Oracle vuelve a caer en bolsa por los problemas para financiar 10.000 millones en un centro de datos en Michigan

Oracle ha comunicado este martes que Blue Owl no participará en la financiación de un proyecto para levantar un centro de datos en Michigan. El anuncio de la compañía fundada por Larry Ellison, que se queda sin el apoyo de una firma que ha ejecutado grandes inversiones en la industria de la IA, ha provocado las caídas en bolsa de casi el 6% de la firma tecnológica.
La salida de Blue Owl de este proyecto, en el que iba a invertir 10.000 millones de dólares, deja en el aire la financiación para construir el centro de datos, el cual, inicialmente, iba a contar con un gigavatio de potencia e iba a ser destinado a dar servicio a OpenAI, según ha informado Financial Times. Esta instalación se enmarca en un acuerdo entre Oracle y OpenAI, valorado en 300.000 millones de dólares, para levantar una infraestructura computacional que proporcione 4,5GW a la creadora de ChatGPT durante los próximos cinco años.
La clave, según el medio británico, se encuentra en la intención de los prestamistas del proyecto a aumentar las restricciones del préstamo y de las condiciones de endeudamiento, debido a las dudas sobre el gasto de Oracle en la IA. Al no conseguir un acuerdo más satisfactorio que en otros proyectos, Blue Owl ha abandonado el proyecto.
Por otro lado, la salida de Blue Owl ha empujado a Oracle a buscar alternativas, entre las que se encuentraba Blackstone, si bien esta firma no se ha comprometido todavía. En cualquier caso, Related Digital seguirá adelante en la construcción del proyecto, una firma que no generaba confianza en la empresa del ‘búho azul’, ya que temía retrasos por parte de dicha compañía.
Todo ello ha incrementado las dudas relacionadas con la deuda de Oracle y su gasto en infraestructura y tecnología para la Inteligencia Artificial. De hecho, Oracle se ha encontrado con unas condiciones ofrecidas por los prestamistas más difíciles que las que hallan rivales como Amazon y Microsoft, ya que poseen más experiencia y «menos proyectos especulativos», según Financial Times.
Paralelamente, Blue Owl parece cubrirse un poco en un contexto de preocupación por la burbuja de la IA. Así, la firma del ‘búho azul’ ha sido uno de los principales apoyos financieros de los mayores centros de datos de Oracle en EEUU, invirtiendo su propio dinero y recaudando miles de millones de dólares para obtener deuda con la que levantar estas instalaciones. De hecho, Blue Owl suele formar un SPV (Special Purpose Vehicle), una entidad legal creada por una firma destinada a la financiación de un proyecto concreto, permitiendo a la empresa creadora aislarse de dicha operación.
Ese es el mecanismo que empleó Blue Owl, conjuntamente con Crusoe, para financiar y construir el primer centro de datos de OpenAI en Abilene, una ciudad localizada en Texas. Aquella SPV obtuvo un préstamo de 10.000 millones de dólares por parte de JP Morgan, el cual será pagado por Oracle a lo largo de un alquiler de dichas instalaciones durante 17 años. En caso de impago, JP Morgan se convertirá en la propietaria de la instalación.
Por otro lado, no es la primera vez Blue Owl tiene que cambiar de planes. La compañía estaba detrás del Project Blue, un plan para levantar un centro de datos cerca de Tucson (Arizona) y que inicialmente iba a contar con financiación de Amazon Web Services. Finalmente, el ayuntamiento de la ciudad votó en contra de este proyecto en agosto después de que se conociera que Beale Infrastructure, subsidiaria de Blue Owl, había acordado, con el propio consistorio, la compra de un terreno que hubiera permitido a la compañía acceder al suministro público de agua y usar este recurso para el sistema de refrigeración del ‘data center’. Aquel movimiento suscitó el rechazo de los vecinos, y el ayuntamiento de Tucson se vio obligado a dar marcha atrás.
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