Un altercado entre aficionados marcó el partido entre los Phillies de Filadelfia y los Marlins de Miami, disputado el viernes 5 de septiembre en el LoanDepot Park de Miami, Estados Unidos. Tras un jonrón de Harrison Bader, la disputa por la pelota derivó en un momento incómodo para un niño aficionado, aunque posteriormente el club intervino para compensarlo.
LEA TAMBIÉN
La pelea por la pelota del jonrón
Según imágenes difundidas por ‘NBC Sports Philadelphia’, al menos seis personas corrieron hacia los asientos vacíos del jardín izquierdo después del batazo de Bader. El padre de Lincoln, un niño seguidor de los Phillies que estaba celebrando su cumpleaños, fue quien consiguió tomar la pelota y se la entregó a su hijo.
El momento inicialmente se vivió con alegría, ya que el niño recibió la bola en su guante y su padre lo abrazó con notable emoción.
Sin embargo, segundos después, una aficionada se acercó reclamando el objeto. En los videos grabados por otros asistentes se le escucha decir: “Me lo quitaste. Estaba en mi mano”.
Una aficionada reclamó el objeto alegando que había caído en sus manos. Foto:Redes Sociales
LEA TAMBIÉN
Discusión en las gradas
La mujer continuó increpando al padre delante del niño, quien observaba la escena con evidente incomodidad. Videos compartidos en redes sociales muestran a la mujer reclamando con enojo.
Tras varios segundos de discusión, el hombre cedió y retiró la pelota del guante de su hijo para entregársela a la aficionada.
Los demás presentes reaccionaron con desaprobación y comenzaron a corear “Karen” contra la mujer. Sin embargo, en redes sociales otros usuarios pidieron parar los comentarios ofensivos contra la mujer y escuchar «su lado de la historia», el cual todavía no se conoce.
Los videos del momento se viralizaron en redes sociales y el incidente se convirtió en tema de conversación entre aficionados y medios deportivos.
LEA TAMBIÉN
La respuesta de los Phillies
Tras la escena, una empleada del estadio se acercó al pequeño Lincoln, quien se veía cabizbajo tras la situación, para entregarle una bolsa de regalos y preguntarle si se encontraba bien. El gesto recibió una ovación en las gradas.
La misma empleada también se encargó de desearle feliz cumpleaños al niño.
Más tarde, el propio Harrison Bader se reunió con el niño en el estadio. Según informó el equipo en su cuenta de X, el jugador no solo lo saludó, sino que también le regaló un bate autografiado como recuerdo de la jornada.
Harrison Bader conoció al aficionado tras el partido y le obsequió un bate firmado. Foto:X @Phillies
*Este contenido fue escrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de conocimiento público divulgado a medios de comunicación. Además, contó con la revisión de la periodista y un editor.