La industria del algoritmo espera una oleada de compras y fusiones

La industria de proveedores de Inteligencia Artificial (IA) avanza de forma imparable hacia una fase de consolidación, con su oleada de fusiones e integraciones. Según explican los expertos en IA consultados por este periódico, solo habrá futuro para unos pocos gigantes ante el ritmo trepidante de crecimiento del negocio y las disparatadas necesidades de inversión. Solo en este año, Alphabet, Microsoft, Amazon y Meta se gastarán cerca de 700.000 millones de euros en infraestructura de IA.
En ese entorno competitivo, los pequeños, medianos y hasta los simplemente grandes tienen el futuro del revés en el caso de que no ganen músculo competitivo. La extraordinaria velocidad de la capacidad de innovación dejará por el camino un reguero de empresas que no podrán codearse con los colosos, donde se exigirá músculo inversor y templanza para resistir los trimestres en los que los ingresos no cumplan con las expectativas.
El acceso a los chips más eficientes del mercado, el acceso a centros de datos en la nube cada vez más sofisticados y los altos requerimientos energéticos del ecosistema solo podrán resistirlos muy pocos jugadores. Alphabet cumple con esas exigencias, pero ese poder no parece tan evidente en el resto de los jugadores de relumbrón, como OpenAI, Anthropic, Meta y xAI, y donde los hiperescalares tendrán mucho que decir.
El profesor Esteve Almirall, director del Center for Innovation in Cities, comenta en su reciente libro ‘Qué hacer cuando todo cambIA’ (editorial Planeta) sobre la importancia de situarse en la frontera tecnológica para poder competir, y señala que solo los que logren «cruzarla e ir más allá» obtendrán una ventaja diferencial.
Más que una carrera de velocidad, el negocio de la IA debería interpretarse como una prueba de maratón. Así, el mismo experto indica que las empresas de IA deberán medir sus fuerzas, ya que «la rentabilidad económica es una apuesta a largo plazo, donde se invierte para conseguir una parte importante del mercado, con la esperanza de que no haya nuevos competidores y que el desarrollo tecnológico sea lo bastante rápido como para hacerlo viable y muy rentable».
No apto para pusilánimes
La guerra de precios en todos los catálogos de IA será la puntilla para los pusilánimes. «El coste de inferencia por millón de tokens se viene desplomando de un mes para otro, gracias a las eficiencias tecnológicas, y esa situación fuerza a muchos proveedores de modelos medianos a competir casi solo en precio, con márgenes decrecientes y con un futuro ciertamente oscuro», apuntan otros analistas sondeados.
Al margen de la integración de modelos de lenguaje, el mercado también espera fusiones y adquisiciones en los verticales de IA, como los especializados en legal, sanidad, banca y commodities.
Los casos de Meta y Oracle resultan paradigmáticos. Ambos son gigantes de la computación en la nube y, aunque operan en diferentes aristas de la industria, destinan un alto porcentaje de su gasto de capital a firmas especializadas en semiconductores de IA. Por poner todo lo anterior en números, la agencia Bloomberg indica que el mayor proveedor de la matriz de Facebook es Nvidia, con un desembolso que asciende a más de 11.100 millones de dólares anuales. Otro pico sustancial de gasto acaba en SK Hynix, con un total de 4.500 millones de dólares.
Por su parte, el mayor egreso anual de Oracle se destina también a la corporación de Jensen Huang, con cerca de 5.300 millones de dólares, a los que se suman 1.100 millones para AMD y 656 millones para Broadcom. El desembolso conjunto de ambas compañías supera los 22.000 millones de dólares solo en los proveedores previamente nombrados; una cifra que invita a pensar que, con dicho monto, podrían desarrollar de manera autónoma sus propios chips, y más aún si fusionasen sus negocios.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.eleconomista.es
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