Dos turistas que se encontraban recorriendo Tokio decidieron vivir la experiencia de pasar una noche en un hotel cápsula, para mostrar en redes sociales qué tan cómodo y recomendable es pagar por este tipo de alojamiento.
De acuerdo con una de las mujeres, estos lugares son bastante populares en Asia, ya que ofrecen un espacio pequeño para aquellas personas que están de paso o que solamente necesitan un sitio para dormir.
Las cápsulas son para una persona. Foto:TikTok: @cokiwillis
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En la grabación se puede apreciar como la joven, identificada en TikTok como Coki Willis, y su madre ingresan a un edificio de color verde llamado Nine Hours Woman, ubicado en el barrio Shinjuku.
Al entrar, las turistas realizan el ‘check-in’ y revisan las reglas del lugar para poder hospedarse. En las imágenes se logra ver que no están permitidos los animales, el uso del celular, comer o beber alimentos y tampoco fumar.
Después de hacer el trámite pertinente, en una pantalla les indicaron el número de habitación y el casillero que les correspondía a cada una. Según la joven, en la planta baja del edificio está toda la zona de baños y regaderas.
Tras subir varios pisos en elevador, finalmente las mujeres encontraron las cápsulas en las que pasarían la noche. Uno de los detalles que más llamó la atención en el video, es que el servicio incluye una maleta en la que el hotel entrega pijama, cepillo de dientes y pantuflas.
El hotel entrega ropa para dormir y artículos de aseo. Foto:iStock
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¿Cómo están equipadas las cápsulas?
Una vez las turistas llegaron a la planta que les asignaron, se percataron de que cada cápsula contaba con una cama sencilla y una pequeña lámpara pegada al techo de la instalación.
“No son aptas para claustrofóbicos, pero les juro que son tan chicas como parecen. Estaban bárbaras y muy cómodas”, comentó Coki, haciendo referencia a que el espacio es adecuado para descansar.
Las turistas pasaron toda una noche en las cápsulas de Tokio. Foto:TikTok: @cokiwillis
Antes de finalizar el video, la joven descubrió que la cápsula se podía cerrar desde el interior gracias a una pequeña cortina que sirve para dar un ambiente más privado.
Por su parte, en el último piso del edificio las mujeres encontraron una área de estudio, en la que las personas suben para atender reuniones, prepararse para exámenes o beber algo antes de dormir.