Un móvil que crece con los niños: así es la propuesta de SPC para evitar el salto directo al smartphone

La tecnología se ha convertido en la columna vertebral de nuestras vidas. Más allá de los minutos perdidos viendo vídeos sin sentido o mandando stickers, el día a día está marcado por una absoluta digitalización de nuestras tareas. Desde que nos levantamos con la alarma que suena en el móvil o el reloj inteligente, la gran mayoría de las cosas que hacemos o nos ocurren tiene circuitos y chips detrás. Y los más pequeños están ahí, observando e imitando lo que ven.
Según la Encuesta sobre Equipamiento y Uso de Tecnologías de la Información y Comunicación en los Hogares de 2025, elaborada por el INE, el 67,9% de los menores españoles de entre 10 y 15 años utilizaba teléfono móvil. Son 1,7 puntos menos que en 2024, con los mayores descensos entre los niños de 10 y 11 años. En ese mismo grupo de edad, el 96,5% navegaba por internet y el 96,9% utilizaba ordenador.
El estudio Infancia, adolescencia y bienestar digital, elaborado por UNICEF España, Red.es, la Universidad de Santiago de Compostela y el Consejo General de Colegios de Ingeniería Informática con la participación de casi 100.000 niños y adolescentes, ofrece un retrato todavía más concreto. A los 10 años, el 41% ya tiene móvil propio; a los 12 años, el porcentaje alcanza el 76%; y en la ESO, el 92,8% dispone de su propio teléfono. El informe sitúa la edad media de acceso al primer móvil en los 10,8 años.
Las cifras sugieren que el teléfono llega ya en los últimos cursos de Primaria, bastante antes de la mayoría digital de 16 años que España quiere establecer para acceder a las redes sociales.
¿Y qué hacen con él? Entre los adolescentes, el 92,5% participa en al menos una red social y el 75,8% está presente en tres o más. Incluso en los últimos cursos de Primaria, el 78,3% ya tiene presencia en alguna de estas plataformas.
Ahí se encuentra precisamente una de las cuestiones que más resuenan hoy en gobiernos, familias y organizaciones de medio mundo. Durante años, la pregunta parecía limitarse a decidir a qué edad debía tener un niño su primer teléfono. Ahora no se trata solo de cuándo entregárselo, sino de qué puede hacer con él, a quién puede escribir, durante cuánto tiempo debe utilizarlo y cómo evitar que el salto entre no tener ningún dispositivo y disponer de un smartphone con acceso a internet se produzca de un día para otro.
Es difícil poner puertas al campo. Los menores también quieren participar en esa vida digital que ven cada día en sus adultos de referencia. SPC parte de esa realidad para proponer WUUM ONE, un dispositivo que comienza funcionando como reproductor de música y va incorporando progresivamente funciones propias de un teléfono móvil, a medida que el niño gana autonomía y su familia considera que está preparado.
Un móvil que empieza haciendo muy poco
La idea de WUUM ONE parte de una lógica sencilla: que el primer dispositivo del niño no tenga que ser, desde el primer día, un smartphone con acceso a aplicaciones, internet, redes sociales y una cascada constante de notificaciones.
En su configuración inicial, el terminal funciona como reproductor de música. A partir de ahí, la familia puede ir incorporando la cámara, las llamadas, la mensajería, la descarga de aplicaciones y la navegación, en función de la edad, la madurez y las necesidades del menor. No existe una evolución automática asociada a cada cumpleaños: son los adultos quienes deciden cuándo y cómo se abre cada nueva posibilidad.
El dispositivo funciona con Android y cuenta con una pantalla mate de 5 pulgadas, pensada para reducir los reflejos y la fatiga visual. Su batería tiene una capacidad de 2.300 mAh y se carga mediante USB-C. Está disponible en azul y morado y mantiene una estética cercana a la de un smartphone convencional, aunque incorpora dos botones físicos de gran tamaño en la parte inferior para facilitar algunas acciones.
El concepto de ‘móvil evolutivo’ no implica, por tanto, que el hardware se transforme a medida que el niño crece, sino que cambia la experiencia que ofrece.
