Los fruteros sugieren elegir siempre los plátanos con el tallo más alargado, puesto que es un indicador de un sabor dulce y en su punto

Comprar plátanos puede ser una auténtica lotería, ya que a cada persona le gustan de una forma u otra: a unos les gustan los plátanos algo más amargos y duros; mientras que a otros les gustan más dulces y suaves, pero sin estar pasados. La población tiende a pensar que acertar es cuestión de suerte, sin embargo, los fruteros señalan que esto no es así, sino que el tallo del plátano es el perfecto identificador para acertar siempre haciendo la compra.
Así pues, aunque pueda parecer algo casual, el tamaño de los tallos (la zona que une a unos plátanos con otros) da toda la información necesaria para poder escoger sin fallar:
- Los plátanos con el tallo corto nos indican que son más duros y amargos.
- Los plátanos con el tallo más alargado nos indican que serán más blandos y dulces, sin necesidad de esperar a que maduren.
Con esta sencilla guía, se pueden conseguir siempre los plátanos idóneos, sin embargo, los fruteros señalan otro punto clave: la conservación. Una correcta conservación hará que mantengan estas características mucho más tiempo, mientras que una mala conservación de los plátanos provocará que maduren antes, perdiendo estas características.
Conservar los plátanos: frenar el etileno
Los plátanos, al igual que otras frutas como las manzanas o los aguacates, liberan un gas llamado etileno, encargado de hacer que todas las frutas que se encuentren cerca de este gas maduren a los pocos días.
Por tanto, para que los plátanos duren más tiempo en óptimas condiciones, es fundamental apartarlos de otras frutas que liberan etileno, mientras que se evita que el propio gas procedente de los plátanos los deteriore:
- Para protegerlos de los gases liberados por otras frutas: lo mejor es conservarlos en un cuenco diferente, manteniéndolos alejados de las demás frutas o al menos en una bolsa que los separe.
- Para protegerlos de los gases liberados por los propios plátanos: los plátanos liberan etileno a través de los tallos, por lo que envolviendo los tallos con papel de plata se frenará esta maduración, conservándose más tiempo.
En definitiva, sea cual sea el tipo de plátano seleccionado (en función del tamaño del tallo), siempre se aconseja conservarlos separados de otras frutas y cubriendo los tallos con papel de plata.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.eleconomista.es
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