‘Si no disfrutas tu vida, ¿qué sentido tiene?’

En 2002, Jonathan Gluck, periodista de 38 años, casado y padre primerizo, sintió un fuerte dolor en la cadera tras una leve torcedura al salir de su oficina. Inicialmente desestimó la molestia, pero el empeoramiento progresivo lo llevó a consultar con un médico. Una resonancia magnética reveló un tumor en la cadera causado por mieloma múltiple, un tipo de cáncer de sangre incurable. Los médicos le dieron una expectativa de vida de apenas 18 meses.
Pese al pronóstico inicial, Gluck continúa con vida más de 20 años después, gracias a avances significativos en los tratamientos oncológicos. En su testimonio publicado por CNBC, asegura que nunca habría deseado atravesar esta enfermedad, pero reconoce que vivir al borde de la muerte lo transformó profundamente.
El diagnóstico lo llevó a reflexionar profundamente sobre la vida y el tiempo. Foto:iStock
Reflexiones sobre la salud y la resistencia
Uno de los aprendizajes más importantes para Gluck fue entender que no tiene sentido vivir sin disfrutar la vida. Desde su diagnóstico, procura cuidar su salud: evita alimentos ultraprocesados y realiza ejercicio cuando puede, aunque admite permitirse excesos ocasionales.
También descubrió una fortaleza personal que desconocía. Superó cuatro rondas de radiación, dolores óseos intensos, insomnio crónico, infecciones recurrentes y múltiples efectos secundarios como pérdida de sensibilidad en los pies y lesiones en el cráneo.
Gluck destaca la calidad humana del personal médico que lo acompañó durante estos años. Recuerda médicos que lo atendieron fuera de horario y enfermeras que lo asistieron en momentos críticos. Durante la pandemia, fue testigo del compromiso de los profesionales de la salud que siguieron cuidando a pacientes como él, pese al riesgo.
Vivir el presente y fortalecer vínculos
El diagnóstico también lo llevó a actuar sin demoras, convirtiéndose en lo que llama un “pre-crastinador”: alguien que no posterga decisiones porque sabe que el tiempo es limitado. Su relación de pareja atravesó dificultades, pero con el tiempo y la terapia lograron superar las crisis.
Para quienes acompañan a personas con enfermedades graves, Gluck recomienda evitar frases hechas y optar por muestras simples de afecto: palabras sinceras o una carta breve fueron, según relata, más significativas que cualquier consejo. La mayor lección que le dejó la enfermedad es la aceptación: centrarse en lo que se puede controlar y aprender a vivir con lo que no.
Reconoce que su cuerpo soportó más de lo que imaginaba, pese a los efectos secundarios. Foto:iStock
¿Qué es el mieloma múltiple?
Según la Mayo Clinic, el mieloma múltiple es un tipo de cáncer que afecta a las células plasmáticas, un tipo de glóbulo blanco encargado de producir anticuerpos. En esta enfermedad, las células se vuelven cancerosas, se multiplican sin control en la médula ósea y generan proteínas anormales que pueden dañar el cuerpo.
Los síntomas más frecuentes incluyen dolor óseo (especialmente en la espalda y las costillas), fatiga por anemia, infecciones recurrentes y problemas renales. En algunos casos, la enfermedad puede ser asintomática al principio.
El tratamiento varía según el avance de la enfermedad. Puede incluir medicamentos, quimioterapia, radioterapia y trasplante de células madre. Aunque el mieloma múltiple no tiene cura definitiva, los tratamientos actuales buscan controlar la enfermedad, aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida.
El Comercio (Perú) / GDA
Más noticias en EL TIEMPO
*Este contenido fue reescrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de El Comercio (GDA), y contó con la revisión de la periodista y un editor.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.eltiempo.com
En la sección: EL TIEMPO.COM -Cultura
También te puede interesar




