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Tecnológicas en consolidación: Draghi lo sabía..

Tecnológicas en consolidación: Draghi lo sabía..

Curiosamente los sesgos inconscientes nos demuestran lo necesario a veces de una visión constructiva y oportuna sobre los acontecimientos, ya sean de tipo global o doméstico. En términos de estrategia empresarial, cuando una amenaza se convierte en realidad, lo analizamos como un riesgo materializado y si dicha circunstancia no estaba anticipada y además tiene proporciones enormes, le llamamos «cisne negro».

Sin embargo, en sentido contrario, cuando una oportunidad se materializa y además también es de enormes proporciones, no lo distinguimos como cisne negro ni con cualquier otro término. Les llamamos así o no, existen los cisnes negros «positivos».

¿Y si les llamásemos cisnes blancos? Un cisne blanco tendría un impacto positivo y transformador en empresas, países o regiones y en sus ciudadanos. Dicho esto, y a pesar de las diferentes circunstancias geopolíticas actuales, es probable que uno de esos cisnes blancos esté pasando cerca de casa, tanto para el sector tecnológico como para la economía en general. Elaboremos.

Hablemos primero del sentimiento de mercado. Según el último CEO Outlook elaborado por KPMG en 2023, donde se dibuja la agenda y prioridades de los CEOs para el siguiente año, la digitalización es uno de los cinco grandes temas dentro sus prioridades, y el 70% de los CEOs españoles consideran la IA una prioridad para la compañía en términos de inversión. Sin duda la estrategia corporativa y la tecnología eran antaño conjuntos disjuntos que empiezan ya a tocarse y a materializarse en estrategias específicas e inversiones de manera generalizada.

En segundo lugar, hablemos del impacto transversal de la tecnología en todos los sectores productivos. En un reciente estudio de McKinsey&Co, donde se analizaban empresas líderes en Estados Unidos y Europa, se concluía que las europeas tienen un ROI un 20% menor, crecen un 40% menos e invierten un 40% menos en I+D que sus comparables norteamericanas.

Afirmaba este informe que entre el 60% y el 90% de esta brecha se debe a la fortaleza y madurez de su sector tecnológico frente al europeo. Esto es una llamada a la acción clara al sector tecnológico de nuestro continente. Miremos ahora al sector tecnológico español para empezar a vislumbrar el cisne blanco.

Lo que más llama la atención es su enorme grado de atomización, lo que conlleva un grado elevado de inmadurez. Sólo en España hay registradas 39.574 empresas tecnológicas según el último dato del INE.

Lo que a priori podría parecer un dato positivo, contrasta con el dato del número total de empleados de dichas empresas, un total de 290.240 personas. Esto significa una media de 7,33 empleados por empresa. Si tenemos en consideración que las primeras 20 compañías del sector emplean a unas 150.000 personas, el conjunto de las restantes estaría empleando a 3.5 personas de media.

¿Es éste un fenómeno común a otros sectores empresariales en España? Sí, pero el efecto transversal y de multiplicador que tiene el sector tecnológico sobre los demás, hace que este dato debiera ser parte de la «agenda país» real como parte de su estrategia industrial y de digitalización de los próximos años. Y es aquí donde encontramos la gran oportunidad, nuestro cisne blanco.

La eclosión tecnológica vivida en los últimos años gracias a la nube, el big data o la inteligencia artificial, más la necesidad de digitalización, más el impacto transversal a todos los sectores, hace que la primera página del plan estratégico de cualquier empresa tecnológica en España debiera ser la articulación de su estrategia de M&A.

Y es que aquella célebre frase de James Carville, asesor de campaña de Bill Clinton en 1992 en su campaña contra George Bush Jr., tiene más sentido que nunca como oportunidad de creación de valor en el sector tecnológico español.

¡Esto va de concentración! La actividad de M&A ha dejado de ser una actividad de grandes multinacionales, y empieza a estar en la agenda de medianas compañías con ambición de crecimiento rápido, visión… y estrategia.

Para realizar una actividad exitosa de M&A, como en cualquier ámbito empresarial, es necesario pensamiento, estrategia y recursos para la ejecución. Puede realizarse un ejercicio de concentración geográfica (competidores en una región), de concentración de mercado (competidores en un sector) de integración en la cadena de valor o de muchos otros tipos, donde los beneficios y riesgos asociados están tanto en el corto plazo, como en el medio y el largo.

La consecución de escalas, la mejora de márgenes, la mejora de la posición relativa en la cadena de valor o la capacidad de llegada a nuevos clientes, son claros beneficios.

Llevemos ahora la tesis de la concentración de mercado y la actividad de M&A hecha por compañías medianas de la teoría a la práctica. Para ilustrarlo, tres casos paradigmáticos en el mercado español.

El primero, el de Gigas, compañía cotizada en el BME Growth, que gracias a su estrategia inorgánica y a la decisión de dar entrada en su accionariado a socios financieros relevantes, ha pasado de poco más de un millón de euros de facturación en 2013 a 67,7 millones de euros en 2023.

Por el camino, adquisiciones en España, Portugal o Irlanda. Un segundo caso de éxito, el de Izertis, también cotizada en el BME Growth, que a través de una acertada combinación de estrategia orgánica e inorgánica ha pasado de poco más de dos millones de euros de facturación en 2013 a más de 121 millones de euros en 2023.

Y en último lugar, un caso audaz de estrategia inorgánica como es el de Nunsys, que a través de una integración geográfica inicial, ha conseguido crecer desde algo más de 2 millones de euros de ingresos en 2013, a un cierre en 2023 por encima de 225 millones de euros.

Buenas noticias en la carrera hacia la madurez de nuestro sector tecnológico. Analizados todos estos factores: sentimiento de mercado, madurez del sector tecnológico, y adopción por parte de todos los sectores, ¿podríamos estar delante del cisne blanco español, que sería conjugar una mayor madurez y concentración del sector tecnológico en España, con mayor permeabilidad y adopción tecnológica por parte del resto de sectores?

Con todo ello, ¿sería un sueño poder acercarnos a Estados Unidos en sus indicadores clave ya durante esta década? Y por cierto, ¿no es todo esto parte de la agenda estratégica propuesta por el informe Draghi?

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Fuente de TenemosNoticias.com: www.eleconomista.es

Publicado el: 2024-11-17 18:28:00
En la sección: elEconomista Seleccion

Publicado en Economía y Finanzas

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