– Eduardo Sanz – Europa Press – Archivo
MADRID, 17 Jul. (EUROPA PRESS) –
La Unidad Central Operativa (UCO) ha apuntado que la empresa Servinabar, una constructora en la que los investigadores sitúan a Santos Cerdán como socio, intentó comprar un piso valorado en casi un millón de euros para el exdirigente socialista. «Han estado viendo uno de 950», escribió el empresario Antxon Alonso, administrador de la mencionada mercantil, a su esposa.
Así lo expone la UCO en un informe sobre la situación patrimonial de Santos Cerdán que ha remitido al juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno, que investiga el ‘caso Koldo’.
Los agentes exponen esta «tentativa» de compra del inmueble, que se truncó «por discrepancias en los tiempos de entrega» y en el contrato de arras, a través de unos mensajes entre Alonso y su pareja en noviembre de 2021, en los que se quejan del nivel de gasto de Cerdán y Francisca Muñoz, su esposa, quienes no eran «nada discretos».
Tras señalar que a «la Paqui la conocen todas las vendedoras de El Corte Inglés», Alonso escribió a su esposa: «Encima ahora quieren un pisazo», y a renglón seguido: «Han estado viendo uno de 950. Obra de reforma 350».
A partir de ahí, la UCO reconstruye el intento de compra del piso, ubicado en el centro de Madrid. Lo hace adjuntando algunos de documentos de la inmobiliaria que probarían las visitas de Cerdán y su mujer al inmueble en septiembre de 2021, así como los propios contratos asociados a la operación.
Esta operación, además, se habría intentado llevar a cabo meses después de que el Cerdán alcanzara la secretaría de Organización del PSOE.
La esposa de Cerdán «expresó en varias ocasiones su agrado por el inmueble, comentando la posibilidad de realizar eventuales reformas al mismo», subraya la unidad investigadora en el informe.
Días más tarde se produjo una reunión entre la inmobiliaria, Santos Cerdán y Antxon Alonso, en la que los dos primeros «presentaron una oferta de 900.000 euros para la adquisición del inmueble», abonando «una señal de 9.000 euros mediante transferencia ordenada por la mercantil Servinabar», según la UCO.
«Dicha oferta fue declinada por los propietarios, lo que dio lugar a posteriores comunicaciones en las que se llegó a un acuerdo de compra por un importe superior» que alcanzó los 985.000 euros tras una contraoferta de los dueños de la casa, según consta en el informe.
La UCO adjunta el borrador del contrato para la compra del piso, en el que «se establece que el comprador, es decir, Servinabar, estaba interesado en pactar la compra de la vivienda por un precio de 985.000 euros».
En el documento constaba el pago de los 9.000 euros de la señal «en concepto de reserva» y «se acordaba la cantidad de 180.000 euros en concepto de arras penitenciales, quedando 796.000 euros como cantidad a abonar en el momento de la escritura pública de compraventa», según la UCO.
Sin embargo, de acuerdo a lo manifestado por el gerente de la inmobiliaria y la agente a cargo de la operación, «la operación no se ejecutó no por una falta de acuerdo en el precio de la compraventa, sino por discrepancias en los tiempos de entrega y en los términos del contrato de arras, siendo la parte vendedora la que se retiró de la operación».
La UCO también detectó que, en el marco del «interés» de Cerdán y su esposa por adquirir un inmueble en Madrid, Antxon Alonso le reenvió meses después información relacionada con una promoción de viviendas del centro de la capital.





