Casi todos los médicos consultados tienen fotografías de las balas extraídas de los cuerpos de los pequeños en sus diarios médicos. Gracias a esa extracción, muy delicada porque puede provocar colapso de los tejidos, algunos niños han sobrevivido. Muchos han quedado con secuelas, como parálisis parcial o total.
Un experto militar en análisis de proyectiles estima que la foto superior y son del estándar OTAN, utilizado por el ejército israelí tanto en sus fusiles como en las ametralladoras israelíes de calibre 7,62 (las FN MAG belga o las IWI Negev 7). Hamás utiliza sobre todo munición soviética.