Desde inicios del 2000, en las calles de Medellín, específicamente en el occidente, corría un estremecedor rumor relacionado con la desaparición de personas en ese sector de la capital de Antioquia, a raíz del conflicto armado que se tomó las comunas de la ciudad.
“Todos los días pasan camiones a botar cuerpos allá”, “ah, eso se sabe que esos muchachos están enterrados ahí” son algunas de las retahílas que con el tiempo pasaron de ser mitos urbanos para convertirse en versiones tomadas en consideración por las organizaciones encargadas de aclarar los hechos del conflicto armado en el país, y particularmente, en Medellín, que recibió el nuevo milenio viviendo las secuelas de una violencia que se perpetuó en su identidad.
Estos relatos se dirigían a un punto concreto de la ciudad, ubicado en la Comuna 13; una especie de ladera en donde por décadas han sido desechados restos y escombros de obras de construcción de la ciudad, que encontraron en este lugar un vertedero funcional.
Comuna 13. Foto:Laura Rosa Jiménez.
‘La Escombrera’ fue el nombre que recibió este lugar que desde el año 2000 ha estado acumulando residuos, convirtiéndose en un despeñadero.
Primeros hallazgos
Y el pasado 18 de diciembre, esos rumores que por años indicaron que las personas que habían desaparecido en el marco del conflicto armado en la Comuna 13, habían encontrado su final en este lugar, a manos, particularmente, del bloque Cacique Nutibara de las autodefensas, dejaron de ser rumores.
Más que rumores, eran los reclamos de cientos de madres que desesperadamente buscaban a sus hijos que desaparecieron de este sector de la ciudad, y que por años, fueron desestimadas por las personas con el poder de ordenar la búsqueda de restos en La Escombrera.
El 18 de diciembre se reportaron los primeros hallazgos óseos en La Escombrera. Foto:JEP
No fue sino hasta 2015, en medio de las controversias que habían generado las versiones sobre los restos en La Escombrera, que la administración distrital de Medellín, en conjunto con la Fiscalía y el Ministerio Público iniciaron un primer proceso de búsqueda en este lugar, que se detuvo meses después en tanto los equipos no encontraron ningún resto en esa época.
Sin embargo, en julio de 2024, se retomaron las excavaciones de este lugar por orden de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), quienes determinaron la necesidad de proteger el área como punto de interés y de focalizar las labores de búsqueda de personas desaparecidas en este sector.
En ese respecto, el magistrado de la JEP, Gustavo Salazar, le dijo a EL TIEMPO que La Escombrera “fue un lugar de depósito de cuerpos de víctimas de desaparición forzada” y que “no hay duda de que eso está relacionado con actos delictivos”.
Y así, avanzaron las excavaciones y labores de búsqueda de restos humanos en La Escombrera hasta el pasado 18 de diciembre, cuando los equipos de la Unidad de Búsqueda de Personas Desaparecidas presentes en el lugar hallaron las primeras piezas óseas de seres humanos.
Excavaciones en La Escombrera. Foto:UBPD
Tan solo dos días después, y luego de un primer hallazgo que removió miles de emociones y recordó todos los años de versiones que indicaban lo que yacía bajo los residuos de La Escombrera, los equipos forenses y antropológicos encontraron lo que correspondería a tres cuerpos humanos.
Los métodos forenses
Este 26 de diciembre, EL TIEMPO estuvo presente en La Escombrera, y le consultó a los líderes de los equipos que llevan a cabo las excavaciones acerca de los pormenores y métodos que allí se aplican para hallar los restos de quienes que habrían sido arrojados allí por los grupos armados a inicios de la década del 2000.
En la zona actualmente operan 27 personas; seis miembros del equipo forense de la Unidad de Búsqueda de Personas, divididos en seis forenses, cuatro antropólogos, un topógrafo y un asistente forense; 18 personas del consorcio ‘Movimiento de tierras’ quienes son los encargados de las labores civiles de excavación; y tres miembros de la JEP.
En el área de excavaciones operan 27 personas. Foto:JEP
El topógrafo Agustín García comenzó explicando los detalles de la delimitación del área en la que se están llevando las excavaciones, una zona que abarca un aproximado de 6.900 metros cuadrados por orden de la JEP.
“Es un polígono cautelar delimitado según la medida que nos dio la magistrada y la JEP. Es un ‘embaretado’ que ‘El Cóndor’, propietario de la zona, no puede intervenir. Esta medida cautelar está firme desde el 2022. Básicamente, es una restricción que les impide laborar”.
