EE.UU. ataca a Irán como respuesta al derribo de un helicóptero Apache en Ormuz

EE.UU. ha atacado en la medianoche del martes posiciones de Irán como respuesta al derribo de un helicóptero de su Ejército un día antes en las inmediaciones del estrecho de Ormuz. El ataque ocurrió horas después de que el presidente de EE.UU., … Donald Trump, confirmara que fueron fuerzas iraníes las que atacaron la nave estadounidense y de que anunciara que habría una represalia. Los dos miembros de la tripulación del helicóptero fueron rescatados por el ejército de EE.UU. antes de que llegaran fuerzas iraníes.
El Comando Central del Ejército de EE.UU. informó en un mensaje en redes sociales de que el ataque fue «en defensa propia» y detalló que es una «respuesta proporcional a una agresión iraní injustificada».
La agencia de noticias iraní Fars informó de que se habían producido explosiones en la zona oriental de la provincia de Hormozgan, en localidades como Kuhestak, Sirik y Minab. Son localidades a orillas del estrecho de Ormuz. Fuentes del Ejército iraní aseguraron a ‘The New York Times’ que los ataques estadounidenses afectaron bases de la Armada, instalaciones de radar y lanzaderas de artillería en cinco localidades diferentes.
El ataque iraní se hizo con un dron Shahed, una de las armas que ha sido clave en la capacidad de Irán de mantener cierta capacidad de ataque pese a la superioridad militar abrumadora de EE.UU. e Israel: son drones baratos y fáciles de producir.
«Creo que es muy importante responder», dijo Trump en declaraciones a la cadena ABC News. «Ellos derribaron un helicóptero y ahora mismo estamos respondiendo. La respuesta debe ser fuerte, muy poderosa y así está siendo».
Desde Irán, su ministro de Exteriores, Abás Araghchi, respondió con un mensaje de fuerza en redes sociales. «A pesar de sus derrotas en el campo de combate, EE.UU. ha optado por poner a prueba nuestra determinación», escribió. «Nuestras poderosas fuerzas armadas no dejarán ningún ataque o amenaza sin respuesta. Abandonad nuestra región si queréis estar a salvo», advirtió, sin llegar a hacer un anuncio específico de represalia.
Está todavía por ver, sin embargo, el alcance y la seriedad de los ataques estadounidenses y si la agresividad retórica entre ambos bandos se concreta en una nueva escalada bélica. Antes de que se produjeran, Trump dio la sensación de no buscar cargar la mano para que su represalia no aleje la posibilidad del acuerdo con Irán, una negociación que por ahora se le resiste al multimillonario neoyorquino.
«No fue mucho», dijo a ‘The Wall Street Journal’ sobre el incidente, del que dijo que fue «algo muy diferente a lo que se podría pensar».
El intercambio de ataques entre EE.UU. e Irán complica todavía más la negociación de un acuerdo de mínimos entre ambos países que ponga fin a la guerra, reabra Ormuz y dé paso a una negociación en profundidad del asunto prioritario para EE.UU.: garantías de que Irán no desarrollará un arma nuclear. Trump y lo que queda del régimen de los ayatolás negocian un entendimiento desde que el presidente de EE.UU. anunciara un proceso de diálogo a través de una tregua el pasado 8 de abril.
Durante estos dos meses, ha habido ataques cruzados y escaramuzas en Ormuz, centrados en los esfuerzos de ambos países por controlar este decisivo paso marítimo, cuyo cierre ha sacudido la economía mundial. Irán ha cerrado la mayor parte del flujo mercante, mientras que EE.UU. ha impuesto un bloqueo naval a los puertos y costas iraníes.
Pero la actual escalada ocurre en un momento de especial sensibilidad. El pasado fin de semana, la negociación de ese acuerdo quedó amenazada por el empeoramiento del otro gran frente de la guerra de Irán, el Líbano, donde Israel combate a Hizbolá, el grupo terrorista aliado de Irán. El ataque israelí a posiciones de Hizbolá en el sur del Líbano provocó un ataque con misiles de Irán a Israel, y una respuesta posterior. Aquello ocurrió, según Trump, cuando el acuerdo de Irán estaba a punto de ser alcanzado. En palabras del presidente, podría firmarse este «lunes, martes o miércoles». Pero, como en otras muchas ocasiones durante la guerra, esos planes de Trump no se han cumplido.
Antes de que se produjeran la respuesta militar estadounidense, fue el propio Trump quien confirmó en redes sociales el ataque al helicóptero por parte de Irán. «Acabo de ser informado por nuestro gran Ejército de que la noche pasada los iraníes derribaron uno de nuestros altamente sofisticados helicópteros Apache mientras patrullaba el estrecho de Ormuz», anunció en un mensaje en su red social. Se sabía que los dos tripulantes de la nave habían sobrevivido al incidente y habían sido rescatados por EE.UU. «Los dos están a salvo y sin lesiones», aseguró Trump. «Sin embargo, EE.UU. debe, por necesidad, responder a este ataque».
El derribo del helicóptero dio paso a una operación vertiginosa por parte de EE.UU. para rescatar a los tripulantes antes de que pudieran caer en manos de los iraníes. Estuvieron dos horas en el mar, en noche cerrada, hasta que fueron rescatados, según detalló el capitán Tim Hawkins, portavoz del Comando Central del Ejército de EE.UU.
La operación se pudo ejecutar gracias a un barco-dron estadounidense, el Saronic Corsair. Es una nave de 24 pies de eslora que tiene autonomía para navegar una distancia de unos 1.600 kilómetros. Es la primera ocasión en la que se utiliza para lograr un rescate en el mar. El rescate contó con el apoyo de cazas y drones en el aire. Una vez alejados de zona de peligro, los dos soldados fueron evacuados en otro helicóptero.
Su supervivencia podría haber evitado una crisis mayor: Trump ha dicho en el pasado que consideraría regresar a la guerra abierta contra Irán en el caso de que algún ataque provoque la muerte de soldados estadounidenses.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.abc.es
En la sección: Internacional
También te puede interesar




