el 56% de los países vive hoy bajo regímenes autocráticos

¿Es la democracia un sistema más debilitado ahora que hace dos décadas? La respuesta, según el más reciente Índice de Transformación desarrollado por la Fundación Bertelsmann (BTI por sus siglas en inglés) parece indicar que sí. Pero con ciertos matices que todavía permiten vislumbrar algo de luz frente al incesante auge de las autarquías y al aumento de los regímenes totalitarios.
Este último informe –desarrollado entre el 1 de febrero de 2023 y el 31 de enero de 2025– muestra que desde 2006 el balance global entre democracias y autarquías ha dado un vuelco muy poco esperanzador. Si hace dos décadas el 55% los estados incluidos en esta muestra estaban dirigidos por sistemas democráticos; ahora las tornas han cambiado y el 56% viven bajo un régimen autócrata. En concreto, de los 137 estados analizados, 60 son democracias y 77 autocracias. Además, dentro de estos últimos, dos tercios son considerados ya «dictaduras altamente represivas» o «estados fallidos», por lo que el 38% del total de países analizados se consideran ya como autocracias duras. Un máximo histórico reflejado en este informe donde se muestra que 2006 dos tercios de los estados evaluados son hoy menos democráticos que hace veinte años.
En este sentido, el BTI señala que esta transformación hacia los totalitarismos deja «poco espacio para el optimismo». En concreto, en 28 de los países analizados la puntuación general sobre la calidad democrática se redujo al menos 0,25 puntos; y en general, dos tercios del total de la muestra registraron un peor balance en su transformación democrática respecto a 2006. Por contra, sólo 12 gobiernos alcanzaron algún tipo de progreso.
Este escenario se explica en el informe por dos razones fundamentales. La restricción de la participación política: entre las que se incluyen elecciones, derecho de asociación, libertad de expresión y de prensa; así como la constante erosión de la separación de poderes, la independencia judicial, la persecución efectiva contra los abusos del estado, y la protección de los derechos civiles.
Elecciones injustas
Todo esto se refleja además en unos estándares democráticos cada vez menores. Conforme avanzan los totalitarismos y los regímenes autárquicos, la posibilidad de unas elecciones justas y con garantías es cada vez más una quimera. Según la muestra recogida por el BTI, 80 de los 137 países analizados realizaron elecciones parlamentarias o presidenciales en 2023 y 2024. Procesos en donde más de 2.000 millones de personas estuvieron llamadas a votar, pero que, sin embargo, en el 58% de los casos no cumplieron los estándares mínimos para ser considerados libres y justos.
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Fuente de TenemosNoticias.com: www.elperiodico.com
En la sección: El Periódico – internacional
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