En una mujer tan comprometida con vivir en el lugar más sofisticado del presente resulta enternecedor comprobar cómo echa la vista atrás para narrar cómo empezó todo. Lo hace a la altura de la canción número cinco de su nuevo disco, Confessions II, lanzado hoy viernes. Danceteria se llama el tema, el mismo nombre de la discoteca neoyorquina donde estrenó, en 1982, Everybody, su primer sencillo. En la letra Madonna cuenta cómo Martin Burgoyne y Debi Mazar le mostraron los encantos del local y la conectan con el pinchadiscos estrella del club, Mark Kamins. “Él es el DJ, esconde la cocaína y puso mi cinta de Everybody”, canta.