Avistamiento de un platillo volador en la cueva de Chirico

Existe la creencia de que el 09 de diciembre de 1954, en un lugar ubicado entre el cerro de Las Tres Torres y el sitio conocido como Chirico, ocurrió un encuentro cercano entre dos pobladores de Carora y un objeto volador no identificado. Raibelis de Sara, vecina del sector, conserva una copia del telegrama que el corresponsal del diario El Universal en Carora envió a la redacción de dicho periódico y en el que se narra la extraordinaria aventura de Lorenzo Flores y Jesús Gómez, que para ese entonces tenían 18 y 17 años respectivamente.
Los dos jóvenes, naturales de Carora y obreros de oficio, cazaban por los alrededores de la carretera transandina, conocida actualmente como la carretera Carora–Barquisimeto, cuando vieron un extraño objeto luminoso a 50 metros de donde estaban. Dejaron las bicicletas en las que se desplazaban para acercarse a contemplar mejor el objeto que, según describieron, tenía la forma de dos palanganas superpuestas, una encima de la otra, de unos 3 metros de diámetro, que irradiaba fuego de su parte inferior. Contaron que el objeto permanecía a unos 80 centímetros del suelo y del mismo vieron bajar cuatro hombres de menos de un metro de altura que se abalanzaron sobre Jesús Gómez tratando de meterlo a la fuerza en el aparato.
Lorenzo Flores tomó su escopeta que se encontraba descargada y empezó a darle culatazos a las criaturas, sin hacerles el mínimo daño. En cambio, la culata de la escopeta se destrozaba con cada impacto. Los jóvenes contaron que tras esa refriega y los forcejeos de Gómez, éste consiguió zafarse de los brazos de las criaturas y huyeron en dirección a la carretera que distaba del lugar de los hechos unos 20 metros.
Fue ahí donde miraron en dirección al lugar donde había estado la nave y en ese justo momento fueron recogidos por un camión que transportaba productos lácteos. El chofer del camión comentó que mientras venía por la carretera vio salir una luz intensa cerca del lugar donde encontró a los muchachos, a quienes trasladó hasta el cuartel de la policía de Carora, donde rindieron declaraciones esa noche.
Comentaba el corresponsal del periódico El Universal en su telegrama que los cazadores se presentaron con sus camisas destrozadas y signos evidentes de lucha. Gómez presentaba rasguños en los brazos que se supuso fueron producidos por sus atacantes o en su defecto habrían sido marcas de las ramas de los arbustos donde aconteció el forcejeo. Los muchachos dijeron que no habían visto en las criaturas ni ojos ni uñas, pero concordaban en que todas las criaturas poseían un pelaje muy fuerte que les cubría todo el cuerpo, indicó Gómez.
Tan pronto las autoridades fueron informadas del extraño acontecimiento, salió una comisión integrada por los oficiales Ramón González y Ramón Gudiño, acompañados de los agentes Víctor Morales, Modesto Suárez, Rafael Ereu y Serafín Fernández. Se trasladaron al sitio para hacer las averiguaciones pertinentes, encontrando el lugar a unos 25 metros de la carretera, en una explanada donde se encontraron las bicicletas abandonadas, un machete y la escopeta totalmente destrozada. Había rastros de lucha y huellas de zapatos de dos hombres adultos junto a muchas huellas de lo que parecían patas de animales parecidas a las de los monos. Notaron, además, un fuerte olor parecido al del azufre.
Los jóvenes fueron trasladados ante el capitán Julio Chacón, jefe de la Seguridad Naciona. El los sometió a un fuerte interrogatorio por separado sin poder comprobarles nada distinto a lo que inicialmente afirmaron los muchachos. El jefe de la policía de Carora, Manuel Aguaje concluyó diciendo que los dos muchachos son muy conocidos en Carora como elementos honrados. Parece muy raro que hayan sido capaces de inventar tal cosa para llamar la atención de las autoridades.
De acuerdo con los registro publicados en el Catálogo del Patrimonio Cultural Venezolano, Región Occidente: LA-08, municipio Torres, estado Lara, 2006, el Avistamiento de un platillo volador en la cueva de Chirico, está declarada Bien de Interés Cultural por el Instituto del Patrimonio Cultural (IPC), según Providencia Administrativa N° 003/05 del 20-02-2005, publicada en la Gaceta Oficial N° 38.234 del 22-05-2005. Redefinida en la categoría y subcategoría patrimonial, mediante el Sistema RPC-Venezuela, según Providencia Administrativa N° 025/13 del 02-08- 2013, publicada en la Gaceta Oficial N° 40.230 del 16-08-2013.
¡Preservemos y salvaguardemos el Avistamiento de un platillo volador en la cueva de Chirico: Patrimonio Cultural de Venezuela!
Fuente de TenemosNoticias.com: www.el-carabobeno.com
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