‘Me siento muy orgullosa de Vive Claro, un proyecto que es ejemplo de Colombia para el mundo’

El concierto de Paola Jara y Jessi Uribe será el primer espectáculo musical que se presente en Vive Claro Distrito Cultural, el nuevo centro multipropósito que apuesta por el entretenimiento en Bogotá. Luz Ángela Castro, CEO de Ocesa Colombia, lleva cinco años pedaleando por esta iniciativa. Es perfeccionista y ha estado pendiente de todos los detalles.
«Cuando miro hacia atrás, veo todos los retos que ha significado estar aquí y ahora con este proyecto, y es muy emocionante», dice en una charla con EL TIEMPO. «Ha sido un trabajo muy juicioso acompañado de grandes talentos de diferentes oficios, entonces estoy muy expectante también y muy orgullosa del equipo y del trabajo, con muchas ganas de seguir construyendo país y construyendo ciudad».
El nuevo venue de conciertos, ubicado en la carrera 60 # 42-41, tendrá una capacidad total para 40.000 asistentes; aunque para el concierto del domingo 27 de julio solamente se habilitará la gramilla. Las graderías -que son uno de los atractivos más grandes porque se pueden ajustar y reubicar de acuerdo con la ocupación- solamente estarán funcionales para el siguiente gran show, el de Green Day que llegará al país con su ‘The Saviors Tour’, el 28 de agosto. Luego pasarán por allí figuras de la música como The Chemical Romance, Linkin Park, Kendrick Lamar, Imagine Dragons y Guns n’ Roses.
Graderías modulares de Vive Claro. Foto:Cortesía Ocesa
Castro conversó acerca del impacto ambiental y urbanístico de este nuevo escenario, en el barrio El Greco de la capital, que también cuenta con una carpa anexa al escenario principal, donde ya se han desarrollado eventos como el Circo del Sol y la exhibición de Jurassic World.
¿Por qué Vive Claro es más que una moderna estructura para la realización de conciertos? ¿Cuál su esencia?
Cuando verdaderamente tienes la convicción de dar valor agregado y trascender con cada una de tus acciones, nacen iniciativas como esta, porque no es solamente es poner una estructura para hacer conciertos, sino recuperar una zona. Le damos valor agregado, sembramos árboles que tienen un concepto claro, hay sistemas de pondaje (para la retención temporal de aguas lluvias), que mediante el uso de drenajes sostenibles y el ecopavimento, permite que el agua cumpla con un ciclo, cómo hacemos que la oferta arbórea de lo que se va a sembrar de alguna manera permita que las especies, ya sean aves o sean ranas o sean incluso insectos, abejas, todo este tipo de cosas suceda. Y también hablar con un ambientalista muy experta que te dice, que es más fácil hacer ese tipo de recuperaciones en zonas urbanas que en zonas rurales, porque la coexistencia del ruido ambiente, el tema transporte, hace que esas especies sean más adaptables al entorno. O sea, si tú pones algo así en Sopó, pues el ruido de allá es muy distinto al de la calle 26 . Entonces efectivamente esas especies tienen una capacidad adaptativa enorme. Yo siento un orgullo muy grande por esta empresa y por haber creído en un proyecto que no solamente hace conciertos con estructuras temporales, sino que me dio la oportunidad, el voto de fe, de recuperar esta zona. Eso es muy bonito. Tenemos 24 hectáreas y 18 de ellas tienen recuperación ambiental, estamos hablando del 75% del lugar. Eso es un montón. Más allá de las estructuras temporales, queda un lugar verde con un valor importante ecológico y que la ciudadanía podrá usar. Entonces es bien valioso y tal vez una labor invisible, pero la verdad, uno no trabaja para el reconocimiento, sino para que las cosas queden bien hechas.
El primer concierto de Vive Claro solamente utilizará la gramilla. Foto:Cortesía Ocesa
¿Cómo ha sido la conversación con los habitantes del sector del Greco, en cuanto a movilidad, ruido, seguridad? ¿Hay alguna propuesta de limitar la cantidad de eventos?