Por norma general, los smartphones están diseñados para adultos, con todas sus funciones disponibles desde el primer minuto. Según el estudio realizado por SPC sobre el primer móvil en las familias españolas, el 69,4% de los padres y madres reconoce sentir algún grado de inseguridad, duda o falta de preparación al acompañar a sus hijos en este proceso. Más de la mitad, el 56,3%, afirma además haber sentido presión para darles un teléfono, ya sea porque sus compañeros ya tienen uno, porque temen que puedan sentirse excluidos o porque buena parte de las actividades y conversaciones se organizan a través de aplicaciones digitales.
SPC Circles
La evolución de WUUM ONE se gestiona desde SPC Circles. No se trata de un sistema operativo –el móvil utiliza Android–, sino de una plataforma de comunicación y gestión familiar que actúa como el cerebro del ecosistema, el cual se completa con WUUM TAB, una tableta Android con pantalla mate de 10,1 pulgadas concebida para las primeras experiencias digitales relacionadas con el aprendizaje, el juego y el consumo de contenidos.
Los adultos instalan la aplicación en sus propios teléfonos y desde ella configuran las funciones disponibles en el dispositivo del menor. También pueden establecer límites y reglas diferentes para cada aparato, aunque todos estén asociados al mismo niño.
Circles se articula alrededor de grupos privados de confianza. Padres, hermanos, abuelos, familiares cercanos u otras personas autorizadas pueden comunicarse con el menor mediante chats protegidos, pero su incorporación al círculo requiere la aprobación previa de un adulto administrador. La intención es que el niño no pueda recibir mensajes de desconocidos ni añadir contactos libremente durante estas primeras etapas.
La comunicación también puede adaptarse a sus habilidades digitales. Un niño que todavía no escribe con soltura puede comenzar enviando emojis o notas de voz y acceder más adelante a mensajes escritos, fotografías y vídeos. De nuevo, la idea es evitar que todas las funciones aparezcan de golpe.
SPC asegura además que las imágenes enviadas dentro de estos círculos no pueden descargarse ni capturarse mediante pantallazos. Es una medida que pretende impedir que las fotografías salgan del entorno privado de la aplicación, aunque su eficacia real dependerá también del comportamiento de quienes forman parte del grupo.
Una tercera vía en pleno debate sobre las pantallas
WUUM ONE aparece en un momento peculiar. Mientras la industria sigue desarrollando productos para acercar la tecnología a edades cada vez más tempranas, gobiernos, asociaciones y familias de numerosos países buscan limitar el acceso de los menores a las redes sociales y reducir el tiempo que pasan frente a las pantallas.
La aparente contradicción se atenúa al observar la propuesta concreta de SPC. La compañía insiste en que no plantea entregar a un niño pequeño un smartphone completamente abierto, sino ofrecer una vía intermedia entre mantenerlo al margen de cualquier dispositivo y darle acceso, de un día para otro, a todo el ecosistema digital.
La pregunta es si un móvil progresivo puede ayudar a retrasar determinados riesgos o si, por el contrario, normaliza antes que cada niño tenga su propia pantalla. Probablemente no exista una respuesta idéntica para todas las familias.
Un terminal limitado puede resultar útil para escuchar música, llamar a casa o aprender determinadas rutinas digitales sin entrar todavía en las redes sociales. También puede convertirse en otra fuente de distracción si cada función nueva se entiende como un premio o si el dispositivo termina ocupando demasiado espacio en el ocio cotidiano.
La clave, pues, no está únicamente en las posibilidades técnicas del aparato, sino en la forma en que se incorpora a la vida del menor. Un móvil capaz de bloquear aplicaciones no sustituye las conversaciones sobre privacidad, exposición, contenidos o relaciones digitales.
Precio y disponibilidad
SPC WUUM ONE está disponible en los acabados Electric Blue y Ender Purple por 169,90 euros. La compañía incluye temporalmente un kit de protección compuesto por funda y cristal templado en las compras realizadas a través de su página web.
SPC WUUM TAB tiene también un precio oficial de 169,90 euros e incluye una funda de silicona con soporte.
Ambos dispositivos incorporan SPC Circles y forman los primeros elementos de un ecosistema que la compañía prevé ampliar con nuevos productos dirigidos a niños y adolescentes, según informan.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.20minutos.es
En la sección: 20MINUTOS.ES – Tecnología
También te puede interesar




