Ir al contenido
Política

“Salí de La Guaira porque no podía arriesgar la vida de mi hijo en un refugio”

📅 🕐 hace 1 min🔗 Fuente: TenemosNoticias.com🕑 4 min de lectura
“Salí de La Guaira porque no podía arriesgar la vida de mi hijo en un refugio”
Compartir:

Joximar Salazar se restableció en Ciudad Guayana, estado Bolívar, luego de sobrevivir al doble terremoto de hace más de un mes. Su hijo debe recibir una alimentación especial, por una condición de una acidosis tubular renal, y eso la obligó a desplazarse.

Ciudad Guayana. Joximar Salazar vivía con sus hijos en el sector La Llovizna, en Playa Grande, La Guaira. Perdió todo durante los terremotos hace más de un mes. En medio de la emergencia y en búsqueda de la seguridad de sus hijos, emprendió viaje a Ciudad Guayana, donde se refugia en casa de su madre en la parroquia Pozo Verde.

Aún recuerda el estruendo, el movimiento del edificio y la desesperación por salvar a sus hijos. “Salimos corriendo con todos los niños. Mi hijo más pequeño corrió adelante y nos asustamos mucho porque no sabía hacia dónde se estaba dirigiendo, solamente que él iba corriendo”.

Mientras intentaba salir, la estructura del edificio se desprendió. Joximar veía que caían partes del techo y de las paredes, mientras la invadía el miedo.

Foto referencial: Génesis Carrero Soto

“Me asusté porque pensé que le podía caer encima alguna pared o algo. Del mismo movimiento me caí, me raspé las rodillas y no podía levantarme del mismo fuerte movimiento que había. Como pude me levanté y salí corriendo, pero las paredes igual seguían cayendo. Se cayó parte de las paredes de donde estaban las escaleras y el ascenso”.

Lograron salir descalzos, solamente con la ropa que llevaban puesta ese miércoles 24 de junio a las 6:04 p. m. Mientras ellos lograron salir vieron a vecinos que también trataban de huir del caos y otros que trataban de abrir las rejas de sus apartamentos. Finalmente alcanzaron un área común ubicada frente a las seis torres del conjunto residencial.

Proteger a su hijo

Después de la emergencia, cada familia buscó dónde refugiarse. Algunos permanecieron en albergues temporales y otros se dirigieron a casas de familiares. En el caso de Joximar, abandonar La Guaira fue una necesidad para proteger la salud de uno de sus hijos.

“Tuve que salir de La Guaira porque tengo a mi hijo con una condición de una acidosis tubular renal, que él la superó, pero eso le dejó secuelas y no puede comer cualquier cosa, él no puede pasar hambre. Tuve que salir obligada porque no podía arriesgar la vida de mi hijo en un refugio”.

Empezar de cero

Aunque lograron sobrevivir las pérdidas materiales fueron totales. Aún así, no deja de agradecer a Dios porque están con vida. Reconoce que empezar desde cero no será fácil, pero encuentra consuelo en que toda su familia logró sobrevivir.

“Es difícil comenzar de nuevo, pero gracias a Dios tenemos la bendición de que no perdimos a ningún familiar, como otras personas que conocemos que sabemos que aún no han logrado encontrar a sus otros familiares. Somos una familia de seis y los seis estamos bien, gracias a Dios. Pero es bastante difícil ver que hay otras personas que ya no están”.

En medio de la tragedia Joximar asegura que también conoció el lado más solidario de muchas personas quienes, sin conocerlos, los ayudaron. Tras salir del refugio instalado en el estadio de béisbol de Playa Grande, un matrimonio les ofreció trasladarlos hasta Caracas. Los dejaron en el terminal La Bandera y les dieron dinero para que pudieran seguir su camino con destino al estado Bolívar.

“Hubo unos choferes que prácticamente no nos cobraron casi nada y nos dejaron en el terminal de Oriente. En el terminal de Oriente recibimos el apoyo de Expresos Responsables de Guayana. Ellos también nos ayudaron bastante. No nos cobraron lo que correspondía; de hecho, a los niños prácticamente no les cobraron el pasaje”.

Desplazados en Bolívar

Al estado Bolívar han llegado familias desplazadas por los terremotos en La Guaira. Aunque en el VEN 911 se habilitó un espacio para albergar temporalmente a 120 personas, actualmente no se registran refugiados en este lugar.

La mayoría se desplaza por medios propios y llegan directamente a casa de familiares. Posteriormente reciben donaciones de conocidos, centros de acopio, fundaciones o de la gestión gubernamental.

El reporte oficial de la Gobernación de Bolívar indica que, hasta el 22 de julio, 90 familias fueron atendidas, equivalentes a 277 personas: 134 adultos, 24 adultos mayores, 80 niños, niñas y 39 adolescentes. 54 de esas familias se ubican en el municipio Caroní, 2 en Cedeño, 20 en Angostura del Orinoco, 1 en Piar, 3 en Padre Chien y 10 en Bolivariano Angostura.

Lea también:

Voluntarios de Bolívar apoyan a niños y niñas neurodivergentes afectados tras doblete sísmico

Fuente de TenemosNoticias.com: cronica.uno

En la sección: Crónica Uno

🔂 ¿Te gustó la noticia? Compártela:
Compartir:
🔗 Fuente original: TenemosNoticias.com ·

También te puede interesar

¡Copiado al portapapeles!

Mi resumen de noticias

WhatsApp