El topógrafo continuó: “antes de la intervención forense es una obra civil que requiere la remoción de cerca de 41.000 metros cúbicos de tierra para llegar a la zona de interés forense”.
La zona a la que hace referencia el antropólogo es ‘2004 menos tres metros’, es decir, las características en las que se encontraba el terreno hace 20 años.
“Es como estaba el terreno en ese momento. Esto tenía otra circulación y la usaban como botadero. Del 2004 al 2022 le siguieron echando material, por eso tenemos que excavar, para calcar cómo era la topografía hace 20 años”, explicó el topógrafo.
En la zona empezaron las labores de excavacion minuciosas del equipo forense para recuperar todas las piezas pertenecientes a los cuerpos hallados. Foto:JEP
Además, García explicó que se llevan a cabo dos fases de excavación, la primera, que corresponde a la remoción del material de ‘no interés’, unos 36.000 metros cúbicos de tierra que se retiran y no son tamizados.
La segunda fase da inicio posterior a la remoción completa de dichos residuos Entonces, explica el topógrafo, “nos toca generar unas inclinaciones para garantizar que al personal que esté trabajando no se les venga el barranco, por eso no se excava de manera vertical, por estudio de geoseguridad”.
Banderas amarillas y moradas
Agustín García explicó que de todo el material por retirar, una gran parte son zonas que no representan interés forense. Sin embargo, aseguro que recientemente empezaron a aproximarse a las áreas de tamizaje.
Para hacer la diferenciación adecuada y marcar de manera clara el progreso de las excavaciones, los equipos presentes en La Escombrera hacen uso de banderas moradas y amarillas.
“Son puntos de cuotas de interés forense. En 2004 había una vía que conectaba hacia arriba y había montañitas alrededor. Esos puntos ya están revisados. Y la marcación de estos puntos se realiza así: con banderas amarillas los contratistas señalan que ya ser realizó la excavación en el área, las banderas moradas nos corresponden a nosotros una vez realizamos la verificación del área”, explicó el topógrafo García.
El equipo de excavación utiliza banderas moradas una vez concluye las verificaciones en cada zona examinada. Foto:UBPD
Por otro lado, el experto explicó que el avance de la excavación tiene por objetivo, como se mencionó, poder llegar con la maquinaria hasta el límite de 2004 y de ahí en adelante, tres metros más abajo.
“Tenemos un estipulado según lo recopilado que gira entre el 2000 y el 2004. Nos venimos primero a 2004, porque calculamos que por año los residuos aumentaban un metro de altura. La cuota 2004 es la más alta que nos interesa a nivel forense, de ahí para abajo empezamos a excavar por metro”, señaló García.
El topógrafo explicó: “de la cuota 2004 hacia abajo el proceso es más complejo, más lento, más visible y con maquinaria más pequeña. Es un área intervenida de 2.800 metros cuadrados priorizados para la búsqueda”.
Los primeros hallazgos
En la víspera de Navidad, el regalo para las madres peticionarias de La Escombrera fue la noticia de que los equipos forenses habían encontrado los primeros restos humanos, correspondientes a tres cuerpos, en este lugar, luego de seis meses de excavaciones.
Al respecto, el equipo a cargo de las excavaciones también se refirió a los pormenores de los hallazgos.
“El hallazgo de la semana pasada fue a dos metros y cincuenta centímetros del límite del polígono cautelar. Esta medición se estableció a través de fotogrametría y por estudios topográficos correspondientes a la época, entendiendo que esas zonas no han cambiado”, señaló el topógrafo García, quien además explicó que, a raíz de dichos estudios, el equipo busca darle prioridad a las zonas que no han presentado muchos cambios desde entonces, entendiendo que ahí puede haber hallazgos.
🎥 Esta Navidad será diferente para las madres buscadoras de La Escombrera, en la Comuna 13 de Medellín. Después de 22 años de lucha por encontrar a sus seres queridos desaparecidos, un equipo forense de la #JEP y la Unidad de Búsqueda ha encontrado estructuras óseas en La… pic.twitter.com/53952TMMXo
— Jurisdicción Especial para la Paz (@JEP_Colombia) December 24, 2024
Por otro lado, Andrea Gómez, antropóloga forense de la Unidad de Búsqueda de Personas Desaparecidas, y quien lidera el equipo de intervención, entregó más detalles sobre dichos hallazgos que abren la puerta a la posibilidad de esclarecer las consecuencias de la violencia en la ciudad.
