Varias muertes exponen el punto ciego en el control de Cofepris de las clínicas estéticas clandestinas

La muerte de Blanca Adriana Vázquez en una supuesta clínica estética en Puebla ha puesto los reflectores -una vez más- en la proliferación de establecimientos que no cuentan con los permisos para operar y en la falta de control de parte del Gobierno. La mujer, de 37 años, se sometió a un procedimiento de reducción de grasa el pasado 18 de mayo en la Clínica Detox, un sitio que no contaba con ningún permiso para operar y cuyo personal tampoco estaba capacitado para realizar ese tipo de intervenciones. El caso se suma al de una joven estadounidense, de 27 años, que murió en marzo tras someterse a una liposucción en un lugar sin autorización en Tamaulipas; al de Nayeli Guzmán, de 34 años, que falleció en un consultorio improvisado en un restaurante en Jalisco; al de Jaqueline Yamileth, de 25 años, que perdió la vida en un consultorio en Nuevo León con “anomalías” detectadas por las autoridades demasiado tarde; o al de una mujer, de 40 años, que murió en Jalisco en una clínica que era operada por una persona que no contaba con las credenciales necesarias. De acuerdo con una investigación de Animal Político y Connectas, al menos 121 personas murieron por una cirugía estética en la última década.
Fuente de TenemosNoticias.com: elpais.com
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