El apoyo al euro toca un nuevo máximo en Europa y se dispara en España desde la crisis de deuda de 2012

El apoyo de Europa al euro nunca había sido tan fuerte, ni tan unánime. Desde que la divisa europea entró en circulación, en el año 2002, el respaldo de los ciudadanos a la moneda nunca había sido tan alto. Ahora es un 83% neto de los europeos, según la encuesta de la Comisión Europea, los que apoyan al euro y, después de dos décadas en las que siempre ha habido escépticos entre los miembros de la zona euro, parece que la divisa común ya ha logrado convencer a todos los miembros. Incluso países como Chipre, Letonia, Lituania, Portugal y España, históricos países que en los que abundaban las dudas, ahora el apoyo es generalizado.
«El euro se ha convertido en uno de los símbolos tangibles de la integración europea, y está firmemente enraizado en las vidas de los ciudadanos», recoge el Banco Central Europeo, en un artículo que analiza el eurobarómetro de la Comisión. «El apoyo al euro es ahora alto y generalizado, con las diferencias que había entre países habiéndose reducido significativamente», explica el BCE.
«En casi todos los países de la eurozona, el apoyo al euro ha crecido en la década de los 2020, comparado con las dos previas, especialmente en países que tenían tasas iniciales de aprobación más bajas. Chipre, Lituania, Letonia, Portugal y España han recogido aumentos en el apoyo cercanos a los 20 puntos porcentuales en los años recientes», destaca el banco central, y recuerda cómo, en particular, «en Chipre, Portugal y España, esto refleja una recuperación de la confianza en la divisa comunitaria después de la crisis deuda soberana», señala.
«En Chipre, Portugal y España, esto refleja una recuperación de la confianza en la divisa comunitaria después de la crisis deuda soberana», señala el BCE.
Y es que, si ahora España es el sexto país que más confía en el euro de todo el bloque de la Unión Monetaria, sólo superado, por Eslovenia, Irlanda, Luxemburgo, Estonia y Portugal, en la década de los 2010, coincidiendo con la crisis de deuda soberana europea, España era uno de los que menos confiaba en la moneda, con sólo seis países más escépticos: Italia, Grecia, Chipre, Lituania, Letonia y Portugal.
El euro convence cada vez más a todo el mundo, de todas las edades y nivel educativo
Los resultados del eurobarómetro reflejan una situación idílica para el BCE y la Comisión Europea. La política económica y monetaria de la zona euro parece tener la aprobación de los ciudadanos, al menos en cuanto a la divisa se refiere, y el apoyo a la divisa común se ha extendido, no sólo entre países, convenciendo a los más escépticos, si no también a diferentes grupos sociodemográficos: tanto hombres, como mujeres, y todas las distintas franjas de edad (15-24, 25-39, 40,54, 55 o más) han incrementado en las últimas décadas el respaldo al euro.
Según explican los economistas del BCE, el análisis sugiere que la actitud de los ciudadanos hacia el euro «parece haberse enfocado más en los beneficios prácticos de la divisa, y no tanto en su carácter simbólico», especialmente en momentos de crisis, como la financiera de 2008 o la de deuda europea que la siguió. Además, el banco central plantea la posibilidad de que «el bajo desempleo en los últimos años, y una rápida recuperación en los mercados laborales tras la pandemia ha podido reforzar la confianza en la divisa común, algo que encaja con estudios anteriores, que hallaron que el apoyo al euro está correlacionado positivamente con los ingresos de los hogares y la situación del empleo», explican los economistas del organismo.
El análisis del banco central refuerza, una vez más, la importancia de que se perciba que el euro tiene efectos prácticos, tangibles para sus ciudadanos. «Los grupos sociodemográficos que informan estar experimentando más beneficios por el euro, como tener comparativas de precio más fáciles, más facilidad en los negocios, viajes y servicios bancarios más baratos, son más propensos a considerar el euro como «algo positivo» para la Unión Europea», indica el banco central, citando a la Comisión Europea.
Para finalizar su análisis, el banco central recuerda que «para mantener este alto nivel de apoyo en un mundo cambiante, el euro debe continuar mostrando sus beneficios tangibles. Es vital para Europa que impulse el mercado común y fortalezca sus fundamentos geopolíticos, económicos e institucionales», y aprovecha para introducir que «acelerar el trabajo en el euro digital, al mismo tiempo que nos aseguramos de que el efectivo sigue estando disponible de forma amplia, proveerá a los ciudadanos de un acceso continuo a medios de pago seguros y confiables, también en la era digital».
Fuente de TenemosNoticias.com: www.eleconomista.es
En la sección: elEconomista Mercados
También te puede interesar




