las intoxicaciones alimentarias más peligrosas en verano

El verano es sinónimo de planes como el de pasar un día entero en las playas de España hasta que el sol se ponga. Podemos optar por acudir a cualquier cala con un chiringuito cerca o, por el contrario, traer comida ya preparada como las que están disponibles en los supermercados o hacerla por nuestra cuenta. Sin embargo, hay que tener claras ciertas cosas y una de ellas tiene que ver con el riesgo de una intoxicación alimentaria.
Las altas temperaturas y una mala conservación son dos motivos que contribuyen a la aparición de bacterias en los alimentos y que pueden ser peligrosas para nuestra salud. «Los meses de verano constituyen una época especialmente crítica, porque las altas temperaturas favorecen el desarrollo de microorganismos. Asimismo, en esta época hay una mayor tendencia a comer fuera de casa y es más probable que no se mantengan los alimentos a las temperaturas adecuadas», explican desde la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN).
Es por ello que detallan varios consejos para evitarlas al máximo posible, desde el consumo de agua potable hasta esquivar el contacto de alimentos crudos con los que están cocinados. Para tener más cuidado a partir de ahora, a continuación, relatamos algunas de las intoxicaciones más frecuentes que pueden aparecer en verano y formas de prevenirlas.
Salmonela
Es una de las intoxicaciones más frecuentes del verano. También conocida como salmonelosis, se trata de una enfermedad causada por la bacteria salmonela, una bacteria que «generalmente vive en los intestinos de animales y humanos y se expulsa mediante las heces (materia fecal). La forma más frecuente de infección en los humanos es a través de agua o alimentos contaminados«, explica Mayo Clinic.
También subrayan que una infección por salmonela puede ser causada por otros motivos, como «huevos crudos o poco cocidos«, «productos lácteos no pasteurizados» y el consumo de ciertas frutas y verduras que «pueden haber sido irrigadas en el campo o lavadas durante el procesamiento con agua contaminada por salmonela».
Para prevenirla, el portal de Salud de Madrid, en un artículo de su página web, recomienda «lavarse bien las manos» antes de cocinar, «evitar contaminaciones cruzadas manteniendo aislados los alimentos crudos de los ya cocinados» y «cocinar bien los alimentos de origen animal, especialmente la carne y los huevos, evitando que queden crudos en su interior». También aconsejan el consumo de agua embotellada, especialmente en países «o lugares donde ésta no sea potable».
Gastroenteritis
El portal MedlinePlus describe la gastroenteritis como «una inflamación del revestimiento del estómago y los intestinos. Sus principales síntomas incluyen vómitos y diarrea. Por lo general, no es grave en personas sanas, pero en ocasiones puede causar deshidratación o síntomas más serios«.
La gastroenteritis puede ser provocada por varias causas. Una es la de «por consumir alimentos o bebidas contaminados con virus, bacterias, parásitos o químicos«, según MedlinePlus, que «se conoce como intoxicación alimentaria».
Son muchas las formas de evitar una posible gastroenteritis y que podemos practicar de manera diaria. Por ejemplo, la que habría que apuntarse sí o sí y es la de no lavar alimentos como la carne cruda con agua, un consejo que no paran de repetir expertos en seguridad alimentaria como Alba Ramírez, que habló de ello hace un tiempo.
Botulismo
Bien es cierto que no es una intoxicación común, pero sí una de las más peligrosas. Hay varios tipos, entre ellos, la alimentaria, causada por alimentos que no han sido conservados de la manera correcta, de acuerdo con la información publicada en el portal MedlinePlus. «Es una enfermedad rara causada por la neurotoxina de Clostridium botulinum, un anaerobio grampositivo formador de esporas», explica Inmaculada Castillo Lozano, Doctora en Farmacia, en un artículo publicado en la página web del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid (COFM).
Según Mayo Clinic, algunos síntomas que se pueden presentar en el caso de intoxicarse de botulismo alimentario son sequedad en la boca, dificultad al tragar o hablar, visión borrosa, náuseas y parálisis.
La experta del COFM también señala, como medida preventiva, «la importancia de la conservación de los alimentos a la temperatura indicada en el etiquetado, especialmente ahora, en verano y seguir las instrucciones de uso indicadas por los fabricantes».
Escherichia coli (E. coli)
La AESAN describe la Escherichia coli como una bacteria que «forma parte de la microbiota habitual del intestino de personas y animales, que se elimina a través de las heces. Aunque la mayoría de las cepas son inofensivas, algunas pueden causar graves enfermedades de transmisión alimentaria (…). Puede sobrevivir durante largos periodos en el medio ambiente, tanto en el suelo como en el agua, pudiendo proliferar en agua y alimentos de origen animal y vegetal».
En cuanto a su forma de transmisión, la más común es a través del consumo de alimentos contaminados y «se puede transmitir también por el consumo de agua contaminada, así como por el contacto con animales y sus heces«, afirman desde la AESAN.
Esta toxiinfección se puede prevenir desde casa. La AESAN propone tres recomendaciones clave: lavarse las manos bien con jabón y agua caliente antes y después de manipular los alimentos, separar los crudos de los cocinados dentro de la nevera y limpiar y desinfectar las superficies de la cocina así como los utensilios que hayamos usado.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.20minutos.es
En la sección: 20MINUTOS.ES – Gastronomía
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