescatistas, de recuperar los cadáveres de sus seres queridos. Debemos organizarnos mejor, porque aunque sabemos que muchos de nuestros familiares se fueron, eso no duele; queremos enterrarlos dignamente y debemos encontrarlos». Rea solicita a las instituciones del Estado una reflexión y una decisión que acompañe este dolor de las familias.
Fuente de TenemosNoticias.com: contrapunto.com
En la sección: Nacional – Contrapunto.com
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