Dormir bien es más que una cuestión de descanso, también una necesidad para el sistema inmunitario. Un nuevo estudio revela que incluso una sola noche sin sueño puede alterar nuestras células inmunitarias y desencadenar inflamación crónica. Este es un factor clave en enfermedades como la obesidad, la diabetes y los problemas cardiovasculares. Afortunadamente, estos efectos pueden revertirse al recuperar una buena higiene del sueño.
La falta de sueño afecta el estado de ánimo y la concentración. Ahora también se sabe que altera el sistema inmunitario, desencadenando inflamación crónica en el cuerpo. El estudio publicado a finales de febrero de 2025 en The Journal of Immunology ha encontrado que incluso una sola noche sin dormir puede modificar el perfil de los monocitos, células clave en la respuesta inmunitaria, de manera similar a lo que ocurre en personas con obesidad.
Esta investigación refuerza la creciente evidencia sobre el sueño como un pilar fundamental para la salud. Por lo tanto, la privación puede generar consecuencias a largo plazo en el bienestar general.

Sueño, inflamación y enfermedades crónicas
Investigadores del Dasman Diabetes Institute en Kuwait analizaron la relación entre la calidad del sueño y la inflamación en 237 adultos sanos con diferentes índices de masa corporal (IMC). Usando dispositivos de monitoreo de actividad, registraron los patrones de sueño de los participantes durante siete días y analizaron muestras de sangre para evaluar la presencia de marcadores inflamatorios.
Los resultados revelaron que la mala calidad del sueño estaba vinculada con niveles elevados de inflamación, independientemente del peso corporal. Las personas con obesidad mostraron una mayor cantidad de monocitos no clásicos, células inmunitarias asociadas con respuestas inflamatorias. Sin embargo, también se encontraron aumentos similares en estos monocitos en individuos delgados que experimentaron privación del sueño. Lo que sugiere que la falta de descanso por sí sola puede desencadenar respuestas inflamatorias.
Este hallazgo es preocupante porque la inflamación crónica se ha relacionado con una variedad de enfermedades, incluyendo obesidad, diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares e incluso trastornos neurológicos como el Alzheimer. La capacidad del sueño para modular la inflamación sugiere que mejorar la calidad del sueño podría ser una estrategia clave para reducir el riesgo de estas enfermedades.
Monocitos: la clave de la inflamación inducida por la falta de sueño
Los monocitos, un tipo de glóbulo blanco, desempeñan un papel fundamental en la inmunidad. Se dividen en tres tipos:
- Monocitos clásicos (CMs): encargados de la vigilancia inmunitaria y la eliminación de patógenos.
- Monocitos intermedios (IMs): especializados en la presentación de antígenos y en la activación de otras células inmunitarias.
- Monocitos no clásicos (NCMs): patrullan los vasos sanguíneos y producen compuestos inflamatorios.
El estudio demostró que la privación del sueño provoca un aumento de los monocitos no clásicos, lo que puede promover la inflamación crónica. La alteración fue evidente tanto en personas con obesidad como en aquellas con un peso saludable. Este hallazgo subraya la importancia de considerar la calidad del sueño como un factor determinante en la salud general.

Efectos de la privación del sueño en la respuesta inmunitaria
Además de alterar la función de los monocitos, la privación del sueño también ha sido asociada con un aumento en la producción de citoquinas proinflamatorias como el TNF-α y la IL-6, químicos que juegan un papel clave en la inflamación sistémica. Estudios previos han demostrado que niveles elevados de estas citoquinas están asociados con enfermedades autoinmunes y cardiovasculares, lo que sugiere que la privación crónica del sueño podría agravar o incluso predisponer a estos padecimientos.
Adicionalmente, la falta de sueño puede afectar la función de los linfocitos T, células inmunitarias encargadas de combatir infecciones. Esto significa que las personas con sueño insuficiente no solo son más propensas a la inflamación crónica, sino que también pueden experimentar una respuesta inmunitaria debilitada ante infecciones y virus.
La inflamación inducida por la falta de sueño es reversible
Para evaluar el impacto directo de la privación del sueño, los investigadores sometieron a cinco individuos saludables a 24 horas sin dormir y analizaron sus muestras de sangre. Los resultados fueron contundentes: los niveles de monocitos no clásicos aumentaron significativamente tras una noche sin sueño.
No obstante, una vez que los participantes retomaron un ciclo de sueño normal, los niveles de inflamación volvieron a valores normales. Esto sugiere que los efectos negativos de la privación del sueño pueden revertirse con una buena higiene del descanso.
Este hallazgo es alentador, de acuerdo a los científicos, ya que implica que estrategias dirigidas a mejorar la calidad del sueño podrían mitigar los efectos perjudiciales en la inmunidad y reducir el riesgo de inflamación crónica.
Dormir bien: un pilar para la salud inmunológica
Estos hallazgos refuerzan la importancia del sueño para el funcionamiento del sistema inmunitario y la prevención de enfermedades inflamatorias. Además, el sueño deficiente ha sido vinculado con alteraciones en la salud mental, incluyendo mayor riesgo de ansiedad y depresión, lo que resalta aún más su papel en la salud general.
Igualmente, es importante reconocer que los patrones de sueño están influidos por factores externos como el estrés, el estilo de vida y el uso excesivo de dispositivos electrónicos. En la actualidad, el aumento del tiempo frente a pantallas y la interrupción de los ritmos circadianos debido al trabajo nocturno están afectando la calidad del sueño de muchas personas, lo que podría estar contribuyendo a un aumento en las enfermedades inflamatorias a nivel global.
«Nuestros hallazgos subrayan un creciente desafío de salud pública. Los avances en la tecnología, el tiempo de pantalla prolongado y las normas sociales cambiantes son cada vez más perturbadores para las horas regulares de sueño. Esta interrupción del sueño tiene profundas implicaciones para la salud inmunológica y el bienestar general», dijo en un comunicado el Dr. Fatema Al-Rashed, quien dirigió el estudio.

Dormir mal no solo te deja cansado
«A largo plazo, nuestro objetivo es que esta investigación impulse políticas y estrategias que reconozcan el papel crítico del sueño en la salud pública… particularmente para las poblaciones en riesgo de interrupción del sueño debido a demandas tecnológicas y ocupacionales. En última instancia, esto podría ayudar a mitigar la carga de enfermedades inflamatorias como la obesidad, la diabetes y las enfermedades cardiovasculares», dijo el Dr. Al-Rashed.
La evidencia científica demuestra que el sueño no es un lujo, sino una necesidad biológica fundamental para la salud. En un mundo donde la privación del sueño se ha convertido en una norma para muchas personas debido al ritmo de vida acelerado, es fundamental concientizar sobre los peligros que esto conlleva.
Priorizar el descanso es una inversión en salud a largo plazo y puede ser clave para reducir el riesgo de enfermedades inflamatorias y mejorar la calidad de vida.
Referencias
- Al-Rashed, F., Alsaeed, H., Akhter, N., Alabduljader, H., Al-Mulla, F., & Ahmad, R. (2025). Impact of sleep deprivation on monocyte subclasses and function. The Journal of Immunology, vkae016. doi: 10.1093/jimmun/vkae016
Fuente de TenemosNoticias.com: www.muyinteresante.com
Publicado el: 2025-03-01 16:15:00
En la sección: Muy Interesante