Telefónica busca cómo repatriar 20 años de beneficios bloqueados en Venezuela

Telefónica activará los mecanismos diplomáticos que disponga a su alcance para repatriar los beneficios bloqueados en Venezuela durante los últimos 20 años. Según indican a elEconomista.es fuentes del sector, el importe acumulado desde 2005 en el país caribeño —ahora bajo el mando de Estados Unidos— resulta complicado de estimar, debido a la hiperinflación y los continuos procesos de devaluación del bolívar durante los regímenes de los expresidentes Hugo Chávez y Nicolás Maduro. Frente a lo que hasta hace unas semanas se daba prácticamente por perdido, ahora se abre un resquicio para recompensar los esfuerzos e inversiones del grupo español en aquel mercado.
Las mismas fuentes consultadas añaden a este periódico que la teleco española considera prioritaria la defensa de los intereses de sus accionistas, lo que le exige explorar todos los mecanismos para intentar recuperar total o parcialmente ese tesoro latente. No obstante, esta incógnita pendiente de despejar, en referencia a la herencia susceptible de poner en valor, podría formar parte de los argumentos de negociación de Telefónica con los futuros interesados en la filial venezolana.
El suma y sigue de pérdidas en Venezuela se prolongó entre 2010 y 2014, periodo en el que el grupo español estimó pérdidas contables próximas a los 7.500 millones de euros por la depreciación de la moneda y por el bloqueo para la salida de divisas del país.
El vuelco en el control del país de los últimos días también provoca un borrón y cuenta nueva en las aproximaciones preliminares que han podido establecerse hasta la fecha con vistas a la pretendida desinversión de Telefónica en Venezuela. De hecho, todo apunta a que el potencial interesado en adquirir esos activos locales deberá contar con la aquiescencia de la Administración Trump. Las posibilidades de venta de la filial aumentan de forma considerable ante la expectativa de negocios florecientes en el país impulsados por EEUU. Esas nuevas circunstancias podrían animar a los operadores de bandera norteamericana a apostar por un mercado ahora con generoso margen de crecimiento.
La venta no tiene vuelta atrás
Ante tan halagüeñas expectativas para potenciales inversores, el grupo español sigue de cerca los acontecimientos con la confianza de que el nuevo rumbo del país permita favorecer sus intereses. Ahora bien, por mucho que cambien las cosas, la decisión de Telefónica de salir de todos los mercados de Latinoamérica —excepto Brasil— se presume irrevocable, en línea con el plan estratégico desvelado el pasado 4 de noviembre de 2025.
El grupo español llegó a anotarse pérdidas contables de 7.500 millones por la coyuntura de Venezuela
Los 8,9 millones de clientes de móviles de Movistar Venezuela convierten a este operador en el líder de ese mercado, con una cuota superior al 40% y con una plantilla de 1.700 trabajadores. El segundo jugador del escalafón es Digitel, perteneciente al grupo Cisneros, con un 35%. Al contrario que en otros países, Telefónica no ofrece servicios de telefonía fija en Venezuela, negocio que prácticamente monopoliza el operador nacional Cantv, con cerca del 80% del mercado. Pese a que Telefónica no desglosa las cuentas en las diferentes sociedades que conforman Telefónica Hispanoamérica, fuentes locales apuntan que los beneficios en 2024 rondaron los 210 millones de euros al cambio.
Un mercado por despegar
Fuentes consultadas en el sector apuntan que el gasto medio mensual (arpu) del usuario de telefonía móvil en Venezuela tampoco resulta fácilmente extrapolable con los datos de otros países de la zona. En cualquier caso, el consumo del ciudadano venezolano medio en telefonía móvil ronda los 5 dólares al mes, que es el precio al cambio de la mayoría de los paquetes de datos celulares, de entre 3 y 5 GB. Este volumen de tráfico viene a resultar entre cinco y casi tres veces inferior al promedio del consumo de datos móviles en América Latina, de 14 GB por mes. Además, el consumo de telecomunicaciones de los venezolanos está muy alejado de la media del continente, con un peso extraordinario de la telefonía de prepago frente a la de contrato, esta última de mayor valor añadido.
Por otra parte, las negociaciones de compañías de otros sectores de actividad con EEUU para repatriar sus beneficios invitan momentáneamente al pesimismo. El presidente Donald Trump ha enfriado estas ambiciones a través de una orden ejecutiva por la que blinda los fondos del Gobierno de Venezuela depositados en cuentas del Departamento del Tesoro frente a embargos, ejecuciones judiciales o reclamaciones de acreedores. Esta decisión se puso recientemente de manifiesto tras el encuentro de directivos de grandes compañías petroleras internacionales, entre ellas Repsol, con los interlocutores de la Casa Blanca, estos últimos partidarios de hacer tabla rasa y olvidar el pasado, con la confianza de que en el futuro les deparará pingües ganancias.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.eleconomista.es
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