La agenda de María Corina Machado tras su salida de Venezuela: ¿se reunirá o no con Trump?

Ha pasado más de una semana desde la aparición pública de la líder opositora, María Corina Machado, en Oslo, Noruega, donde recibió el premio Nobel de la Paz en reconocimiento a su lucha democrática en Venezuela.
La dirigente de Vente Venezuela cumplioó una agenda en la capital Noruega que incluyó un encuentro con el presidente del Comité Noruego del Nobel, Jorgen Watne Frydnes; la inauguración de una exposición en homenaje a su trayectoria, una rueda de prensa oficial como ganadora del Nobel, entrevistas con medios internacionales y especialmente encuentros con la diáspora venezolana en ese país y de otras naciones cercanas que quisieron expresarle su apoyo muy de cerca.
El 17 de diciembre, un miembro de su equipo, Pedro Urruchurtu, informó que Machado ya no se encuentra en Oslo, sin especificar su nueva ubicación. Muy poco trascendió sobre otros contactos políticos hechos por la Nobel de la Paz 2025, que puedan contribuir con causa democrática, lo que sí se filtró, y confirmó Urruchurtu, fueron afectaciones de su salud, producto del arriesgado viaje que emprendio para llegar a Noruega.
A las preguntas sobre cuánto se mantendrá fuera de Venezuela y si podrá regresar, se suma si viajará a Estados Unidos para reunirse con el presidente Donald Trump. Se supo que dicho país ayudó a Machado a salir de Venezuela, pero una coordinación entre ambos en la estrategia para presionar una transición democrática no está clara.
No juega en el tablero bélico
Para la consultora política, Carmen Beatriz Fernández, el paso de Machado por Noruega cumplió el objetivo de poner el caso venezolano como el epicentro de la lucha global entre democracia y autocracia, la defensa de los valores occidentales y de la democracia.
“Fue muy potente la narrativa que se generó alrededor de la recogida del Premio Nobel y la narrativa popular que se apropió del galardón bajo el slogan, ‘el Nobel es nuestro’, como representación de décadas de lucha venezolana por una democracia”, expresó.
Machado fue recibida en audiencia por los reyes de Noruega, Harald V y Sonia, y el príncipe heredero, Haakon, en el Palacio Real de Oslo, el viernes 12 de diciembre. Los presidentes de Argentina, Javier Milei; de Panamá, José Raul Mulino; y de Paraguay, Santiago Pena, que asistieron invitados por Machado a la ceremonia del premio Nobel se devolvieron a sus países sin intercambiar palabras personalmente y sin la foto con la líder opositora que no pudo llegar a tiempo por lo arriesgado de su viaje.
Pasada la celebración, Fernández admite que es una interrogante importante cuánto tiempo demorara en regresar al país y cuáles son los riesgos si el retorno no se produce de manera temprana.
Pero también sostiene que en el contexto de las amenazas militares de EEUU, la Premio Nobel de la Paz es más útil afuera que dentro del territorio venezolano porque los jugadores preponderantes en un tablero bélico, afirmó, no son los actores democráticos venezolanos que pasan a ser secundarios, sino Washington y Miraflores.
“María Corina Machado tuvo un rol fulgurante en el tablero democrático de Venezuela. Echó el resto en 2023 y 2024, en la victoria y en la defensa del voto del 28 de julio, pero una vez que el tablero de juego deja de ser democrático que es lo que pasa el 29 de julio de 2024, cuando Maduro decide arrebatar la elección, para pasar a un tablero de conflicto bélico que cierra las puertas a los arreglos políticos y pacíficos, ella deja de tener ventajas para jugar y tiene que estar refugiada y escondida. Por lo tanto, poco hace dentro de las fronteras de Venezuela”, dijo.

El 11 de diciembre se conoció que Bryan Stern, un veterano de guerra de EE.UU., dirigió la operación secreta para sacar por mar a Machado de Venezuela, que habría durado entre 15 y 16 horas. Stern comentó que le recomendó a la líder opositora no regresar al país y aseguró que no recibió fondos del gobierno de EE.UU. para financiar el rescate y que «nunca» ha sido contratado por el presidente Trump.
El pasado 15 de diciembre, el diario noruego Aftenposten informó que Machado se fracturó una vértebra durante su complicado viaje a Oslo para recibir el galardón. De acuerdo con este medio, Machado fue reconocida en el Hospital Universitario de Ullevål de Oslo, donde los médicos detectaron varias lesiones, entre ellas una fractura en una vértebra.
“María Corina Machado se encuentra bien y durante estos días está atendiendo citas médicas con un especialista en función de su pronta y total recuperación. Como ha confirmado el Primer Ministro de Noruega ya no está en la ciudad de Oslo”, escribió Urruchurtu en su cuenta de la red social X.
¿Escala en Washington?
Para la consultora política, dentro de Venezuela, Machado no dejaba de ser una ficha de intercambio, “o el principal rehén” para Miraflores. No duda que tenga como propósito regresar al país y que estaría dispuesta a hacerlo con o sin Maduro en el poder, pero que antes espera que haga una escala en EE.UU.
“Una escala que puede ser muy importante en Washington y ante las fuerzas fundamentales que están ejerciendo esa movilización en el Caribe. Su rol allí es mucho más importante que el que podría tener si permanece escondida. No se si va a tener una reunión con Trump, pero sí seguramente con actores claves del Departamento de Estado. Muy probablemente con Marco Rubio u otros actores protagonistas del nuevo tablero de fuerza que estamos viendo en el Caribe”, subrayó Fernández.
En las últimas horas, Machado solo ha posteado en su cuenta de la red X mensajes por la libertad de los presos políticos. El pasado 17 de diciembre, se despidió de Oslo y afirmó que fueron días “profundamente emotivos”, al tiempo que ratificó que volverá con el premio a casa.
En una entrevista concedida al presentador conservador Sean Hannity, publicada este 18 de diciembre, aclaró que en el caso venezolano no se trata de un cambio de régimen porque no ejerce un presidente electo, sino de restituir la democracia.
Otras versiones extraoficiales apuntan a un lobby para que Trump reciba a Machado que en principio tendría previsto conversar tanto con congresistas demócratas como con republicanos. La líder opositora ha asegurado que no tiene nada que ver con las acciones militares de EE.UU., mientras Miraflores la acusa de promover una invasión al país y estar detrás de las sanciones petroleras para despojar a los venezolanos de dicho recurso energético.
“La reunión Trump-Machado sería muy interesante. Pero no es lo que importa, sino las acciones que en concreto puedan provocarse sobre Venezuela y que la presión termine por generar un cambio interno”, comentó el politólogo Raniero Cassoni
Fuente de TenemosNoticias.com: efectococuyo.com
En la sección: Política – Efecto Cocuyo
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