Para empezar, el límite es la misma programación de eventos que existen alrededor de las grandes giras internacionales. Segundo, cuando tú hablas de un límite de eventos, hablas del aforo grande, pero evidentemente puedes hacer eventos para niños y ferias gastronómicas, cosas que tienen menor impacto. Sin embargo, también te puedo decir con total convicción que tenemos un plan de manejo de ruido y una conversación permanente con los vecinos que quieren tener ese diálogo, a través de las juntas de acción comunal, que te permiten establecer acuerdos para poder profundizar y trabajar en conjunto. Por ejemplo, muchos nos dicen: cómo hacemos para tener un plan de movilidad, porque no me gusta que la gente pase por enfrente de mis casas. Listo, vamos a hacer un corredor de paso alterno, dentro del lugar y para que usted tenga control de eso, vamos a ponerle cámaras de seguridad; vamos a ponerle un cerramiento, que ya no sean esos palos de madera y el alambre de púas, sino algo más bonito, que lo podamos embellecer con muestras culturales, algo que está en proceso y que se va a instalar cuando terminemos los trabajos, los movimientos de tierras, y cuando empiece a florecer el pasto, porque de lo contrario se iban a dañar, a ensuciar. Aquí hablamos de un proyecto en el que creas comunidad, en el que no hay una sola óptica de valor, sino que pueden integrar diferentes problemáticas: movilidad, ruido, seguridad, inclusión social, hacemos partícipes a las comunidades.
¿De cuántos empleos estamos hablando con la apertura de Vive Claro?
Son 22.000 entre empleos directos, indirectos e inducidos en los próximos años. Por cada concierto, en promedio calculamos que generas entre 1.000 y 1.300 empleos. Además del valor, esto es parte de la nueva ola de cómo se recompone la estructura económica del país, en la que una fuente inagotable de creación humana, como la música o las artes creativas, cobran un valor importante; vamos evolucionando a tener un renglón importante en el PIB del país; pero también hablamos de diversificación de oficios y exaltación del talento humano como fuente inagotable de riqueza. Claro, y de trabajos especializados para esta rama cultural, algo que también es increíble.
Vista aérea de lugar, en el sector de El Greco. Foto:MAURICIO MORENO
Entonces, para el concierto del domingo solamente se habillitará la gramilla…
Sí. La gente que va a este primer concierto va a tener la primera experiencia, pero sonido, logística, todo está perfecto. La gradería no se usa en este evento, estarán ahí porque cumple una función importante de mitigación de impacto sonoro, de creación de acústica para los asistentes, una condición específica que hace que el sonido pueda ser más envolvente. Y seguimos trabajando en ciertas zonas que hoy se ven con mucha tierra, pero estamos trabajando en la nivelación, en la puesta de filtros, en los sistemas de drenaje que permiten llevar el agua, y pues en época de lluvias fue dificilísimo, el barro era tenaz, así que tocaba esperar a que se secara. De ahí la demora que tenemos en ese proceso.
¿El techo, definitivamente, para más adelante?
Sí. Es importante entender que en una ciudad como Bogotá, llueve casi todos los días, entonces si bien este es un ejercicio inicial, como es modular y es movible, adaptable, sí hay la posibilidad de poner cierto tipo de cubierta, no completa, pero sí, para ciertas secciones de la gradería. Hay muchas prácticas mundiales en ese sentido y lo iremos evolucionando y yo creo que nos iremos adaptando de acuerdo con la respuesta que tengamos del público.
Las graderías estarán funcionales, por primera vez, para el concierto de Green Day, en agosto. Foto:Cortesía Ocesa
¿Cuál es su sentimiento en este momento respecto a lo que ha logrado con Vive Claro?
Cuando eres un muy perfeccionista, eso no te ayuda mucho con la ansiedad, entonces quieres ver todo listo ya. Pero, la verdad, es que me siento muy orgullosa de la conceptualización de Vive Claro, un proyecto que es ejemplo de Colombia para el mundo, hecho y conceptualizado por colombianos, con apoyo de inversión extranjera, pero hecho por nosotros y que va a ser un referente: ya nos están buscando para replicarlo en Argentina, Brasil, Chile, Panamá. Ahí dices, hicimos un cambio y le dimos un valor agregado importantísimo. Por años, tuvimos las discusiones sobre la gramilla, la programación de fútbol, entonces, ¿por qué tenemos que ponernos un techo? Hay que ser visionarios, con todo el potencial que tenemos como país, como cultura, como público, nos merecemos los mejores artistas del mundo acá y que nuestros artistas colombianos tengan los mejores escenarios. Tenemos que evolucionar.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.eltiempo.com
En la sección: EL TIEMPO.COM -Cultura
También te puede interesar




