La falta de corredores humanitarios, peligro de muerte para los cristianos del sur del Líbano

El pasado jueves, en la pequeña aldea cristiana de Qlayaa, en el sur del Líbano, se celebró el desgarrador funeral de la joven Theodosia, de su hermano pequeño Tony y de su padre, el dentista James Karam. Murieron el lunes, hace justo una semana, en … un ataque aéreo israelí.
Las conmovedoras fotos y vídeos apenas logran transmitir el inmenso dolor de esta madre que perdió a su esposo y a sus dos hijos en una fracción de segundo. Cuando se conoció la noticia, se desató una inmensa ola de emoción, sobre todo porque el pueblo de Qlayaa ya había perdido a su párroco maronita, el padre Pierre el Raï, una figura emblemática para la población del sur que se niega a abandonar su tierra a pesar del peligro. Él también murió en un bombardeo israelí.
Junto a la tristeza y la ira, surgía la incomprensión: «¿Por qué atacar a esta familia?». La respuesta, «no sabemos por qué fueron atacados», dejaba una duda persistente: ¿podría el dentista haber tenido alguna conexión, por pequeña que fuera, con la milicia chií de Hizbolá, aliada de Irán?
Para quienes conocen a los residentes de Qlayaa, la idea era impensable. Pero entre el resto de la población, ciertos silencios —un marcado contraste con la indignación habitual— podían sugerir que tal acto probablemente tenía una explicación. Esta «sospecha», insoportable en tales circunstancias, era sobre todo un signo de la fractura en la sociedad libanesa: una parte apoya a Hizbolá, y la otra aprueba parcialmente, sin atreverse a admitirlo, la postura israelí.

Los dolientes reunidos en el funeral del dentista James George Karam y sus hijos, Theodosia y Tony.
(AFP)
A través de un periodista europeo que trabaja para un medio israelí y ha investigado el caso, ABC ha podido saber el motivo de estas muertes. La respuesta que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han dado a dicho periodista, y este nos ha transmitido, es inequívoca: «El lunes, un vehículo que circulaba por una zona evacuada fue identificado como sospechoso y, en tiempo real, se evaluó que representaba una amenaza para las fuerzas de las FDI que operaban en la zona. El vehículo fue alcanzado. La investigación posterior al ataque determinó que había civiles a bordo. Las FDI lamentan este incidente y cualquier daño causado a civiles inocentes, y se esfuerzan constantemente por aprender de él para minimizar los riesgos para la población. Las FDI operan en el sur del Líbano para eliminar las amenazas que plantea la organización terrorista Hizbolá y no operan contra el Estado libanés ni sus ciudadanos».
El periodista que proporcionó la información añadió un mensaje: «No soy portavoz de las FDI ni de los israelíes, pero quiero decir, en nombre de la moral judía, perdón. D. nos protege y nos une en nombre de los valores compartidos», escribió refiriéndose a Dios, ya que los judíos no pronuncian su nombre.
Circulación segura
Theodosia, Tony y su padre fueron atacados por error. Son víctimas inocentes de una guerra que muchos libaneses no desean. Pero las muertes de Theodosia, Tony y su padre también sirven como recordatorio de que el acuerdo de alto el fuego no incluye corredores humanitarios ni disposiciones para garantizar la circulación segura de los residentes de esta región.
El texto del acuerdo de alto el fuego del 16 de abril es un documento de seis puntos publicado por el Departamento de Estado de los Estados Unidos que no contiene disposiciones relativas a corredores humanitarios, ayuda humanitaria, acceso de convoyes ni protección de civiles. Se trata únicamente de un acuerdo político y de seguridad, centrado en el cese de las hostilidades y el compromiso del Líbano de contener a Hizbolá.
El acuerdo del 3 de junio adolece del mismo defecto. Sin embargo, es necesario abordar este problema. De hecho, según una fuente diplomática, es improbable que se produzca una tregua en los combates a corto plazo: «Las negociaciones en Washington fueron muy difíciles, y lograr un alto el fuego genuino dista mucho de ser seguro. Si Hizbolá no acepta ceder primero, no habrá ningún gesto israelí ni un cese real de las hostilidades. Pero la milicia chií no está en la mesa de negociaciones… Y, lamentablemente, todo está vinculado a Irán, aunque EE.UU. intente separar las variables en las negociaciones».
Fuente de TenemosNoticias.com: www.abc.es
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