Así está el panorama de grupos armados en Tuluá, Valle: el alcalde hizo un llamado al gobierno de Abelardo De la Espriella para recuperar la seguridad
📅 🕐 hace 4 min🔗 Fuente: eltiempo.com🕑 7 min de lectura
Compartir:
El último ataque de disidentes de las Farc del frente ’57 Yair Bermúdez’ contra la subestación de la Policía del corregimiento de Barragán, motivó a que el alcalde de Tuluá, Gustavo Vélez, elevara un llamado urgente al próximo Gobierno Nacional.
LEA TAMBIÉN
Operativo contra la extorsión de ‘la Inmaculada’ en Tuluá, Valle. Foto:Policía Valle
El ataque sucedió el pasado 15 de julio. Los disidentes dispararon contra las instalaciones de la Fuerza Pública desde el parque principal, de acuerdo con la Policía Valle.
LEA TAMBIÉN
Por fortuna, policías y soldados lograron repeler la acción terrorista, pero la población de Barragán y en el mismo casco urbano de Tuluá hay temor por los grupos armados, pues no solo la banda criminal y brazo de ‘oficinas de ajuste de cuentas’ de narcotraficantes, ‘la Inmaculada’, sigue siendo uno de los principales dinamizadores de delitos en este municipio del centro del Valle del Cauca.
Alcaldía de Tuluá. Foto:Alcaldía de Tuluá
«Nosotros tenemos una situación compleja hacia la zona de media y alta montaña con la presencia de grupos insurgentes del frente ’57’, y la disidencia ‘Adán Izquierdo'», sostuvo el alcalde Vélez. El frente ’57’ es una facción de la disidencia ‘Adán Izquierdo’.
LEA TAMBIÉN
«Se necesita que se recupere la tranquilidad y la seguridad para poder garantizar que la inversión llegue a los sectores más apartados y que podamos aprovechar las oportunidades que tenemos hoy en la media y alta montaña», aseguró el mandatario.
Megatoma en Tuluá, en 2026. Foto:Gobernación del Valle del Cauca
Los homicidios en el último año
De acuerdo con la Gobernación del Valle del Cauca y la Policía Valle, durante el 2025 se lograron desarticular 20 bandas que le prestaban servicio a ‘la Inmaculada’. En ese entonces, la comandante de la Policía Valle, brigadier general Sandra Liliana Rodríguez, dijo: «Todos los delitos se dieron a la baja”.
Entre enero y septiembre de ese 2025, según la Alcaldía de Tuluá, se reportaron 82 homicidios en esta localidad, arrojando una reducción del 44 %. El alcalde Vélez dijo que se alcanzó una de las tasas más bajas de los últimos seis años.
Mientras que en el 2020 se reportaron 146 casos. «Esta tendencia descendente no es nueva: durante el 2024 también se había logrado una reducción del 26 %, lo que demuestra que las acciones de control y prevención están generando resultados reales», habían informado en la Alcaldía de Tuluá.
El operativo se llevó a cabo en zonas críticas y espacios públicos de Tuluá Foto:Gobernación del Valle del Cauca
«El municipio continúa fortaleciendo sus estrategias de seguridad, intensificando operativos que han permitido avances importantes en la reducción del delito. Como resultado de estas acciones, se han realizado 705 capturas, se han incautado más de 51 armas de fuego y se han ejecutado 90 allanamientos», fue parte del reporte de ese entonces.
‘Pipe Tuluá’ se declaró no culpable en EE. UU. Foto:Sergio Cárdenas / EL TIEMPO.
El sangriento historial de la banda criminal ‘la Inmaculada’
La banda ‘la Inmaculada’, peligroso grupo armado de Tuluá que se autodenomina como ‘la Oficina’ en este municipio del centro del Valle del Cauca, mantiene las herencias de temidos capos de la mafia de los carteles del norte del Valle y de Cali, así como de paramilitares, con ‘los Rastrojos’, además del ‘clan del Golfo’ o antiguo ‘clan Úsuga’, para conformar la ‘Gran Alianza’ con el extraditado ‘Pipe Tuluá’, como uno de sus cabecillas.
Esta alianza ha sostenido, inclusive, vínculos con disidentes de las Farc del frente ‘Jaime Martínez’, para recuperar bienes de testaferros, como alias Mascota, al recordar el caso del secuestro del niño Lyan, el 3 de mayo de 2025, en zona de Jamundí.
