Las potencias nucleares aumentan las ojivas atómicas disponibles

El principal cambio de tendencia es el hecho de que los estados están utilizando cada vez más las armas nucleares como instrumentos de la política de poder nacional, revirtiendo décadas de esfuerzos de desescalada. El informe también deja claro que los presupuestos generales de las potencias nucleares dedican más recursos a este apartado.
El número de ojivas general disminuye, debido a que se están desmantelando modelos anticuados, pero el número de ojivas militarmente utilizables aumentó de las 9.614 de 2024 a 9.745 en 2025, con 4.012 de estas ojivas estacionadas en misiles o bases con fuerzas operativas, 100 más que el año anterior.
Según Sipri, entre 2.100 y 2.200 ojivas permanecen en estado de alta preparación operativa para misiles balísticos, lo que equivale a listas para disparar. Casi todas pertenecen a Rusia y Estados Unidos. En menor medida, a Francia y Reino Unido, aunque China e India también han empezado a colocar ojivas en misiles.
«Los peligros asociados a las armas nucleares están aumentando debido a los avances en la tecnología armamentística, el colapso del control de armas nucleares y el aumento de las tensiones geopolíticas, entre una serie de otros factores, explica el director de Sipri, Karim Haggag, sugiriendo que desarrollos como el de la Inteligencia Artificial eleva el nivel de peligro a niveles desconocidos.
2.200
ojivas nucleares preparadas
Son las ojivas que permanecen en estado de alta preparación operativa para misiles balísticos, lo que equivale a listas para disparar, según el Sipri.
Los nueve estados con armas nucleares (Estados Unidos, Rusia, Reino Unido, Francia, China, India, Pakistán, Corea del Norte e Israel) continuaron desarrollando sus programas para modernizar y mejorar sus arsenales nucleares en 2025. La mayoría de ellos desplegó nuevos sistemas el año pasado.
Desde el final de la Guerra Fría, el desmantelamiento gradual de ojivas por parte de Rusia y Estados Unidos superaba el despliegue de nuevas ojivas, lo que resultaba en una disminución interanual en el inventario global de armas nucleares. Esa tendencia se revierte, ya que el ritmo de desmantelamiento se está ralentizando y el despliegue de nuevas armas nucleares se acelera.
«Cada vez hay más pruebas de que los estados con armas nucleares están marginando, e incluso renunciando, a sus compromisos de desarme y, en cambio, están mostrando su fuerza nuclear», alerta Hans M. Kristensen, investigador asociado senior del Programa de Armas de Destrucción Masiva de SIPRI y director del Proyecto de Información Nuclear en la Federación de Científicos Americanos (FAS). «Al buscar soluciones nucleares, los Estados están creando nuevos riesgos y alimentando la dinámica de la carrera armamentística», señala.
Rusia y Estados Unidos poseen juntos alrededor del 83% de todas las ojivas nucleares almacenadas y utilizables. Esta cuota combinada está disminuyendo debido al crecimiento de otros arsenales nucleares mundiales. El tamaño de los arsenales militares ruso y estadounidense parece haberse mantenido relativamente estable en 2025, pero los extensos programas de modernización de ambos estados parecen probablemente aumentar el tamaño y la diversidad de sus arsenales en el futuro.
«Mayor imprevisibilidad»
«Junto con la reducción de la transparencia y la pérdida de canales diplomáticos para la gestión de crisis, la deriva hacia el autoritarismo en algunos Estados con armas nucleares está contribuyendo a una imprevisibilidad aún mayor», añade Matt Korda, director asociado del Proyecto de Información Nuclear del FAS, que considera que «ya no podemos asumir que los líderes que operan dentro de tales sistemas recibirán datos precisos durante crisis nucleares, ni que actuarán racionalmente durante periodos de mayor tensión».
«Dos fenómenos tienen un impacto especialmente notable en la dinámica de la seguridad global actual: el resurgimiento de la guerra entre Estados tecnológicamente avanzados y el deterioro de las relaciones de Estados Unidos con sus aliados’, subraya Haggag, para quien «la intersección de estos factores está haciendo que la política de seguridad global sea cada vez más compleja y está profundizando la inseguridad en muchas partes del mundo».
«Al buscar soluciones nucleares, los Estados están creando nuevos riesgos y alimentando la dinámica de la carrera armamentística»
Hans M. Kristensen
Investigador del SIPRI
Estados Unidos está avanzando en el sistema de defensa antimisiles Golden Dome, en el que invierte 1,2 billones de dólares, mientras que Rusia desarrolla el misil balístico intercontinental ICBM Sarmat y el misil de crucero intercontinental con propulsión nuclear Burevestnik. China, que cuenta con unas 620 ojivas, está expandiendo su arsenal más rápido que cualquier otra potencia, de manera que tendrá tantos ICBM como Rusia y EE.UU a final de la década.
Reino Unido ha dejado de publicar la magnitud de su arsenal nuclear y está comprando 12 aviones de combate F-35A con capacidad nuclear a Estados Unidos y equiparlos con bombas nucleares estadounidenses. Francia moderniza sus submarinos de misiles balísticos (SSBN), introduciendo su misil balístico M51.3 establece una nueva base aérea nuclear en el este del país para dos nuevos escuadrones de aviones Rafale con capacidad nuclear equipados con el misil de crucero hipersónico de nueva generación.
Al Sipri le preocupa el conflicto entre la India y Pakistán, que tienen armas nucleares y están desafiando la lógica de la disuasión y acumulando material fisionable.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.abc.es
En la sección: Internacional
También te puede interesar




