Israel se prepara para tomar el control de Ciudad de Gaza: «Estamos listos» | elmundo.es

Aunque no se trata de la ofensiva a gran escala filtrada en los últimos días para ocupar el 25% de la Franja de Gaza que aún no se encuentra bajo su control militar, la decisión de Israel de hacerse con el control de Ciudad de Gaza supone un nuevo punto de inflexión en la devastadora guerra y en la ardua negociación. Con ambas vías en una especie de estancamiento, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha ordenado a sus fuerzas armadas desbloquear la situación, priorizando el objetivo declarado de acabar completamente con Hamas, sobre el de la vuelta de los 50 secuestrados aún en cautiverio tras 672 días. En su entorno aclaran que la toma del control puede frenarse en el momento que Hamas reanude la negociación, confirmando así su naturaleza de elemento de presión, lo que manda es el comunicado en los despachos y los preparativos en el terreno.
El anuncio de la madrugada del viernes llegó pese al temor de las familias de los rehenes, la firme oposición del jefe del ejército, Eyal Zamir, y el consejo de varios aliados en la esfera internacional, que pidieron al gabinete dar marcha atrás mostrando su preocupación por los rehenes y por los gazatíes, ya bajo una grave crisis humanitaria, ante la posible evacuación de la ciudad en la que viven entre 800.000 y un millón de habitantes. Pese a la oposición, Zamir declaró: «Estamos preparados».
«El gabinete aprobó la propuesta del primer ministro para derrotar a Hamas. El ejército se preparará para hacerse con el control de Ciudad de Gaza mientras brinda ayuda humanitaria a la población civil fuera de las zonas de combate», indicó la oficina del primer ministro, tras la maratoniana reunión, que causó la desesperanza de muchas familias de rehenes y la amenaza de Hamas: «Esta aventura criminal costará caro y no será un viaje fácil».
«Hamas representa una amenaza para la seguridad de Israel», ha señalado el ministro de Defensa, Israel Katz, que recibió junto a Netanyahu, la potestad para aprobar los planes operativos que requieren una nueva movilización de reservistas.
Tres mensajes destacan en el comunicado más leído ayer en las capitales de la región: la preparación que deberá realizar el ejército para lanzar una operación terrestre contra Hamas en la principal ciudad del devastado enclave palestino; la oficialización de los cinco principios para una tregua permanente; y el rechazo a las propuestas de Zamir sobre incursiones intensas y puntuales en lugar de ocupación.
«El plan alternativo presentado no conseguirá acabar con Hamas y la vuelta de los secuestrados», justificó el gabinete de Netanyahu en clara alusión a la cúpula militar. Es muy poco frecuente que un gobierno en Israel apruebe una acción de gran calado de su ejército como ésta, sin el apoyo del jefe del Estado Mayor. Zamir quiso hacer ver a los ministros que la ampliación de la ofensiva terrestre a Gaza podría causar numerosas bajas entre soldados y rehenes y avisó de las dificultades para dar una adecuada respuesta humanitaria a los cientos de miles que se desplazarán al centro y sur de la Franja. Se cree que la operación requerirá dos meses de preparación y la participación de al menos 200.000 soldados.
Según medios locales, Zamir dijo al gabinete que debe quitar el retorno de los secuestrados como uno de los objetivos marcados tras el ataque de Hamas del 7-O. Ya sea la tregua con Hizbulá en el Líbano o la ofensiva en Gaza intercalada con dos treguas, las propuestas de Netanyahu suelen ser aprobadas en este gabinete. Con todo, la inusual duración de la reunión (más de 10 horas) refleja la importancia y sensibilidad del tema estudiado en el foro formado por el jefe de Gobierno, los principales ministros y los jefes de los organismos de seguridad.
El ultraderechista, Bezalel Smotrish, no votó a favor del plan de Netanyahu porque, en su opinión, no incluía una presión militar incesante sobre Hamas y la ocupación de toda la Franja de Gaza, y sí la posibilidad de poner el freno inmediato en caso de la reanudación negociadora. Dos fuentes árabes citadas por la agencia AP revelaron este viernes nuevos intentos de Egipto y Qatar para presentar un nuevo marco-acuerdo.
En este sentido, el mini gabinete israelí también aprobó cinco principios que permitirían su firma del fin de la guerra: el desarme de Hamas, la vuelta de todos los secuestrados, la desmilitarización de Gaza, su control de seguridad israelí y un gobierno civil alternativo que no sea Hamas ni la Autoridad Palestina. El presidente de este ente con sede en Ramala, Abu Mazen, enfatizó ayer la importancia de «permitir al Estado de Palestina asumir sus plenas responsabilidades en la Franja de Gaza». Y definió el anuncio de la toma de control de Gaza «nuevo crimen».
«La aprobación por parte del gabinete sionista de los planes para ocupar Ciudad de Gaza y evacuar a sus habitantes constituye un nuevo crimen de guerra que el ejército de ocupación desea cometer contra la ciudad y sus cerca de un millón de habitantes«, reaccionó Hamas, que espera que las callejuelas y túneles de Gaza se conviertan en trampa mortal para los soldados israelíes. También acusó a Netanyahu de «sacrificar» a los rehenes.
«Se trata de la declaración oficial del abandono de los secuestrados por parte del Gobierno, que además ignora los continuos avisos del ejército y la clara voluntad de la mayoría de israelíes», reaccionó la principal asociación que representa a las familias de los secuestrados. Tras la exigencia de anular la ampliación de la ofensiva, lanzó una dura acusación: «Nunca hubo un gobierno que actuó con tanta determinación contra el interés nacional». Una acusación compartida y multiplicada por la oposición política. Cabe reseñar que hay algunos familiares de secuestrados apoyan la vía militar al considerar que Hamas no quiere entregar los secuestrados en la negociación. Una vía que hace un mes parecía cerca de lograr su destino.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.elmundo.es
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