Rock al Parque 2025 se mantiene resistiendo pese a la baja asistencia

Volvió la lluvia y, con ella, el ritual. En el segundo día de Rock al Parque 2025, el clima pareció recordar que este festival no sería el mismo sin cielos encapotados, capas plásticas y ‘pogos’ bajo el aguacero. El domingo se vivió una jornada intensa, con 18 presentaciones entre locales e internacionales, en medio de un ambiente diverso que reunió desde el ska mexicano hasta el reggae argentino, pasando por indie introspectivo, psicodelia pop, y teatro performático disfrazado de rock.
Rock al Parque 2025 Foto:Cortesía Idartes.
A pesar del cambio de fecha —este año adelantado a junio—, la asistencia bajó en comparación con 2024: más de 120.000 personas entre sábado y domingo, frente a las 160.000 de la edición anterior. Aun así, el sonido fue más claro, los horarios más puntuales y las nuevas pantallas distribuidas por el parque ofrecieron una mejor experiencia visual en varios sectores.
Descartes a Kant: teatro sci-fi desde Guadalajara
Uno de los momentos más llamativos de la jornada se vivió en el Escenario Eco con Descartes a Kant, agrupación mexicana que lleva años consolidando una propuesta musical y performática que parece salida de una película retrofuturista.
Vestidos con enterizos azules, el cuarteto apareció frente a una computadora que emulaba a las caricaturas psicodélicas, mientras mezclaban sonidos industriales, sintetizadores y gritos en inglés. La lluvia no fue impedimento: un pequeño grupo de fieles se mantuvo firme bajo la carpa, saltando y absorbiendo cada golpe teatral de la banda.
Canciones como ‘Surround Me’ generaron los primeros ‘pogos’ del escenario, mientras el show visual rompía con cualquier noción tradicional del rock en vivo. La actuación fue una muestra clara de que Rock al Parque sigue siendo también un lugar para la experimentación.
Los de Abajo: fiesta mestiza en la lluvia
Una hora antes, Los de Abajo encendieron el Escenario Plaza con su habitual mezcla de ska, cumbia, salsa y energía callejera. Fundados en Ciudad de México en 1992, hoy cuentan con ocho integrantes y un sonido expandido que puso a bailar a buena parte del público que resistía bajo las gotas.
Con trajes de luchadores, trompetistas agitados y dos percusiones que no daban respiro, sonaron canciones como ‘Este bacilón’ y ‘Vamos cantando’, mientras Tania Melo, vocalista de labios rojos encendidos, gritaba “¡Y arriba Juárez!” entre versos de «Mentirosa, traicionera».
Uno de los momentos más especiales fue cuando dedicaron “Labios rojos” a las mujeres de la historia. Varias respondieron con un pogo femenino improvisado bajo las gotas.
Apolo 7 y El Mató: indie de Bogotá a La Plata
En el Escenario Bio, Apolo 7, grupo distrital con influencias cercanas al pop-punk colombiano, encendió los ánimos con ‘No puedo entender’, que obligó a brillar las linternas de los celulares mientras los presentes, mojados pero firmes, coreaban “cómo olvidar que no puedo sanar…”.
Él mató a un policía motorizado en el Rock al Parque. Foto:Cortesía Idartes.
Más tarde, a las 7:06 p. m., El Mató a un Policía Motorizado tomó el relevo. El indie argentino conquistó el escenario a punta de melancolía rítmica, guitarras limpias y letras que flotaban entre luces rojas y azules.
Abrieron con ‘Sábado’, de su álbum homónimo, y avanzaron con canciones como ‘Diamante roto’, ‘El tesoro’, ‘Medalla de oro’ y ‘Tantas cosas buenas’, todas recibidas con entusiasmo por un público que llenó por completo el espacio, a pesar del clima. Solo al final, con ‘Mi próximo movimiento’, la multitud se soltó a bailar bajo la lluvia.
Los Cafres: cierre húmedo pero fiel
Con la noche ya encima y la lluvia en su punto más fuerte, Los Cafres salieron al Escenario Plaza poco después de las 8:00 p. m. para cerrar la jornada. Guillermo Bonetto, con chaqueta negra y bufanda verde, comenzó con ‘La naturaleza’, mientras el agua resbalaba sobre las carpas donde se escampaba el público.
Los Cafres en Rock al Parque 2025. Foto:Cortesía Idartes.
Siguieron clásicos como ‘Viento’, ‘Suena la alarma’, ‘Aire’ y ‘Tus ojos’, con los que Bonetto intentaba mover a las masas, que coreaban tiesas del frío desde sus refugios. No importó: la conexión emocional se mantuvo intacta, y el reggae de los argentinos fluyó.
Tal vez se atine a decir que la cartelera no cumplía con los estándares de años anteriores, en cuanto a los invitados, pero la segunda jornada de Rock al Parque 2025 demostró que el espíritu del festival sigue firme, incluso con menos asistentes que en años anteriores.
Este lunes se espera una asistencia cercana a 80.000 personas para el cierre del festival, que estará a cargo de la agrupación uruguaya El Cuarteto de Nos.
Piel Camaleón en el segundo día del Rock al Parque 2025. Foto:Cortesía Idartes.
JUAN JOSÉ RÍOS – REDACCIÓN ADN
Fuente de TenemosNoticias.com: www.eltiempo.com
En la sección: EL TIEMPO.COM -Cultura
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