10 formas heladas y refrescantes para tomar café en verano

Estimulante, reconfortante y sobre todo muy aromático, el café es una de las bebidas más consumidas en el mundo, que aunque tradicionalmente sea una propuesta caliente, eso no significa que tengamos que prescindir de su consumo durante el verano. Cuando el calor aparece, podemos recurrir al clásico café con hielo. Una opción rápida y sencilla que se ha hecho cada vez más común en nuestras sobremesas.
Debido a su gran popularidad, ya no sólo podemos preparar la clásica receta de café con un poco de leche y abundante hielo. Actualmente existen muchas formas de poder tomarlo, desde las más tradicionales hasta exquisitas propuestas innovadoras que lo mezclan con distintos ingredientes del momento.
Hoy te dejaremos una lista con 10 ideas que puedes preparar en estos días de altas temperaturas cuando quieras disfrutar de un buen café, pero no te apetezca el típico cortado de media tarde. Opciones que mezclan sabores, técnicas y texturas que van a conquistar incluso a los menos cafeteros.
Las mejores formas de preparar café frío en verano
Iced latte
La versión veraniega del tradicional café con leche. Se trata de servir el café espresso sobre hielo y mezclarlo con leche fría. Una propuesta sencilla, elegante y refrescante. Se puede personalizar añadiéndole jarabes de sabores, como vainilla, caramelo o almendras, leches vegetales (soja, coco, almendra o avena) o potenciar su gusto con especias como la canela o el cardamomo.
Si eres de los que prefieren las preparaciones dulces, puedes agregarle un toque de nata montada o sirope de chocolate y lo conviertes en una especie de postre. Para hacerlo en casa, sólo debes preparar el café espresso, dejarlo enfriar y luego simplemente servirlo directamente sobre el hielo, finalizando con leche al gusto.
Affogato
Es una preparación muy sencilla que consiste en agregar una bola generosa de helado de vainilla en un vaso para luego verter encima un café recién hecho. Debido al contraste de temperaturas, el helado se convierte en una especie de crema dulce y aromática. Una opción refrescante y deliciosa para el verano.
Cold brew
Una infusión de café que se prepara dejando reposar el café molido en agua fría por unas 12 a 24 horas. Lo que produce una bebida menos ácida, suave y con un sabor más complejo que la tradicional. Una propuesta muy versátil que puede tomarse sola, con leche o incluso agregándole un toque de vainilla o canela.
Café granizado
Prepara un buen café espresso, le puedes agregar leche y edulcorante si lo deseas, luego vierte la mezcla en una bandeja baja. Mételo en el congelador y cada media hora ve raspándolo con un tenedor para formar cristales. Repite este proceso varias veces hasta conseguir la textura de un granizado. Sírvelo en un vaso y consúmelo de inmediato.
Café con tónica
Para hacerlo en casa debes seguir unos posos muy simples: llena un vaso hasta el tope con hielo, vierte tónica fría hasta la mitad y luego complétalo con café, añadiéndolo lentamente. El resultado es una bebida diferente pero muy refrescante. Las burbujas de la tónica mezcladas con el sabor del café producen una exquisita explosión de sabores en el paladar.
‘Mojito’ de café
Una forma diferente de tomar café que lo puedes conseguir machacando unas hojas de menta con una cucharadita de azúcar y unas gotas de lima. Luego agrega hielo y café frío. Si le sumas un poco de agua con gas la puedes convertir en una bebida carbonatada, y si eres aún más atrevido y te apetece una versión con alcohol, tienes la opción de mezclarlo con un chorrito de ron blanco.
Smoothie de café
Los smoothies no son sólo de frutas, también pueden llevar café en su preparación. Para prepararlo lleva a la licuadora un plátano maduro y agrégale café enfriado, yogur o leche y suficiente hielo. Licúa hasta que todo esté bien integrado, el hielo se haya triturado y tenga una textura un poco líquida.
Café shakerato
Se trata de una bebida sofisticada que combina espresso, azúcar y hielo que se agitan en una coctelera hasta conseguir una espuma ligera y cremosa. Se sirve en una copa de cóctel para lograr una presentación elegante con sabor intenso y refrescante.
En casa lo puedes preparar en un frasco con tapa si no tienes coctelera. El secreto está en cuidar la proporción perfecta entre dulzor y amargor. Le puedes añadir un chorrito de Amaretto o licor de café para elevar aún más su toque sofisticado.
Café frío especiado
Para conseguirlo debes preparar una taza de café fuerte y dejarla enfriar. Luego la mezclas con 1/2 taza de leche, 1/4 de cucharadita de canela, una pizca de cardamomo, un toque clavo de olor (entero o molido) y una cucharadita de miel o azúcar (sólo si te gusta el dulce).
Déjalo reposar por unos minutos, y si usas las especias enteras, cuélalo antes de servir. Vierte la preparación sobre un vaso con hielo, remueve bien y disfruta de un café frío, aromático y muy refrescante para los días calurosos.
Helado de café (sin máquina)
Una sencilla mezcla que puedes hacer al integrar unos 400 mililitros de nata montada con 300 gramos de leche condensada y 80 mililitros de café espresso. Vierte todo esto en un recipiente y congela por unas 4 a 6 horas, removiendo con una cuchara cada hora para evitar que se formen cristales de hielo.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.20minutos.es
En la sección: 20MINUTOS.ES – Gastronomía
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