¿Qué serpientes son capaces de comer a un ser humano? Descúbrelo en el Día Mundial de la Serpiente

Aunque las pitones y las anacondas no son serpientes venenosas ambas desempeñan un papel de importantes depredadores en sus respectivos ecosistemas, como la anaconda verde y la pitón reticulada, que son capaces de abatir presas de gran tamaño, incluyendo mamíferos, aves y reptiles.
Las pitones y las anacondas tienen adaptaciones morfofisiológicas altamente especializadas que les permiten capturar, matar e ingerir presas de gran tamaño, a menudo animales con un diámetro mucho mayor que el propio cuerpo de la serpiente. Para atacar a sus presas, estas serpientes utilizan la constricción, por lo que se les llama serpientes constrictoras.
“Tras el ataque, rápidamente enrollan su cuerpo alrededor de la víctima y aplican una intensa fuerza muscular. Contrariamente a lo que se piensa, la muerte del animal no se produce por asfixia, sino principalmente por colapso circulatorio: la constricción interrumpe la circulación sanguínea, lo que provoca un paro cardíaco de la presa en pocos minutos”, explica Simões.
En cuanto a la ingestión de presas grandes, estas serpientes no tienen mandíbulas conectadas como los mamíferos. En cambio, “tienen huesos mandibulares bipartidos, lo que les permite abrir la boca de forma extremadamente amplia. También hay un espacio considerable entre las costillas, que son flexibles, y entre las vértebras, lo que permite una dilatación significativa del cuerpo durante la deglución de una presa”, describe el biólogo.
Es importante destacar que los seres humanos no forman parte de la dieta natural de estas serpientes. “Los casos en los que las pitones reticuladas se han alimentado de humanos son raros y se limitan a contextos muy específicos, en su mayoría zonas rurales donde hay contacto directo con esta especie en el sudeste asiático”, finaliza el experto brasileño.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.nationalgeographicla.com
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