¿Qué no se le debe decir a alguien en duelo por la muerte de un ser querido? Esto recomiendan psicólogos para acompañar a un doliente

Hablar de la muerte siempre será una tarea difícil. Sin embargo, educarnos sobre el duelo es una conversación que no deberíamos posponer. Como seres humanos, estamos destinados a enfrentarnos a la muerte en algún punto de nuestras vidas, ya sea como dolientes o como acompañantes de alguien que atraviesa una pérdida.
Evitar el duelo —propio o ajeno— nos ha hecho, en muchos casos, lamentablemente acompañantes con poco conocimiento. Y por eso surgen preguntas como: ¿qué decir?, ¿qué hacer?, ¿cómo actuar?
Para resolver estas inquietudes, EL TIEMPO habló con Julián Cardona Roldán y Daniela Valencia, dos psicólogos con experiencia en acompañamiento al duelo, quienes compartieron herramientas para brindar un apoyo genuino a quienes están enfrentando este proceso.
El duelo inicia con la pérdida de alguien o algo que tenía un vínculo estrecho con el afectado. Foto:iStock
Inicialmente, es importante mencionar que el duelo no surge simplemente por perder a alguien, sino cuando esa pérdida involucra a un ser querido, significativo y con quien se tiene un vínculo estrecho.
No es un proceso lineal ni igual para todos. Las etapas que tradicionalmente conocemos —negación, ira, negociación, depresión y aceptación— no están mal, pero tampoco deben entenderse como una regla general o requisitos por cumplir.
De hecho, el psicólogo Julián Cardona señala que “cuando una persona acompaña a otra que está sufriendo la pérdida de alguien, puede darse cuenta de que en un solo día puede pasar por varias de esas etapas”.
Julián Cardona Roldán y Daniela Valencia. Foto:Cortesía
Con esto claro, en la conversación con los expertos se habló de las emociones y sensaciones físicas que puede experimentar un doliente, qué evitar decir y qué hacer cuando se está en el rol de acompañante, y cuándo es necesario buscar apoyo profesional tras una pérdida.
¿Emociones y sensaciones físicas durante el duelo?
“El duelo tiene momentos de tranquilidad, de tristeza, de rabia, de risa, de miedo, de irritabilidad y otras emociones, lo cual es una manifestación normal”, agrega Cardona. Ante esto, Daniela Valencia afirma que no es saludable que el doliente “se quede en una misma emoción o que no transite ninguna”.
“También hay exposición a sentimientos de valía positiva. En el duelo también se puede experimentar alivio cuando un ser querido estaba experimentando mucho dolor antes de su partida”, afirma el experto.
Las personas pueden experimentar muchas emociones por el duelo. Foto:iStock
Tras la pérdida, el cuerpo también se resiente, y es posible que los dolientes experimenten reacciones fisiológicas como:
- Dolor en la espalda
- Pérdida o aumento del apetito
- Alteraciones en el sueño (dormir muy poco, querer pasar todo el día durmiendo o soñar con el fallecido)
- Malestar gastrointestinal
- Dolor de cabeza
- Opresión en el pecho (dificultad para respirar)
- Sensación constante de fatiga
- Falta de energía
- Sentimiento de vacío o extrañeza
- Debilidad muscular
- Dificultades en la concentración, la atención y la memoria
El duelo también puede reflejarse en el comportamiento: “La persona no quiere pasar por ciertos lugares, no quiere hablar de ciertos temas, no quiere ver ciertas fotos o, por el contrario, se la pasa todo el día viendo fotos, escuchando canciones o hablándole a su ser querido”.
Uno de las reacciones fisiológicas es la opresión en el pecho (dificultad para respirar).
Foto:istock
¿Cómo actuar cuando se acompaña a un doliente? Esto se debe evitar decir
La psicóloga Daniela Valencia señala que durante un proceso de duelo hay frases de cajón que no deberían decirse por el bienestar de quien ha tenido la pérdida. Sin embargo, muchas se siguen utilizando por la falta de cercanía con el tema.
