Mantener la cocina limpia y reluciente puede ser un verdadero desafío, sobre todo cuando se trata de superficies o electrodomésticos difíciles como encimeras, hornos o fregaderos que acumulan grasa y suciedad incrustada por el paso del tiempo. Aunque existen muchos productos “milagrosos” de limpieza en los supermercados, pocos son tan efectivos como la piedra blanca, un limpiador ecológico que ha ganado popularidad en España gracias a sus buenos resultados y a la sencillez para hacerla en casa.
Además, lo mejor de todo es que no se necesita recurrir a productos agresivos como lejía o amoniacos; con unos pocos ingredientes naturales, se puede hacer una piedra blanca en casa y dejar la cocina, o lo que queramos, impecable.
Piedra blanca

Ingredientes
- 100gr de bicarbonato de sodio
- 100gr de arcilla blanca
- 50gr de jabón líquido neutro
- Agua oxigenada
- Aceites esenciales (opcional, para darle olor)
Cómo hacer piedra blanca en casa
- En un bol, mezclamos el bicarbonato de sodio y la arcilla blanca. Estos dos ingredientes actuarán como la base limpiadora de nuestra piedra blanca, son los más importantes.
- Después, echamos el jabón líquido y removemos todo muy bien para formar una especie de pasta.
- En este punto, añadimos un chorrito de agua oxigenada que le dará propiedades desinfectantes a la piedra blanca y además también blanqueará las superficies que limpiemos.
- De forma opcional, se pueden añadir unas gotitas de nuestro aceite esencial preferido para darle olor. Aconsejamos que sea, por ejemplo, de limón ya que no solo le dará un toque fresco y cítrico, sino que la piedra blanca también absorberá sus propiedades antibacterianas.
- Volvemos a mezclar todo muy bien hasta que quede una pasta con textura tipo crema, un poco espesa. Si es necesario se añade agua destilada hasta conseguir esa textura.
- Por último, vertemos la mezcla en un recipiente o tupper y la dejamos secar durante al menos 24 horas para que se endurezca ligeramente.
Usos de la piedra blanca casera

Una vez que tengamos nuestra piedra blanca lista, solo necesitamos humedecer una esponja o un paño, coger una pequeña cantidad del producto, y frotar sobre la superficie que queramos limpiar. Enjuagamos con agua, secamos muy bien con un trapo, ¡y listo!
De esta forma, podemos limpiar desde encimeras hasta ollas de acero inoxidable, dejando todo brillante, limpio, desinfectado, y sin rastro de grasa o suciedad. Es una solución completamente natural y eficaz para mantener la cocina impecable, o cualquier otro rincón del hogar como baños, cristales, azulejos, mamparas, etc.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.20minutos.es
Publicado el: 2024-10-18 01:00:00
En la sección: 20MINUTOS.ES – Gastronomía