Nvidia sale al rescate con una inyección de 5.000 millones y después de que EEUU haya tomado el 10%

Nvidia ha anunciado una inversión de 5.000 millones de dólares en Intel. Nvidia comprará acciones ordinarias de Intel a 23,28 dólares por acción, lo que supone un descuento del 6,5% respecto al precio de cierre del miércoles. El acuerdo tiene el objetivo de desarrollar conjuntamente chips para PC y centros de datos. El movimiento se produce después de que EEUU haya tomado el 10% del de Intel.
La decisión de Nvidia de inyectar 5.000 millones de dólares en Intel es un movimiento inédito en el sector tecnológico. El líder absoluto a nivel mundial en chips para inteligencia artificial acude al rescate de quien fue su mayor rival y ahora arrastra los pies en una crisis histórica. Que la empresa que hoy domina el futuro de los chips se convierta en salvavidas de la que durante décadas dictó las reglas del sector no solo refleja el vuelco de poder en la industria, se explica por el actual contexto de tensiones geopolíticas de EEUU con otras potencias como China y la guerra de chips por controlar la próxima tecnología dominante.
Los nuevos fondos para Intel llegan después de que el gobierno de EEUU acordó tomar una participación de aproximadamente el 10% en agosto y el presidente Donald Trump asumió el papel de promotor. SoftBank, que se ha comprometido a invertir decenas de miles de millones en la fabricación de chips y la infraestructura de nube de EEUU, realizó una sorprendente inversión de 2.000 millones de dólares el mes pasado, e Intel también está recaudando efectivo vendiendo activos y planeando ajustes. Sus operaciones actuales, golpeadas por la pérdida de cuota de mercado, no pueden soportar la carga del gasto intensivo asociado con el intento de construir semiconductores de vanguardia.
Las empresas se centrarán en conectar sin problemas las arquitecturas Nvidia e Intel mediante Nvidia NVLink, integrando las fortalezas de la inteligencia artificial y la computación acelerada de Nvidia con las principales tecnologías de CPU de Intel para ofrecer soluciones de vanguardia a los clientes, ha explicado la compañía en un comunicado.
El movimiento refleja el equilibrio de poder en la industria con Nvidia cogida de la mano de los intereses del gobierno de EEUU. Intel no solo va a recibir una inyección financiera en una empresa ya con capital público, también va a acceder a una tecnología a la que ya no puede aspirar. Intel se había quedado fuera de la carrera de la inteligencia artificial y estaba condenada a un papel marginal dentro de la industria.
El antiguo gigante había apostado a una sola carta su futuro al intentar convertirse en uno de los mayores fabricantes del mundo de chips, abriéndose a fundir los productos de terceros, incluidos sus competidores. El problema es que en la industria está parte del negocio es la de más bajo valor añadido. Los grandes ganadores de la IA como Nvidia y en menor medida AMD, Broadcom o Marvell, están más dedicados al diseño de los chips más que a la propia producción. Actualmente, la taiwanesa Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC) es la fundición más potente, pero no da abasto. Y, además, por situación geoestratégica queda muy expuesta a turbulencias en las cadenas mundiales de suministro.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.eleconomista.es
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