Le acusa de debilidad ante Irán
Los otros rifirrafes de Trump con líderes que precedieron a su choque con Meloni

Si hay algo que caracteriza al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, es que no tiene ningún problema en mostrar sus críticas de forma abierta, incluso cuando estas se refieren a los líderes de países que EE.UU. considera como aliados.
El último rifirrafe lo … ha protagonizado con la italiana Giorgia Meloni, con quien aseguró haberse hecho una fotografía durante la cumbre del G7 porque le daba «pena». «Me rogó que me tomara una foto con ella. Me dio pena», aseguró el estadounidense en un programa italiano, ante lo que la primera ministra contestó: «Italia no suplica».
Ambos líderes habían mostrado cierta sintonía, aunque a mediados de abril la relación se resintió después de que Meloni saliera en defensa del Papa León XIV, a quien Trump criticó por ser «débil en materia de delincuencia y pésimo en política exterior».
«No quiero un Papa que piense que está bien que Irán tenga armas nucleares. No quiero un Papa que piense que es terrible que Estados Unidos atacara Venezuela», afirmó el norteamericano, ante lo que el Santo Padre manifestó que no iba a entrar en debate con él. «No soy político, hablo del Evangelio. A los líderes del mundo les digo baste de guerra», le respondió.
También a finales del mes de abril, y a cuenta de sus decisiones sobre Irán, el estadounidense mantuvo un choque con el canciller de Alemania, Friedrich Merz. El alemán cuestionó si Washington tiene una estrategia «convincente» en Oriente Próximo, ante lo que el republicano le contestó: «No tiene ni idea de lo que está diciendo».
«Totalmente inútil»
«El canciller de Alemania cree que no pasa nada si Irán tiene un arma nuclear. No tiene ni idea de lo que está diciendo. Si Irán tuviera un arma nuclear, el mundo entero estaría en sus manos», afirmó entonces en un mensaje en Truth Social, y le espetó que no le extrañaba que a Alemania «le vaya tan mal tanto en lo económico como en otros aspectos».
La cosa no quedó ahí. Trump volvería a cargar contra él instándole a «invertir más tiempo en poner fin a la guerra en Ucrania», acusándole de ser «totalmente inútil». «Arregle su país, que está roto, especialmente en cuestión migratoria y energética», insistió.
La guerra en Irán también ha sido motivo de desencuentro entre Estados Unidos y Reino Unido. La negativa de Keir Starmer a implicar a su país en los ataques estadounidenses y a autorizar el uso de bases británicas para operaciones ofensivas desató un choque que llevó a Trump a acusar al primer ministro británico de debilitar su alianza histórica. «No es Winston Churchill», afirmó en marzo. «Es muy triste ver que la relación evidentemente ya no es lo que era», subrayó.
«Insultantes y deplorables»
Anteriormente, ambos líderes ya habían mantenido un rifirrafe a cuenta de unas palabras del presidente de EE.UU., que criticó el papel en Afganistán de países como Reino Unido, asegurando que evitaron la primera línea del frente y que Estados Unidos «nunca los necesitó. «Considero que las palabras del presidente Trump son insultantes y, francamente, deplorables», expresó Starmer.
Otra relación que ha sufrido varios momentos tensos es la del norteamericano y el presidente francés, Emmanuel Macron. En abril, Trump se burló de su homólogo y su relación conyugal, afirmando que Brigitte «lo trata extremadamente mal». «Todavía se está recuperando del golpe en la mandíbula», afirmó. Trump se refería a la bofetada que Brigitte Macron propinó a su marido en mayo de 2025 antes de bajar del avión presidencial, y que fue justificada como «una broma». «No son elegantes ni están a la altura, no merecen respuesta», respondió entonces Macron al estadounidense.
Y en la diana de Trump también ha estado el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, contra quien el republicano ha lanzado dardos en numerosas ocasiones, acusando a España de no contribuir de forma suficiente al gasto en Defensa de la OTAN y cargando también contra las decisiones del Ejecutivo en lo que respecta al conflicto en Oriente Próximo. Desde afirmar que «da pena ver» a España por sus «desastrosas» cifras económicas hasta asegurar que «es una perdedora». «No vamos a jugar en equipo con ellos», llegó a afirmar en el mes de marzo.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.abc.es
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