La historia se sitúa en el Chicago de los años treinta, donde un Frankenstein solitario busca la ayuda de Penélope Cruz que actúa como científica loca (así es, cientificA, con «A» al final) para crear una compañera. Juntos reaniman a una joven que ha sido asesinada. La traen de vuelta a la vida –con su cabello esponjado y electrizado, junto con un labial negro super punk– y así nace La Novia.
Pero ella resulta ser mucho más de lo que cualquiera esperaba: su existencia detona un romance explosivo y monstruoso con el Frankenstein de esta pelí, que atrae la atención de la policía y provoca el surgimiento de un movimiento social radical y salvaje.