Tecnología solar china: ¿por qué la UE la ve como un riesgo?

La Comisión Europea ha tomado medidas para bloquear la financiación de la Unión Europea destinada a la tecnología solar de fabricación china, ante el temor de que pueda suponer una amenaza para la seguridad de la red eléctrica europea e incluso provocar apagones importantes.
La decisión, que fue confirmada el 4 de mayo, refleja la creciente preocupación en Bruselas de que la dependencia de Europa de la tecnología verde china esté haciendo que el bloque sea vulnerable a las amenazas a su seguridad.
La prohibición de financiación impuesta por la comisión se centra en los inversores solares, que a menudo se describen como el cerebro de un sistema de energía solar.
Estos inversores o transformadores solares son los dispositivos que convierten la energía solar en electricidad utilizable. Están conectados a internet y, a menudo, se puede acceder a ellos de forma remota para su mantenimiento y actualizaciones de software.
El peor escenario posible: ¿un apagón en toda Europa?
«Todas las empresas que fabrican inversores tienen algo parecido a un interruptor de seguridad», declaró a DW Christoph Podewils, secretario general del Consejo Europeo de Fabricantes de Energía Solar.
Los interruptores de seguridad y otras conexiones remotas se utilizan normalmente para la seguridad o la estabilización de la red eléctrica.
Sin embargo, los expertos en ciberseguridad advierten que, en el peor de los casos, piratas informáticos o agentes estatales hostiles podrían explotar esas conexiones remotas para interrumpir el suministro eléctrico.
«El peor escenario posible son apagones a gran escala en toda Europa», declaró a DW la experta en ciberseguridad Swantje Westphal. Según el grupo de investigación Loom, con sede en Ginebra, en 2024, el 61 % de todos los inversores importados a Europa procedían de China.
Huawei y Sungrow son los dos fabricantes de inversores que dominan no solo el mercado europeo, sino también el mercado mundial. Unos cuantos fabricantes chinos ya han suministrado componentes para más de 220 gigavatios de la capacidad solar instalada en Europa.
«Para ponerlo en perspectiva, controlar aproximadamente 10 gigavatios ya sería suficiente para provocar importantes interrupciones en la red eléctrica europea», dijo Podewils.
Dispositivos de comunicación no autorizados en la tecnología solar
No se conoce ningún caso en el que se hayan utilizado inversores de fabricación china para desconectar partes de una red eléctrica europea.
Sin embargo, la preocupación se intensificó después de que la agencia de noticias Reuters informara en 2025 de que funcionarios estadounidenses del sector energético habían descubierto dispositivos de comunicación no autorizados dentro de algunos inversores de fabricación china.
«La amenaza es real», dijo Westphal. «No es una hipótesis inventada».
El debate sobre los inversores surge en un momento en que Europa reevalúa su creciente dependencia de las importaciones chinas de tecnología limpia.
Según Loom, China representa el 98 % de los paneles solares y el 88 % de las baterías de iones de litio importadas a Europa. La organización advirtió que las funciones de acceso remoto en las tecnologías de energía conectada podrían crear vulnerabilidades potenciales en los sistemas eléctricos.
El dominio de China en tecnología verde en Europa
Bruselas ha adoptado una postura cada vez más dura hacia las importaciones chinas que se consideran riesgos para la seguridad o amenazas para la industria europea.
En marzo, la Comisión Europea presentó su Ley de Aceleración Industrial, destinada a canalizar más fondos hacia tecnologías verdes de fabricación europea, incluidas las baterías y los vehículos eléctricos.
La Comisión también presentó una revisión de su Ley de Ciberseguridad que otorgará a Bruselas mayor autoridad para restringir el acceso de las empresas chinas a infraestructuras críticas, como las comunicaciones o el suministro de energía, en todos los Estados miembros europeos.
Según las últimas medidas, los fondos de la UE gestionados directamente por la Comisión y por instituciones como el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo ya no pueden utilizarse para comprar inversores solares de fabricación china.
Las restricciones no se aplican a las compras realizadas directamente por los Estados miembros de la UE, y los inversores chinos ya instalados en toda Europa pueden seguir en funcionamiento.
«Es un paso en la dirección correcta», dijo Westphal. «Pero no prohibimos a esos inversores chinos en nuestros mercados».
¿Podrán los inversores europeos compensar esta brecha?
Actualmente, el 80 % de los nuevos sistemas solares de Europa utilizan inversores chinos, según el Consejo Europeo de Fabricantes de Energía Solar.
Si la demanda se desvía de los proveedores chinos, los fabricantes europeos tendrán que cubrir una importante brecha. Pero Podewils cree que los proveedores europeos están preparados.
«Es posible aumentar la capacidad de producción en tan solo un par de meses hasta el nivel necesario para cubrir la demanda», afirmó Podewils.
Según un funcionario de la Comisión Europea, se prevé que los inversores fabricados en Europa cuesten un poco más que las alternativas chinas, aproximadamente un 2 % más. Sin embargo, Podewils argumenta que este coste adicional está justificado. «Es como una prima de seguro», dijo.
(rml/cp)
Fuente de TenemosNoticias.com: www.dw.com
En la sección: Deutsche Welle: DW.COM – Economía
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