¿Por qué Chevron sigue operando en Venezuela pese a las sanciones de EE.UU.?

La empresa estadounidense Chevron mantiene aún operaciones en Venezuela, a pesar de las estrictas sanciones impuestas por Estados Unidos al gobierno de Nicolás Maduro. Esta situación responde a una licencia especial emitida por el Departamento del Tesoro que permite actividades limitadas en joint ventures con la estatal Pdvsa.
La excepción busca objetivos estratégicos: evitar que competidores como China o Rusia llenen el vacío, recuperar deudas pendientes y preservar la seguridad energética estadounidense.
Chevron opera como la única gran compañía extranjera en el sector petrolero venezolano. Produce entre 150 mil y 200 mil barriles diarios, lo que representa alrededor del 10% al 25% de la producción total de Venezuela, estimada en 800 mil a 900 mil barriles por día, según estimaciones de portales económicos como Bloomberg.
Este crudo pesado y de alta sulfuración se exporta íntegramente a refinerías estadounidenses en el Golfo de México, diseñadas específicamente para procesarlo.
Historia y contexto de las licencias de Chevron
La presencia de Chevron en Venezuela data de más de un siglo. Una antecesora, Gulf Oil, inició explotaciones en 1923 cerca del lago de Maracaibo. Tras fusiones, Chevron consolidó su posición. En 2022, la administración Biden flexibilizó sanciones con la Licencia General 41, que autorizó operaciones limitadas.
La administración Trump revocó esta licencia a inicios de 2025 y ordenó un cierre gradual hasta mayo. Sin embargo, emitió una licencia restringida en julio que permitió reanudar actividades con condiciones estrictas: prohibición de pagos en efectivo, impuestos o regalías directas al gobierno venezolano.
En su lugar, Chevron entrega una porción del crudo producido a Pdvsa, que lo vende en mercados alternos. Esta estructura minimiza beneficios directos para el gobierno de Maduro y funciona como mecanismo de control, pues Chevron cubre costos operativos y recupera deudas acumuladas por Pdvsa, estimadas en cientos de millones de dólares.
Fuentes oficiales estadounidenses argumentan que la presencia de Chevron fortalece la aplicación de sanciones al supervisar exportaciones y prevenir ventas ilícitas masivas.
Impacto económico y geopolítico
La producción venezolana representa una fracción marginal para Chevron, con un porcentaje de un solo dígito en su total global. Esto limita riesgos geopolíticos en sus resultados financieros.
En 2025, Chevron reportó ganancias variables por trimestre: 3.500 millones de dólares en el primero, 2.500 millones en el segundo y 3.500 millones en el tercero. Priorizó retornos a accionistas con dividendos y recompras por miles de millones, pese a fluctuaciones en precios del petróleo.
Desde la perspectiva estadounidense, el crudo venezolano no resulta esencial. Estados Unidos produce suficiente petróleo ligero y gestiona bien su industria petrolera sin importaciones venezolanas.
Analistas como Stephen Schork, de la consultora Schork Group, en entrevista con Bloomberg, destaca que las refinerías procesan este petróleo pesado para diésel y asfalto, no gasolina.
La motivación principal aparece política: prevenir influencia de actores adversos como China (principal comprador de crudo venezolano sancionado) o Rusia, y mantener presión sobre Maduro sin colapsar completamente la industria.
La agencia AFP, en un informe, asegura que Venezuela posee las mayores reservas probadas del mundo, con 303.000 millones de barriles, según datos de la Agencia Internacional de la Energía.
Chevron opera en cuatro campos petroleros y un yacimiento gasífero marítimo, cubriendo cerca de 30.000 hectáreas en asociación con Pdvsa y emplea a unas 3.000 personas.
Declaraciones y perspectivas
Chevron afirma que su presencia actúa como fuerza estabilizadora para la economía local, la región y la seguridad energética estadounidense. Opera en cumplimiento estricto del marco de sanciones.
Críticos argumentan que cualquier actividad beneficia indirectamente al Gobierno de Nicolás Maduro, pero la licencia restringida busca mitigar esto al evitar flujos de caja directos.
A finales de 2025, tensiones persisten con bloqueos a tanqueros sancionados. Chevron continúa como excepción clave en un panorama de sanciones endurecidas. Esta dinámica refleja el equilibrio entre presión política, intereses energéticos y realidades geopolíticas en el hemisferio occidental.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.el-carabobeno.com
En la sección: Noticias de Venezuela.
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