La toma de tres unidades militares en Cochabamba por parte de seguidores de Evo Morales, el departamento ubicado en el centro de Bolivia, puso en escena la dimensión de la crisis política que enfrenta al presidente Luis Arce y el hombre que había sido su mentor en los comicios de 2020. Arce aseguró que las Fuerzas Armadas restablecerán el orden no solo en los cuarteles sino en las carreteras bloqueadas desde hace 19 días. En medio de la ofensiva de los uniformados, Morales se declaró en huelga de hambre y pidió a los participantes de las acciones que analicen en declarar un cuarto intermedio, a los efectos de «reconsiderar» los pasos dados hasta el momento. A la vez pidió al Gobierno que convoque a una mesa de diálogo. «La situación se ha vuelto complicada, y con ello, se hace más difícil lograr una solución que satisfaga a todos». Y subrayó: «no queremos derramemiento de sangre». Morales pidió el repliegue de las fuerzas estatales.
Las relaciones entre el mandatario y el líder cocalero parecen encontrarse en un punto de no retorno. «La toma de una instalación militar por grupos irregulares en cualquier lugar del mundo es un delito de traición a la Patria, una afrenta a la Constitución Política del Estado, a las Fuerzas Armadas y al propio pueblo boliviano, que rechaza de manera contundente los bloqueos, así como estas acciones delincuenciales», dijo el mandatario. «Denunciamos que han tomado el lugar donde se encuentra el armamento militar en estas unidades, lo que se constituye en un acto criminal absolutamente condenable que dista mucho de cualquier legítima reivindicación social del movimiento indígena originario campesino».
Todo comenzó este viernes cuando. un grupo de unos 2000 manifestantes afines al exmandatario entraron al regimiento Cacique Juan Maraza, ubicado en el municipio de Villa Tunari, a 538 kilómetros de La Paz. La facción «evista» del Movimiento al Socialismo (MAS, en el poder) también capturó la Base Naval de Puerto Villarroel, a 700 kilómetros de la capital y un tercer destacamento. Las Fuerzas Armados advirtieron que la toma de cuarteles y rehenes por «grupos armados irregulares», así como el secuestro de sus armas implican el delito de «traición a la patria».
El mensaje castrense es inequívoco en su rechazo a «quienes ejecutaron o pretendan continuar con actos delictivos en contra de los derechos fundamentales, los derechos humanos, la seguridad, la libertad de las personas (y en contra de) instalaciones militares». Se los insta a «deponer actitudes y abandonar las dependencias cuartelarías de manera inmediata y pacífica».
Villa Tunari, en el Trópico de Cochabamba, es uno de los bastiones del líder cocalero y desde donde realiza sus demostraciones de fuerza contra Arce, a quien califica de «dictador» por impedir su postulación en las elecciones presidenciales de 2025. El MAS, el partido dominante de la escena política desde 2005, no solo se ha dividido: ha entrado en un estado de descomposición que desembocó este viernes en la entrada violenta en un cuartel por parte de organizaciones sindicales del Territorio Indígena del Parque Nacional Isidoro Sécure.
Morales había asegurado antes que el Gobierno «está preparando una ofensiva militar y policial en contra de la protesta social» y «en lugar de responder con diálogo, responde con medidas fascistas».
La crisis política boliviana ha experimentado un vertiginoso ascenso desde que comenzó el año. A las disputas entre las facciones del MAS en los tribunales y las calles se ha sumado una tentativa de golpe de Estado en junio contra Arce, nunca debidamente esclarecida, y la denuncia formulada por Morales el domingo pasado de que trataron de asesinarlo. El choque entre Arce y Morales tiene también su capítulo judicial con la reactivación de una causa contra el segundo de los dirigentes por estupro y trata de personas.
Bloqueos
Bolivia se encuentra en un callejón sin salida. Los cortes de carreteras se radicalizan. Los «evistas» lanzaron explosivos contra de los policías que respondieron con gases lacrimógenos y vuelos rasantes de helicópteros en las rutas ocupadas. Pirque Parotani que es uno de los sectores más conflictivos del bloqueo, entre otras razones por que es el camino que conduce a la zona occidental del país. El departamento más afectado por esta situación es Cochabamba, que quedó aislado de Bolivia. Las pérdidas económicas, aseguraron productores de frutas, son millonarias.
«El avance de las tropas es constante. La Policía Boliviana no claudicará en su esfuerzo por reestablecer el orden y la paz en nuestro país. No dejaremos que grupos irregulares que buscan impunidad y destruir el país secuestren nuestra Patria», dijo el ministro de Gobierno, Eduardo Del Castillo. El Ejecutivo no permitirá que «grupos irregulares» se apoderen del país.
Carta acusatoria
El defensor del Pueblo, Pedro Callisaya, llamó a Arce y Morales a sentarse a negociar. «Exigimos a todas las partes involucradas que prioricen el respeto y vigencia de los derechos humanos de todas y todos los bolivianos sin distinción, y se abran a un diálogo sincero y constructivo que ponga fin a la conflictividad».
En este contexto, Morales hizo pública una carta dirigida a quien fuera su ministro de Economía en los años de bonanza. «Presidente Lucho, le escribo esta carta en un momento decisivo para nuestra Patria. Hace cuatro años, cuando se preparaba para asumir la presidencia, nadie hubiera imaginado que los últimos meses de su Gobierno serían tan oscuros y lamentables; menos aún que usted terminaría autorizando la violencia contra quienes lo llevaron al poder con su voto, su lucha y su sangre».
La ruptura entre ambos no se gestó de un día para el otro. Cuando Morales advirtió que su presunto heredero coyuntural quería mantenerse en el Palacio Quemado se inició una pelea sin tregua, en las redes, el propio MAS y el espacio público. «¿Alguna vez se imaginó que llegaría a este punto? ¿Que autorizaría la misma intervención policial y militar que autorizó (la expresidenta provisional) Jeanine Añez? ¿O que mancharía sus manos con la sangre de los indios, los pobres y los campesinos que prometió defender? ¿Quién lo condujo hasta aquí, Presidente?», lo cuestionó su exjefe político. «Tanto intentó atribuirse la autoría del éxito del Modelo de Economía Plural, y cuando tuvo en sus manos la oportunidad de guiarlo, no supo qué hacer», le reprocha también. Bolivia atraviesa dificultades económicas ante el agotamiento del modelo que se basaba en la extracción de gas.
Suscríbete para seguir leyendo
Fuente de TenemosNoticias.com: www.elperiodico.com
Publicado el: 2024-11-01 13:51:00
En la sección: El Periódico – internacional