Las órdenes fueron impartidas por ‘Diego Rastrojo’ y la ‘Gran Alianza’ había dictaminado en una de las reuniones que narcotraficantes de este grupo tuvieron en 2025 que el menor no podía sufrir ningún daño. La disidencia de ‘Jaime Martínez’ estuvo de acuerdo con el secuestro del niño planeado, principalmente, por la ‘Gran Alianza’.
Este grupo tuvo otras reuniones para analizar el tema de las rutas de las drogas con ‘Pipe Tuluá’ en la cárcel y en camino de la extradición.
‘La Inmaculada’ es una ‘oficina de cobro’ para ajustes de cuentas por drogas, por parte de la ‘Gran Alianza’, de acuerdo con fuentes de la Policía Valle.
La banda viene entrenando a más de 300 menores de edad reclutados y en buena parte de los casos son obligados o manipulados con pagos de cuantiosas sumas de dinero.
Dos de ellos aparecieron en un video hablando del deseo que aún mantiene la banda, bajo órdenes de ‘Pipe Tuluá’, de ser parte del proceso de ‘paz total’ del presidente Gustavo Petro.
Claro está que, para expertos consultados por EL TIEMPO, esta es una distracción para seguir delinquiendo desde Colombia, como lo han hecho desde 2022 las bandas ‘Shottas’ y ‘Espartanos’ de Buenaventura, donde la fragilidad de los diálogos por la carencia de un marco sociojurídico generó su fractura en 2025. Pero años atrás mantuvieron sus actividades ilícitas en la ciudad puerto y por fuera del país, alcanzando ciudades de Chile. En su historial aparecen homicidios, extorsiones con cobros de ‘gota a gota’, secuestros, desapariciones y narcotráfico, similares a los de ‘la Inmaculada’.
LEA TAMBIÉN
En ‘la Inmaculada’, por ejemplo, cuando atraen a los menores y los vinculan a la banda criminal los ponen primero en acciones de microtráfico, como campaneros y expendedores de drogas. Pero no sin antes iniciarlos en el consumo de alucinógenos.
Poco a poco, cuando van escalando y pasan a ser entrenados en manejo de armas, como revólveres, pistolas, miniuzis y fusiles. Según una fuente oficial de la Policía, en estos casos involucran a escuelas de seguridad privada o sitios de entrenamiento ilegales en zona rural con dianas o láminas, a larga y corta distancia.
Como en un entrenamiento, empiezan a conocer las armas, a cargarlas con las municiones, aprenden a manejarlas, a cómo sostenerlas con ambas manos, con los brazos estirados y cómo adiestrarse con la mira frontal para luego disparar a determinadas distancias. El grupo armado realiza estos entrenamientos en zonas rurales y apartadas.
En ‘la Inmaculada’ de Tuluá, de acuerdo con fuentes de la Policía Nacional, la banda los ubica, sobre todo, entre familias vulnerables en barrios y sectores de escasos recursos, como Brisas del Valle y San Francisco, junto al río tutelar. Son sectores de casas en ladrillo, pero también las hay en esterilla y madera en la orilla del río Tuluá con caminos en trocha y algunas vías pavimentadas.
Estos menores comienzan a ser atraídos con ofertas de pagos mensuales de más de 3 y 5 millones de pesos, para ‘encargos’ grandes que pueden superar los 15 y los 20 millones de pesos, dependiendo del nivel de la ‘tarea’.
Uno de los ‘aprendices’ ha sido Chinga Miguel, de 17 años, en cuya historia hay dos fugas en menos de tres meses de un centro para menores que infringen la ley.
Había sido aprehendido el 31 de diciembre de 2023, en esa noche de celebración de Año Nuevo. Las autoridades lo señalaron como la persona que le habría disparado al concejal de Tuluá Eliécid Ávila, en ese final de 2023. Ese impacto mató al cabildante, dos días después, el 2 de enero de hace dos años.
‘Chinga’ ha sido uno de los sicarios a sueldo, al servicio de la ‘la Inmaculada’. Estuvo en el centro El Redentor, en Bogotá, y de allí se escapó.
Carlos Arturo Londoño, concejal asesinado por órdenes de ‘La Inmaculada’ de Tuluá. Foto:Archivo particular
El conservador Carlos Arturo Londoño, y la de lideresa y funcionaria Claribet Ocampo, asesinados el 19 de abril de 2024, también figuran entre las víctimas de ‘Chinga’.
Estos hechos se sumaron al posterior crimen del concejal de Jamundí John Freddy Gil, del Movimiento Alternativo Indígena y Social (Mais). Ocurrió el 27 de abril de ese 2024.