vecinos exigen mayor presencia de las autoridades por la temporada alta que se aproxima
📅 🕐 04 Dic 2025🔗 Fuente: eltiempo.com🕑 3 min de lectura
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La región del Caribe colombiano volvió a ser escenario de un crimen violento que sacudió la tranquilidad de residentes y turistas.
Las playas de La Boquilla, al norte de Cartagena, fueron el escenario para el asesinato a sangre fría de Andrés Bedoya, un hombre oriundo de Medellín, en lo que las autoridades catalogaron inmediatamente como un ajuste de cuentas.
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Según reportes detallados por el medio El Universal, el ataque ocurrió en horas de la tarde del pasado 3 de diciembre, cuando la afluencia de personas en la zona es alta.
El medio detalló que un pistolero se acercó a Bedoya, desenfundó un arma de fuego y le disparó en repetidas ocasiones, asegurando su muerte antes de que la víctima pudiera reaccionar. El sicario huyó del lugar entre la confusión y el pánico de los presentes, logrando evadir la posterior reacción de las autoridades.
El hecho sicarial se presentó en una reconocida playa de Cartagena. Foto:iStock
Este crimen encendió las alarmas sobre la seguridad en las zonas turísticas de la capital de Bolívar, un fenómeno que, como ha manifestado la ciudadanía en reiteradas ocasiones, refleja una falta de «seguridad real» en el territorio nacional.
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El historial criminal de la víctima
El sujeto tiene varios delitos. Foto:Archivo
La investigación del caso tomó un giro significativo cuando la Policía Metropolitana de Cartagena reveló el extenso prontuario judicial de Andrés Bedoya. Fuentes consultadas por medio ya señalado confirmaron que la víctima acumulaba un total de 11 anotaciones judiciales, un pasado que indica una probable conexión del crimen con deudas o conflictos entre estructuras delictivas.
Entre los registros más prominentes de Bedoya se encuentran:
Seis anotaciones por hurto calificado, con registros que se habrían perpetrado desde el año 2015 hasta el 2025.
Dos anotaciones por amenazas contra defensores de Derechos Humanos y servidores públicos, ocurridas en 2019.
Una anotación por concierto para delinquir, también registrada en 2025.
Otra por fuga de presos que sucedió 2023.
La última tiene que ver con lesiones personales, ocurrió en 2018.
La tranquilidad de Cartagena se vio alterada por el sicariato. Foto:IStock
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El perfil criminal de Bedoya indica que su asesinato fue un ataque selectivo y planificado. Las autoridades manejan la hipótesis principal de un ajuste de cuentas relacionado con el crimen organizado, descartando la posibilidad de un hurto simple o un incidente aleatorio.
La rapidez y precisión con la que actuó el sicario, junto con el historial de la víctima, han llevado a la Fiscalía a concentrar sus esfuerzos en las posibles conexiones de Bedoya con bandas delincuenciales de Medellín o del Caribe colombiano, donde aparentemente estaba realizando actividades ilícitas.
Los sicariatos desenfundaron su arma contra el hombre que estaba en la playa. Foto:iStock
Este violento episodio, además de cobrar la vida de un individuo con un pasado oscuro, pone en tela de juicio la seguridad que vive la capital del departamento de Bolívar justo antes del inicio de una importante temporada turística.
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Finalmente, los residentes de La Boquilla exigirieron mayor presencia de las autoridades para que cada turista y transeunte se sientan seguros, y así evitar que la violencia llevada de la mano del crimen organizado siga irrumpiendo en la cotidianidad de la comunidad.