“A nivel de altura el hallazgo estuvo a 50 centímetros de la cuota específica a la que le apuntamos, más específicamente en la parte nororiental del polígono. En ese momento estaban ‘cuchareando’ con la retroexcavadora para remover escombros, desplazando el material y depositándolo en zonas aledañas, cuando en un momento se identificaron estructuras óseas provenientes del terreno”, relató Gómez.
La antropóloga añadió: “en ese momento se detuvo la excavación y se pasó a revisar las estructuras para identificar específicamente cada pieza. Posteriormente, se dio aviso al área psicosocial de las peticionarias y a los directivos de Unidad de Búsqueda y luego empezó la excavación en forma: limpieza de estructuras y exposición, además de estudio del comportamiento del suelo”.
En ese sentido, la antropóloga líder de la excavación explicó que en el área, el suelo está humedecido, y que los resultados de granulometría y textura del mismo arrojaron características arenosas.
Zona de excavación de La Escombrera. Foto:JEP
Según Gómez, en el terreno trabajan a la par miembros de la Unidad de Investigación y Acusación de la JEP y de la Unidad de Búsqueda de Personas Desaparecidas, dividiéndose la excavación en segmentos, y explicó que cuando se presentan hallazgos, los restos pasan por un minucioso proceso unificado para su almacenamiento.
“Al momento del levantamiento se hace cadena de custodia, registro fotográfico y georeferencia de toda la zona; dibujo técnico y labores metodológicas a nivel forense y topográfico. Luego, las piezas son embaladas según sus condiciones y son enviadas al almacén de evidencias de la Unidad de Búsqueda hasta que se les entreguen a Medicina Legal”, explicó la antropóloga.
Los restos óseos
La antropóloga Andrea Gómez aseguró que los primeros restos hallados se encuentran en muy buen estado y prácticamente completos, más allá de algunas piezas que están fragmentadas: “no hubo daños por la maquinaria, incluso la ropa y elementos asociados están en buen estado de conservación, pero es importante que tengamos en cuenta la acidez y materia orgánica del suelo. Eso le corresponde a Medicina Legal para saber si por cotejo se puede extraer ADN de estos restos”.
La líder de excavación de la Unidad de Búsqueda de Personas Desaparecidas explicó que los cuerpos hallados se encuentran en un mismo ‘rasgo’ de tierra, un concepto antropológico que hace referencia a algo similar como una bolsa de material específico del suelo.
El 20 de diciembre se reportó el hallazgo de restos óseos correspondientes a almenos 3 cuerpos en La Escombrera. Foto:JEP
“Tratamos de excavar todo ese mismo material, una vez se termine, se puede descartar que no haya más estructuras y se entrega en bloque. Todo está rotulado y con cadena de custodia, listo para ser entregado”, aseguró Gómez.
La antropóloga también explicó que los restos que fueron encontrados hace seis días permanecen en el almacén de la Unidad de Búsqueda, puesto que se están adelantando las excavaciones para terminar de completar las piezas correspondientes a cada cuerpo.
Además, la antropóloga señaló que estas piezas están revueltas y perturbadas por la presencia de la maquinaria, y hasta que no se culmine la excavación y clasificación de cada pieza, no se le entregarán a Medicina Legal, en tanto esta entidad solicita que así se realice para facilitar la identificación e individualización de los cuerpos.
Sobre la excavaciones que se adelantan en La Escombrera actualmente, la antropóloga Andrea Gómez concluyó manifestando “queremos es darle respuesta a las familias, no podemos asegurar que sean personas de operaciones militares, pero son restos óseos que se encontraron en el polígono cautelar”.
Una vez se completen las piezas de los cuerpos hallados hasta ahora, se proseguirá con las fases de identificación: estudio antropológico, estudio forense y finalmente el estudio genético y el perfilamiento.
Para este fin, y para adelantarse a nuevos posibles hallazgos, la JEP ha hecho un llamado a las familias de las víctimas apra entregar muestras genéticas que les permitan contar con un bando de datos más amplio.
NICOLÁS TAMAYO ESCALANTE
Periodista de Nación, en Medellín
Fuente de TenemosNoticias.com: www.eltiempo.com
Publicado el: 2024-12-26 22:55:00
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