cobraban hasta $400 mil por dormir y extorsionaban desde las celdas
📅 🕐 11 Jul 2025🔗 Fuente: eltiempo.com🕑 3 min de lectura
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Un audaz y lucrativo esquema de extorsión, hurto digital y tráfico de drogas ha sido desmantelado dentro de la cárcel de alta seguridad de Cómbita, en Boyacá.
La operación policial reveló cómo una red criminal, liderada por un recluso conocido como alias El Pirata, cobraba sumas exorbitantes a otros internos por necesidades básicas como un lugar para dormir, recibir visitas e incluso alimentos.
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Narcóticos en cárcel Cómbita en Boyacá. Foto:Captura de pantalla
La impactante revelación surgió tras múltiples denuncias de los propios reclusos, quienes eran forzados a pagar entre $400.000 y $600.000 pesos por noche para conseguir un espacio donde descansar, una cifra que supera el costo de hospedaje en muchos hoteles de tres estrellas en Colombia.
«Quien afectaba el patrimonio de los reclusos al interior del centro penitenciario, cobraba entre los 30.000 y los 400.000 pesos a cambio de recibir visitas, alimentación y lugares para dormir», detalló Javier Lemus, comandante de la Policía de Tunja.
Sim con las que llamaban a las víctimas para extorsionarlas. Foto:Captura de pantalla
Los precios variaban drásticamente según las «comodidades»: dormir en el piso costaba entre $100.000 y $200.000, un camarote ascendía a $300.000 o $400.000, y tener una celda individual podía llegar a los $600.000.
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Pero el alcance de esta banda no se limitaba al interior de la prisión. ‘El Pirata’ y sus cómplices también se dedicaban a realizar hurtos digitales a personas fuera del centro penitenciario.
Mediante llamadas telefónicas fraudulentas, engañaban a sus víctimas para despojarlas de su dinero. La operación culminó con la captura de tres mujeres en Bolívar y Antioquia, quienes actuaban como receptoras del dinero producto de estas extorsiones. Adicionalmente, se conoció que la red recurría a amenazas contra las familias de los reclusos si estos se negaban a pagar, ejerciendo una presión psicológica implacable.
Durante el operativo inicial, las autoridades incautaron una importante cantidad de drogas y chips de celulares, elementos clave para el funcionamiento de estas actividades ilícitas.
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Estas personas extorsionaban a familiares de reclusos. Foto:Captura de pantalla
En una segunda intervención, las autoridades lograron desarticular otra red delictiva que operaba desde el mismo penal. Al menos cinco reclusos estarían detrás de más extorsiones digitales dirigidas a la comunidad en general, así como del tráfico de estupefacientes dentro de la cárcel.
«Además, eran los encargados de la comercialización de estupefacientes al interior del centro de reclusión. Gracias al registro de 103 carceletas, logramos incautar una gran cantidad de narcóticos«, añadió el comandante Lemus.
Las autoridades continúan profundizando en las investigaciones para determinar la magnitud de estas redes criminales y esclarecer cómo pudieron operar sin ser detectadas durante un periodo tan prolongado en una prisión de máxima seguridad. Se espera que los reclusos y sus cómplices enfrenten nuevos cargos por los graves delitos cometidos desde el interior del centro penitenciario.