Durante el 2024, la agricultura mostró un dinamismo hacia el crecimiento que sorprendió a los diferentes sectores económicos, pues hasta ahora los resultados han sido positivos. Pero para el otro año, la estabilidad de este sector dependerá del costo de los insumos, el clima y el comportamiento del mercado.
En contraste, un sector que no solo tiene riesgos materializados sino mayor incertidumbre es el de la salud, que dependerá de la definición las políticas públicas y también de las definiciones de la Unidad de Pago por Capitación (UPC) para su sostenibilidad financiera. A su turno, el comercio exterior es otro de los renglones que iniciará 2025 con cifras que serán retadoras.
En cuanto al sector agropecuario, el buen comportamiento durante el 2024 esperanzó a los actores del sector, justamente para trabajar en materia de preparación, pues hasta el tercer trimestre de este año, esta economía ha crecido un 10,2%.
Esta dinámica trae retos sobre la sostenibilidad del alza, pues al ser un sector volátil, su estabilidad dependerá de tres factores. De acuerdo con Jorge Bedoya, presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), el comportamiento de costos de los insumos agropecuarios en el mercado internacional marcará la pauta en el 2025.
Esto puede tener un impacto significativo en los agricultores, ya que les permite reducir sus costos de producción y es una tendencia que se ha venido observando en los últimos periodos.
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Según el líder gremial, los fertilizantes para agricultores y las materias primas como maíz amarillo y soya para pecuarios, han presentado un comportamiento a la baja, unos meses después que la confrontación entre Rusia y Ucrania se escalara.
“En los últimos tiempos hemos visto cómo algunos fertilizantes empiezan a reversar la tendencia y es una alerta que no se puede ignorar”, dijo.
Otro de los factores de los que dependerá el agro se basan en materia climática. Esta, para Bedoya, es una variable que genera incertidumbre, pues dependiendo de como sea el desenlace puede afectar o no el desempeño de cosechas y de los ciclos de producción pecuaria.
Agrega que el comportamiento de los consumidores tanto domésticos, como de exportaciones, también serán agenda para este sector. Esto, teniendo en cuenta que se hace vital una política de reactivación económica “seria” de corto plazo para sectores que representan millones de trabajadores y consumidores.
“Eso sin duda puede ser bueno para muchos de nuestros renglones que se enfocan en mercado doméstico como el arroz, papa, pollo, huevo, cerdo, lácteos, tomate, etc.”, mencionó.
Ahora bien, otro de los desafíos será la seguridad. Frente a esto, Bedoya destacó que esta es una preocupación transversal.
“Para el 2025 la incertidumbre y variabilidad en materia de clima es algo que también inquieta a nuestros productores. Y el comportamiento de la economía y el desempeño del consumo de los hogares”, afirmó.
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Para los exportadores, agrega que también es importante la dinámica del mercado global y la aproximación que en materia comercial vaya a tener el nuevo Gobierno de Estados Unidos con Colombia a partir del 20 de enero.
¿Sector a la baja?
Con base en lo dicho por Andrés Valencia, exministro de Agricultura, los niveles de crecimiento experimentados durante este año en el agro podrían no repetirse en el 2025.
Esto, porque es posible que los precios del café comiencen a reducirse mientras se normaliza la situación de producción en Vietnam y Brasil.
“Es probable que las restricciones de oferta que presentaban estos orígenes empiecen a ceder por cuenta del mejoramiento de las condiciones climáticas. Ello seguramente implicará un aterrizaje en los precios, lo que significaría que esos crecimientos en el PIB cafetero del 2024 no se verán en el 2025”, señaló.
En la misma línea del presidente de la SAC, para Andrés Valencia, la coyuntura internacional no solo marcará la tendencia de los precios de los fertilizantes por el conflicto en Ucrania, sino que también dependerá que lo que pase con Siria.
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Además, otro de los focos de proyecciones se concentran en Estados Unidos. Según el exministro, la guerra comercial entre ese país y China puede generar una serie de excedentes en algunos productos agropecuarios que pueden impactar el agro del país.
“Como ocurrió en el pasado, la guerra comercial con China generó excedentes importantes de maíz y soya norteamericana que redujeron los precios de estos productos e impulsaron exportaciones a Colombia. Ello puede afectar el crecimiento de estos cultivos en la altillanura del país, los cuales cerrarán el 2024 con producciones récord”, dijo.
Por esto, concluyó afirmando que son múltiples los factores alcistas y bajistas que podrán afectar el desempeño en 2025, “pero es claro que el nivel de crecimiento no será de las dimensiones del 2024”.

Fertilizantes
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Comercio exterior, en vilo
Al igual que el sector agrícola, gran parte del comercio exterior dependerá de la relación bilateral con Estados Unidos. Según Martín Ibarra, presidente de Araújo Ibarra, dentro de este sector en el 2025 podría ocurrir algo positivo y también algo negativo.
Entre lo bueno, el experto destaca que si bien la relación entre el gigante americano y México se deteriora, Colombia puede convertirse en una sede alterna del nearshoring. “Según el BID, va a traer a la región, US$78.000 millones de nuevas inversiones y nuevas exportaciones”, dijo.
Sin embargo, respecto a lo negativo, Ibarra mencionó que si Estados Unidos descertifica a Colombia se perderán todas las garantías de inversión y comercio. “Seguiremos dependiendo de las exportaciones tradicionales”, anotó.
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Comercio exterior
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Camino hacia una salud incierta
El 2025 será un año desafiante para el sector de la salud, hasta que se defina qué va a pasar, cuáles son los planes y si se aprueba o no la reforma. Frente a esto, Jesús Albrey González, presidente Colegio de Abogados en Derecho Médico, insistió que del articulado depende el camino que se vaya a tomar para este sector.
Agregó que “es necesario discutir la financiación del sistema, el ajuste de la UPC y el análisis de suficiencia de la misma, así como la gestión y asignación de recursos de presupuestos máximos”.
Por otra parte, resaltó que se deben finalizar las auditorías a los actores del sistema, a fin de tener claridad ante la opinión pública sobre el uso de los recursos del sistema. Mientras que las EPS intervenidas deberán asumir un plan financiero serio y estructurado que les permita sanear la cartera pendiente de pago a las IPS.
DIANA K. RODRÍGUEZ T.
Periodista de Portafolio
Fuente de TenemosNoticias.com: www.portafolio.co
Publicado el: 2024-12-15 21:39:00
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