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Tradición, Familia y Propiedad: La geopolítica del extremismo : IPS Agencia de Noticias

📅 🕐 19 Jul 2025🔗 Fuente: ipsnoticias.net🕑 4 min de lectura
Tradición, Familia y Propiedad: La geopolítica del extremismo : IPS Agencia de Noticias
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MONTEVIDEO – El nombre puede oler a rancio: Tradición, Familia y Propiedad. Pero no nos engañemos.

El European Parliamentary Forum for Sexual and Reproductive Rights (EPF) acaba de publicar un informe revelador sobre la montaña de dinero que empuja la ola antidemocrática en el ‘viejo continente’ – una ola que, entre otros derechos, quiere barrer con el aborto legal, los anticonceptivos, la educación sexual y la igualdad para las personas Lgbtiq.

El informe, titulado ‘The Next Wave’ (La próxima ola), rastreó 1180 millones de dólares invertidos entre 2019 y 2023 en “esfuerzos estratégicos de extremistas religiosos para penetrar las corrientes políticas dominantes,mediante alianzas con organizaciones contrarias a la igualdad de género, ONG gestionadas por iglesias y partidos de extrema derecha”.

Y acá entra la inspiración sudamericana. Entre los grupos mejor financiados en Europa, aparecen 14 organizaciones afiliadas al movimiento Tradición, Familia y Propiedad (TFP), que nació en los años 60 en Brasil de la mano del católico y anticomunista Plinio Corrêa de Oliveira y se extendió por toda América Latina, y más allá.

El año pasado, ya escribí algo sobre este señor y sus nexos con el revigorizado movimiento conservador de Estados Unidos.

Pero, primero, ¿qué es el EPF y por qué escribo sobre él desde América Latina? Es una red de legisladoras y legisladores comprometidos con los derechos sexuales y reproductivos. Sus integrantes se articulan en 33 grupos multipartidarios en 32 países (incluso en Armenia y Turquía) y en el Parlamento Europeo.

Se ocupan de asuntos tan diversos como el cáncer uterino, el matrimonio infantil, el acceso a anticonceptivos, la mutilación genital femenina, el VIH, las vacunas o el aborto seguro. También del avance de la ultraderecha sobre derechos consagrados.

En América Latina tendríamos que tener algo así. En nuestra región, los parlamentos deberían monitorear el avance de iniciativas que, en definitiva, van contra la democracia, y para esto también deberían sacar la lupa y hacer cuentas, algo que en openDemocracy y desde el periodismo, venimos haciendo de manera consistente.

Pero volvamos a Europa. Estos 1180 millones de dólares corresponden a 275 organizaciones involucradas en actividades en el continente europeo, incluyendo Rusia y Turquía. La mitad de ese monto procede de 28 países europeos; les sigue Rusia, con 18 % (casi 212 millones de dólares) y Estados Unidos, con 9 % (104 millones).

Cinco países encabezan la lista de montos gastados: Hungría (172 millones), Francia (165,7 millones), Reino Unido (156 millones), Polonia (90,7 millones) y España (66 millones).

En cuanto a qué se hace con todo ese dinero, el informe define seis tipos de actividades: incidencia y cabildeo (lobby); provisión de servicios anti-género (disfrazados de atención médica, consejería, apoyo espiritual o salud mental); fundaciones donantesmedios de comunicación y movilización de audienciaslitigios y guerra judicial (lawfare), y partidos políticos y centros de pensamiento.

En este escenario en constante expansión, el movimiento Tradición, Familia y Propiedad es, según los autores, uno de los más relevantes.

TFP, que propugnaba una visión casi medieval de la sociedad, con jerarquías aristocráticas, catolicismo extremo y apoyo a dictaduras militares y represión violenta, parecía en estado epigonal en América Latina, aunque cada tanto da señales de vida, reaccionando con virulencia a las medidas por la pandemia o al humanismo ambientalista del papa Francisco.

Pero las huellas de Tradición, Familia y Propiedad están por toda Europa. Las capas rojas y los estandartes con cruces y leones dorados se multiplican en logos y símbolos visuales de organizaciones en Croacia, Estonia, Francia, Irlanda, Lituania, Países Bajos, Polonia y Eslovaquia.

De esas 14 organizaciones, dos se cuentan como las más influyentes: la Fédération Pro Europa Christiana (FPEC, con sede en Francia) y la Asociación de Cultura Cristiana Piotr Skarga, que ayudó a fundar y financiar en Polonia al Instituto para la Cultura Legal Ordo Iuris. Recordemos este nombre.

El brazo estadounidense de TFP, que según las declaraciones de impuestos que revisé, maneja un presupuesto anual de unos 20 millones de dólares, transfirió casi un millón a sus hermanas de Europa entre 2019 y 2023 (poco, comparado con los 2,5 millones repartidos en América Latina en el mismo período).

Pero la red TFP en Europa goza de finanzas mucho más lucrativas, estimadas en casi 74 millones de dólares en los cinco años analizados. Y esta suma se queda corta, porque la Asociación de Cultura Cristiana Piotr Skarga no presenta declaraciones fiscales desde 2019. Ese año declaró ingresos por nueve millones.

En varios países, las organizaciones de Tradición, Familia y Propiedad son ya las más acaudaladas y, en algunos casos, las más influyentes del extremismo religioso, afirma el informe del EPF.

Por ejemplo, Civitas Christiana, de Países Bajos, Slovakia Christiana, de Eslovaquia, SA Perekonna ja Traditsiooni Kaitseks (SAPTK), de Estonia, y Ordo Iuris.

Fuente de TenemosNoticias.com: ipsnoticias.net

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