Estados Unidos autorizó a Chevron para reanudar operaciones limitadas en Venezuela, en lo que se percibe como un cambio parcial en la política hacia el país. Según afirman Agencias de Noticias, la administración de Donald Trump renovó discretamente la licencia de Chevron, permitiéndole retomar actividades conjuntas con Petróleos de Venezuela (PDVSA) bajo condiciones específicas.
A diferencia de licencias anteriores, este nuevo permiso le permite a Chevron pagar sus obligaciones con el Estado venezolano mediante entregas de crudo, en lugar de transferencias de dinero en efectivo, evitando así pagos directos en divisas. Además, la licencia fue clasificada como “específica” y no como general, lo que permitió que se aprobara sin una divulgación pública inmediata.
La medida se da meses después de que se revocara la licencia que permitía a Chevron bombear petróleo en Venezuela a principios de año. Ahora, se busca un equilibrio entre mantener la presión política sobre el gobierno venezolano y permitir cierta actividad económica en el sector petrolero, lo que podría beneficiar a contratistas y facilitar las importaciones necesarias para mantener los proyectos en marcha.
Además, este permiso le permitiría a Chevron recuperar una deuda estimada en 3.000 millones de dólares acumulada por su participación en proyectos con PDVSA. Aunque las operaciones seguirán siendo limitadas, este paso refleja una flexibilización moderada que apunta a mantener operativa una parte de la infraestructura petrolera venezolana, mientras Estados Unidos sigue con sus sanciones y restricciones al gobierno de Caracas.




