La Costa del Sol acelera su carrera para convertirse en referente europeo del senior living

Pocas regiones europeas reúnen tantas condiciones para liderar el auge del senior living como la Costa del Sol. Clima, conectividad internacional, seguridad, calidad de vida, una potente red sanitaria y una consolidada comunidad extranjera residente han convertido durante décadas al litoral malagueño en uno de los destinos preferidos para miles de jubilados europeos. Ahora, esa realidad demográfica comienza a traducirse en una nueva industria inmobiliaria y de servicios que aspira a situar a la Costa del Sol entre los grandes referentes europeos de la llamada economía de la longevidad.
El fenómeno ha alcanzado incluso el ámbito académico. El senior living fue una de las cuestiones centrales abordadas durante la jornada de clausura del curso 2025-2026 de la Cátedra Real Estate Alfil de San Telmo Business School, donde expertos del sector inmobiliario, académico e institucional analizaron el impacto que tendrá el envejecimiento de la población sobre los nuevos modelos residenciales y sobre la competitividad de territorios dinámicos como Málaga y la Costa del Sol.
La reflexión parte de una realidad evidente. Mucho antes de que surgiera el concepto de senior living, la Costa del Sol ya funcionaba como uno de los mayores destinos residenciales para jubilados europeos. Municipios como Marbella, Estepona, Mijas, Benalmádena, Fuengirola o Manilva llevan años registrando una elevada presencia de residentes internacionales que han decidido establecer aquí su residencia permanente o pasar largas temporadas.
Solo en Manilva, con menos de 20.000 habitantes, conviven más de 90 nacionalidades distintas. Una diversidad que se repite en buena parte del litoral malagueño y que ha contribuido a crear una comunidad internacional plenamente integrada en la vida económica y social de la comarca.
De turistas a residentes
A ello se suma un fenómeno demográfico cada vez más visible. La Costa del Sol concentra una de las mayores poblaciones extranjeras residentes de España y cuenta con decenas de miles de personas mayores de 65 años procedentes de Reino Unido, Alemania, Países Bajos, Escandinavia, Bélgica o Francia. Muchos de ellos llegaron inicialmente como turistas y acabaron convirtiendo la provincia en su residencia habitual. La combinación de clima, servicios y calidad de vida ha convertido al litoral malagueño en un auténtico destino europeo para el retiro activo mucho antes de que el mercado comenzara a hablar de senior living.
El envejecimiento demográfico está acelerando además esta tendencia. La generación que comienza a jubilarse presenta perfiles muy distintos a los de hace apenas dos décadas. Son personas más activas, con mayor esperanza de vida, mejor estado de salud y nuevas expectativas residenciales. Ya no buscan únicamente una vivienda junto al mar, sino entornos que combinen independencia, bienestar, servicios, actividad social y asistencia cuando resulte necesaria.
Responder a nuevas necesidades
Esa transformación fue uno de los principales asuntos analizados durante la jornada de la Cátedra. Juan José López-Ibor, consejero delegado de Global Health y fundador de Ballesol, explicó que España afronta una profunda transformación demográfica que exigirá nuevas soluciones residenciales adaptadas a una población cada vez más longeva y activa. Según señaló, el senior living surge precisamente para responder a esas nuevas demandas, alejándose del modelo tradicional de residencia asistencial y apostando por fórmulas que favorecen la autonomía personal, el bienestar y la vida en comunidad.
En la misma línea, Bruno Rabassa, presidente de Berkshire Hathaway HomeServices Barcelona y consejero delegado de Aticco Living, defendió que la Costa del Sol reúne ventajas competitivas muy difíciles de replicar en otros mercados europeos. La conectividad aérea del aeropuerto de Málaga, uno de los más importantes del continente; la amplia oferta hospitalaria pública y privada; la seguridad; la calidad climática durante todo el año y la existencia de una consolidada comunidad internacional sitúan al destino en una posición privilegiada para liderar este segmento residencial.
Los promotores ya han comenzado a posicionarse ante esta demanda creciente. Entre los proyectos más relevantes destacan Luana El Paraíso, en Estepona, promovido por Eurofund Group, con 129 apartamentos destinados a mayores de 65 años; y Luana Miraflores, en Mijas, que añadirá otras 157 viviendas especializadas. Ambos complejos incorporarán servicios de bienestar, restauración, deporte, atención personalizada y espacios comunitarios, siguiendo modelos ampliamente implantados en Estados Unidos y el norte de Europa. También Estepona albergará uno de los desarrollos impulsados por Bogaris Costa del Sol, donde el senior living formará parte de un gran proyecto turístico y residencial.
Retos del real estate en la Costa del Sol
Pero la jornada celebrada en San Telmo fue mucho más allá del análisis de la economía de la longevidad. El encuentro sirvió también para abordar uno de los grandes desafíos que afrontan actualmente Málaga y la Costa del Sol: la creciente dificultad para producir vivienda suficiente en un territorio que continúa ganando población, atrayendo inversión internacional y generando empleo a un ritmo superior al de la oferta residencial disponible.
El profesor Josep Mor Figueras, director académico de la Cátedra Real Estate Alfil, presentó un análisis sobre las consecuencias económicas y sociales derivadas de la insuficiente producción de vivienda. Según explicó, España acumula un importante déficit estructural que continúa creciendo cada año y que afecta especialmente a las zonas con mayor capacidad de generación de empleo. Mor advirtió de que la falta de vivienda ya no constituye únicamente un problema inmobiliario, sino un factor que condiciona la movilidad laboral, la productividad empresarial, la capacidad para atraer talento y la competitividad de los territorios.
La cuestión fue analizada también durante una mesa redonda centrada en el papel de la sociedad civil organizada en la generación de oferta útil de vivienda. Jorge Ginés, director general de ASPRIMA, defendió la necesidad de incrementar de forma sostenida la producción residencial para responder a las necesidades reales de la sociedad. En la misma línea, Violeta Aragón, secretaria general de ACP Málaga, alertó de que cada vez más empresas encuentran dificultades para incorporar trabajadores debido a la falta de vivienda accesible cerca de los principales focos de actividad económica de la provincia.
Por su parte, Clara Muñoz, directora general de Fundación Grupo Salas, expuso distintos modelos de colaboración público-privada orientados a ampliar el parque de vivienda asequible mediante fórmulas de reinversión social. José María López Cerezo, director gerente del Instituto Municipal de la Vivienda de Málaga, analizó asimismo diferentes herramientas destinadas a impulsar nuevos desarrollos residenciales adaptados a las necesidades actuales del mercado.
La jornada incluyó además el estudio del caso empresarial de Antonio Bazán, fundador de Grupo Agrojardín y de BZH, promotora inmobiliaria boutique y family office. Los participantes analizaron la evolución de una compañía familiar que ha logrado consolidarse en sectores tan diversos como la jardinería, el mantenimiento de espacios verdes y el desarrollo inmobiliario, poniendo el foco en cuestiones como la profesionalización empresarial, la diversificación y la creación de valor vinculada al conocimiento del territorio.
Durante el curso 2025-2026, la Cátedra ha abordado algunos de los asuntos que están definiendo el futuro del mercado, desde la financiación bancaria y alternativa hasta la fiscalidad, las infraestructuras, la industrialización de la construcción, las branded residences, el mercado residencial de lujo, el acceso a la vivienda o la relación entre el golf y el desarrollo inmobiliario.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.eleconomista.es
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