“Hablar de la muerte actualmente es muy distinto a hacerlo como antes. En el pasado, la muerte era un poco más cercana, incluso la mayoría de los ritos funerarios se realizaban dentro de la propia casa de la familia. Ahora, la muerte empieza a ser un tema más aislado, y se ha vuelto un tema del que cuesta hablar o simplemente se evita”, agregó la experta.
Para algunas personas puede ser más fácil expresar lo que están sintiendo; sin embargo, hay quienes prefieren no hablar. Por esta razón, la clave de un buen acompañante es escuchar más que hablar para entender qué necesita el doliente.
El acompañante debe aprender a escuchar, más que hablar. Foto:istock
Frases que deben evitarse:
- “Es importante que seas fuerte”
- “Con esto puedes”
- “Tú eres capaz con esto”
- “Lo tienes que superar”
- “Tienes que estar bien para X o Y persona”
- “Tienes que estar tranquilo”
No se recomienda decirle estas expresiones a una persona afectada porque generan una carga emocional y una sensación de responsabilidad, además de invalidar su dolor.
Por otro lado, lo recomendable es preguntar directamente qué necesita o brindar una ayuda concreta. Esto se transforma en “un acompañamiento significativo”, afirma Valencia.
El acompañante debe estar dispuesto a permitirle al otro sentir. Foto:istock
Con respecto a esto, el psicólogo Julián Cardona Roldán señala que un buen acompañante debe “aceptar que el otro está sintiendo y debe de sentir”.
“Muchas veces las personas que acompañan a un doliente quieren tranquilizarle, quieren que ya esté bien, que acepte, que ya pasó y que continúe con su vida. Entonces, cuando una persona acompaña a alguien en duelo debe estar dispuesto a reconocer lo que esta persona está sintiendo, permitirle sentir y no tener la responsabilidad de quitarle ese sentimiento”, agrega el experto, porque no hay palabras que puedan calmar el dolor.
Por otro lado, Cardona enfatiza que el acompañamiento no debe limitarse a las novenas o a los primeros días tras la pérdida, ya que el momento más difícil llega cuando el afectado empieza a enfrentarse a “la vida sin esa persona”.
Lo más difícil del duelo no son los primeros días, son los meses siguientes. Foto:istock
Lo recomendable es que el acompañante pueda:
- Escuchar
- Permitir que el doliente sienta
- Observar si la persona desea espacio o compañía
- Acompañar sin presionar
- Ofrecer ayuda específica
- Hacer seguimiento
- En ocasiones, ayudar a distraer al doliente puede ser útil
¿Cuándo un doliente debe pedir apoyo profesional?
Hay personas que no van a necesitar atención psicológica para atravesar un duelo. Sin embargo, otras sí. De hecho, «el 25 % de las remisiones médicas a psicología son por duelo», afirmó el experto a este diario.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Asociación Americana de Psicología (APA), las señales de alerta aparecen cuando, pasados más de seis meses o incluso más de un año:
Hay señales para los dolientes que necesitan apoyo profesional. Foto:istock
- Hay dificultades significativas para retomar las actividades cotidianas (no que deje de doler, pues puede doler siempre).
- Persiste el insomnio u otros trastornos del sueño.
- Se presentan alteraciones en el apetito (pérdida o aumento excesivo).
- Hay síntomas físicos constantes (dolor de estómago, migrañas, enfermedades que se agravan).
- La persona evita hablar del ser querido.
- La tristeza o la rabia no cesan.
- Se observa descuido en el autocuidado personal.
GERALDINE BAJONERO VÁSQUEZ
Periodista Últimas Noticias de EL TIEMPO
Fuente de TenemosNoticias.com: www.eltiempo.com
En la sección: EL TIEMPO.COM -Cultura
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