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Investigadores españoles consiguen descifrar la composición de los bálsamos de 7 momias egipcias con técnicas moleculares del siglo XXI

📅 🕐 hace 18 min🔗 Fuente: TenemosNoticias.com🕑 6 min de lectura
Investigadores españoles consiguen descifrar la composición de los bálsamos de 7 momias egipcias con técnicas moleculares del siglo XXI
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En los sótanos del Museo de Antropología Médica, Forense, Paleopatología y Criminalística, también conocido como el Museo Reverte Coma de la Universidad Complutense de Madrid, descansan siete cabezas de momias egipcias con una historia tan turbulenta como fascinante. Adquiridas como piezas de colección en una época en la que los cuerpos embalsamados se vendían como souvenirs o se diseccionaban en público, llegaron a España durante los siglos XIX y XX. Aunque su procedencia exacta sea desconocida, un equipo de investigadores de la Universidade de Santiago de Compostela y la Universidad Complutense de Madrid ha decidido interrogarlos con el arsenal de la ciencia del siglo XXI.

El resultado de esa investigación, publicado en el Journal of Archaeological Science en 2026, ofrece un retrato químico sin precedentes de los ingredientes que los embalsamadores del Antiguo Egipto aplicaron a los difuntos. El equipo no solo ha confirmado que los bálsamos varían de un individuo a otro, sino que su naturaleza y composición cambian según la zona anatómica y la profundidad de la capa examinada. Lo que han encontrado, por tanto, desafía la imagen de un proceso de momificación uniforme e invariable.

Un equipo de investigadores ha sometido a análisis siete cabezas de momias egipcias conservadas en el Museo Reverte Coma de la Universidad Complutense de Madrid.

Imágenes de las muestras obtenidas con un telescopio digital
Imágenes de las muestras obtenidas con un microscopio digital. Fuente: Colmenares-Prado et al. 2026

Una receta diferente para cada difunto

El equipo combinó tres técnicas complementarias: la espectroscopía infrarroja ATR-FTIR, la espectrometría de masas ICP-MS y la pirólisis acoplada a cromatografía de gases Py-GC-MS. Las aplicó sobre 27 muestras de bálsamo extraídas de los siete individuos.

La composición de los bálsamos resultó extraordinariamente heterogénea, si bien los tres individuos datados en el Período Romano Tardío mostraron fórmulas más similares entre sí en comparación con el resto de la colección. Este hallazgo apunta a que las recetas correspondían a tradiciones cronológicas concretas, aunque también estaban condicionadas por la clase social, el sexo, la edad del difunto y, posiblemente, el lugar de procedencia.

El ingrediente más abundante en la preparación de los bálsamos de momificación fue la resina de Pinaceae. Estudios experimentales han demostrado que actúa como agente antimicrobiano y repelente de insectos. También se detectó cera de abeja en varios individuos, que quizás se usó como aglutinante, además de grasas animales, aceites vegetales y natrón, la sal mineral imprescindible para desecar los tejidos. Un hallazgo singular fue el aceite de ricino en la momia del Tercer Período Intermedio, ya documentado en momias de otras épocas.

Los investigadores identificaron resina de pino, cera de abeja, grasas animales, aceites vegetales y natrón.

Científica en laboratorio
Recreación fantasiosa. Fuente: Midjourney/Erica Couto

El análisis elemental mediante ICP-MS reveló la presencia de metales pesados en concentraciones muy superiores a las registradas en los suelos del Alto Egipto contemporáneo. Las huellas de plomo, cobre y arsénico apuntan al uso deliberado de cosméticos y pigmentos en la preparación del cuerpo.

Tres momias presentaron una concentración elevada de plomo en la zona mandibular. Dado que dos de los individuos eran varones con barba, los investigadores proponen que el origen podría encontrarse en el uso de un tinte negro para teñir la barba. El arsénico, por su parte, se asocia a inclusiones doradas visibles bajo el microscopio digital y remite al oropimente (As₂S₃), un pigmento amarillo de uso ritual. La presencia de betún se ha confirmado mediante los esteranos detectados en Py-GC-MS y las altas concentraciones de vanadio y níquel. La proporción entre ambos metales permite inferir, según los autores del estudio, un origen marino del betún.

Las huellas de plomo, cobre y arsénico apuntan al uso deliberado de cosméticos y pigmentos en la preparación del cuerpo.

Análisis de bálsamos de momias
Análisis. Fuente: Colmenares-Prado et al. 2026

Capas con propósito: la estratigrafía del bálsamo

Uno de los hallazgos más novedosos surgió del análisis de la momia MAMF1, cuyo cráneo conservaba un orificio practicado en el siglo XIX. Los investigadores lo aprovecharon para tomar muestras a cinco profundidades distintas, desde la piel hasta la superficie exterior de los vendajes. Así, se pudo constatar que las capas más profundas son ricas en resina y cera de abeja (sustancias antimicrobianas que repelen el agua, idóneas para proteger los tejidos blandos), mientras que las exteriores muestran una mayor presencia de polisacáridos y material proteico. Este es el primer estudio que documenta diferencias composicionales basándose en la profundidad a la que se aplicó el bálsamo. Sus autores instan a replicar este diseño poco invasivo en otras colecciones.

Este hallazgo conecta con los descubrimientos en un taller de momificación, donde unas vasijas contenían instrucciones sobre el uso preciso de cada mezcla: unas servían para lavar, otras para reducir el olor corporal y otras para suavizar la piel.

Científico analizando el vendaje de una momia
Recreación fantasiosa. Fuente: Midjourney/Erica Couto

Cabello, rostro y cuello: un bálsamo distinto para cada parte del cuerpo

El análisis estadístico de los datos infrarrojos reveló otro patrón inesperado: la zona del cabello se trataba con bálsamos de composición diferente respecto a los aplicados en la cara y el cuello. Las muestras tomadas en la parte superior del cráneo mostraron una mayor presencia de resina vegetal, mientras que las de la mandíbula y el hueso occipital presentaban perfiles distintos. Este hallazgo conecta con los descubrimientos de 2023 en un taller de momificación del Período Tardío, donde unas vasijas contenían instrucciones sobre el uso preciso de cada mezcla: unas servían para lavar, otras para reducir el olor corporal y otras para suavizar la piel.

Referencias

  • Colmenares-Prado, M., Martínez Cortizas, A., Kaal, J., Benito Sánchez, M., García Velasco, M. y López-Costas, O. 2026. «Combining elemental analysis and molecular techniques to characterize Ancient Egyptian mummification balms». Journal of Archaeological Science, 191, 106594. DOI: https://doi.org/10.1016/j.jas.2026.106594

Fuente de TenemosNoticias.com: muyinteresante.okdiario.com

En la sección: Muy Interesante

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