Ir al contenido
Internacionales

4 de julio: Trump y el calor extremo eclipsan las celebraciones polarizadas del 250º aniversario de Estados Unidos | elmundo.es

📅 🕐 hace 5 min🔗 Fuente: elmundo.es🕑 8 min de lectura
4 de julio: Trump y el calor extremo eclipsan las celebraciones polarizadas del 250º aniversario de Estados Unidos
Compartir:

Una popular cita atribuida al escritor y dramaturgo del siglo XIX Henry Howard Paul asegura que «julio es un mes de calor intenso en Estados Unidos, y por alguna extraña coincidencia, el 4 de julio, de entre todos los días, es siempre el más fiero (…)Todo el país, desde las fronteras de Maine hasta la desembocadura del Mississippi, es un escenario de ruido y humo… Las tiendas están cerradas… Ricos y pobres por igual se divierten. ¡Cuatro de Julio! Es un día… los ciudadanos patriotas y amantes de la libertad de los Estados Unidos reservan este día de cada año para hacer estallar pólvora en conmemoración de la Declaración de Independencia«.

Este sábado, 4 de julio, Estados Unidos celebra su independencia, su 250º aniversario, y lo hace con calor extremo, con la promesa de ruido, humo y pólvora como nunca jamás se ha visto y con el ansia desatada de protagonismo de Donald Trump, empeñado en eclipsar y monopolizar los festejos y en convertir los próximos meses en una nueva cruzada anticomunista de cara a las elecciones legislativas de noviembre. Por no hablar de los temores a un posible atentado o incidente.

Todo se ha convertido en una lucha de apropiación de fechas, de símbolos, de banderas y del pasado. No por casualidad. Trump ha multiplicado su presencia esta semana, en lugares y momentos cargados de peso. En la capital, en la inauguración de la biblioteca de uno de los presidentes más icónicos del cambio de siglo pasado, Teddy Roosevelt. En el monte Rushmore, bajo los rostros de Lincoln, Jefferson, Washington y Roosevelt. Y de nuevo ahora en el corazón de capital en el día del orgullo nacional.

Una cita con esta carga debería aspirar a ser una gran exhibición de unidad, patriotismo y memoria colectiva. En cambio, la efeméride está marcada los intentos de la Casa Blanca de asociar lo mejor del pasado a la agenda del presidente y por una ola de calor que ha obligado a alterar actos, reducir aforos y lanzar advertencias sanitarias en buena parte del país. La capital, además, está llena de policía, soldados y verjas y muros por todas partes. El estanque reflectante del Monumento a Lincoln está rodeado de vallas y vigilancia con el presidente y sus fiscales buscando encarcelar a presuntos saboteadores. Lo mismo ocurre con el Parque Lafayette, al lado de la Casa Blanca, cercado desde hace meses para expulsar mendigos y alejar a ciudadanos. O con la Gran Feria Estatal Americana, en el National Mall, con medidas de seguridad mucho mayores de las habituales en esta fecha.

Trump celebró su cumpleaños a mediados de junio con una velada de artes marciales mixtas en los jardines de la residencia oficial. Convocó después una «feria de los estados» que se volvió enorme fiasco cuando varios de los invitados y uno tras otro los artistas que habían confirmado se dieron cuenta de que iba a ser cualquier cosa salvo un acto de unidad nacional. Y ahora ha visto como el calor extremo dejaba sin visitantes las instalaciones del National Mall y amenaza su mitin más esperado y polémico.

Por todo ello, el presidente ha decidido redoblar esfuerzos la jornada de este sábado, anunciando un «muy largo discurso» bien entrada la noche, para evitar los picos de temperatura que el viernes obligaron a cancelar un rodeo y cerrar las puertas de la feria en la capital. Será casi al borde de las 22.00 hora, local, obligando a que los fuegos artificiales se vayan casi a la medianoche, mucho más tarde de lo habitual. El público que normalmente abarrota los jardines a los pies del obelisco que recuerda a George Washington no podrán llevar siquiera mochilas, comida o sillas como todos los años.

Desde su regreso a la Casa Blanca, el presidente ha intentado convertir el aniversario de la nación en una reivindicación de su proyecto político, impulsando una narrativa centrada en el excepcionalismo estadounidense, el poder militar y una interpretación patriótica de la historia nacional. El gran mitin de hoy simboliza ese intento de identificar el legado de 1776 con el espíritu del movimiento MAGA.

El que tenga dudas puede repasar sus palabras del viernes por la noche a los pies del famoso Monte Rushmore, en Dakota del Sur, en las que llamó «comunistas» a sus rivales, dijo que los suyos sólo pueden «perder las elecciones de mitad de mandato si nos lo permitimos, si somos necios, estúpidos e imprudentes» y en las que exigió al Congreso apruebe su ¡Ley para Salvar a Estados Unidos’, que quiere imponer normas más severas de identificación de votantes a los estados.

La clave está en esas elecciones de noviembre, en las que los republicanos parece que van a perder el control del Congreso y podrían perder el Senado también. Y sobre todo en el momento que parece estar aupando a los candidatos más a la izquierda, los apadrinados por el alcalde socialista de Nueva York, el nuevo ‘hacedor de reyes’ del Partido Demócrata. En Dakota del Sur, Trump apuntó sin dejar dudas: «al acercarnos a este magnífico aniversario, vemos nuestra identidad estadounidense bajo un nuevo ataque. Una generación después de haber luchado y ganado la Guerra Fría contra la amenaza del comunismo, ahora se observa un resurgimiento de esta amenaza en nuestro país, incluso por parte de inmigrantes que adoptan ideas totalmente opuestas a nuestro estilo de vida y a nuestros grandes logros», una alusión obvia al neoyorkino.

«No se trata de meras discrepancias políticas, como diferencias sobre impuestos o regulaciones. El comunismo es una amenaza mortal para la libertad estadounidense. Es la mayor amenaza para nuestro país, incluso más que la Primera y la Segunda Guerra Mundial, Pearl Harbor o el 11-S. No vamos a permitir que esto nos suceda. Créanme, no lo permitiremos. Porque el comunismo es el enemigo de la libertad en todas partes, en todo el mundo. Nunca funciona. Es el enemigo de la Constitución. Sobre todo, es el enemigo del 4 de julio de 1776». Añadió.

La conmemoración de la Declaración de Independencia y el nacimiento de una república ha terminado reflejando las profundas divisiones de la sociedad estadounidense, cada vez más rota y furiosa y desconfiada de líderes e instituciones. Según una encuesta de hace unas semanas del Centro de Investigación de Asuntos Públicos Associated Press-NORC, apenas 4 de cada 10 adultos estadounidenses se sienten orgullosos del 250 aniversario del país y únicamente 3 de cada 10 afirmaron sentirse emocionados.

Para los partidarios de Trump, la fecha es la gran oportunidad para recuperar la iniciativa tras vario reveles políticos, electorales, económicos y judiciales. Para los críticos es el momento de redoblar la presión sobre quien dicen que está intentado eliminar todos los pesos y contrapesos para convertirse en un nuevo «rey».



Fuente de TenemosNoticias.com: www.elmundo.es

En la sección: Internacional // elmundo

🔂 ¿Te gustó la noticia? Compártela:
Compartir:
🔗 Fuente original: elmundo.es ·

También te puede interesar

¡Copiado al portapapeles!

Mi resumen de noticias

WhatsApp