Las claves y consecuencias del ataque de Israel a Qatar | elmundo.es

«Es nuestro Múnich», dijo el jefe del servicio secreto interno israelí (Shabak) Ronen Bar, poco después del asesinato de 1.200 personas y el secuestro de otras 251 en el ataque de Hamas del 7 de octubre de 2023. Se refería al inicio de la campaña para acabar con sus responsables emulando así la orden dada por la primera ministra Golda Meir al Mosad para localizar y matar a todos los responsables del atentado palestino contra los deportistas israelíes en la Villa Olímpica en Múnich 72.
‘Timing’
Bar reflejaba el sentir general de su país entonces y hoy. Por eso, nadie llora en Israel la muerte de efectivos del grupo que realizó el peor ataque en su historia, pero hay dudas sobre el timing. El temor se centra en que una acción tan dramática no solo destroce la sede y seguridad de Hamas en Doha, sino también las posibilidades de un acuerdo que permita la tregua en la devastada Franja de Gaza y la vuelta de los rehenes.
Preocupación
El hecho de que el primer ministro Benjamin Netanyahu y el titular de Defensa, Israel Katz, dijeran que el ataque fue ordenado de forma definitiva este lunes tras el atentado en Jerusalén (seis muertos) y la emboscada en el norte de Gaza (4 soldados muertos) y la creencia filtrada desde el Gobierno de que no hay posibilidades de avance en la negociación con los actuales dirigentes islamistas en Doha no redujo la preocupación en la principal asociación de las familias de los secuestrados.
Secuestrados
«Un profundo temor se cierne ahora sobre el precio que los secuestrados podrían pagar. Sabemos, por los supervivientes de cautiverio que han regresado, que la venganza dirigida contra los secuestrados es cruel», reaccionó el Fórum de Familias de Secuestrados y Desaparecidos, que envió un mensaje a su Gobierno: «Exigimos que presente un plan claro para un acuerdo global de la vuelta de los 48 secuestrados».
«Tiemblo de miedo. Puede ser que en estos momentos Netanyahu ha decretado la muerte de mi hijo Matan», denunció Einav Zangauker sobre su hijo en cautiverio en Gaza desde hace más de 700 día,s al tiempo que le acusó de torpedear de nuevo la negociación. Tzvika Mor, padre del cautivo Eitan, sin embargo, elogió el bombardeo al considerar que acerca el fin de Hamas y la vuelta de los rehenes.
Sin negociaciones
El ataque puede suponer la sentencia de muerte de la negociación y un deterioro de la situación en el terreno donde el ejército ultima el asalto terrestre en la cada vez más asediada Ciudad de Gaza o, por el contrario, el punto de inflexión que lleve al presidente estadounidense Donald Trump a imponer el fin de la guerra. Lo que parece evidente es que, a corto plazo, el ataque contra los principales negociadores de Hamas en Doha acaba con el papel mediador catarí potenciando el de Egipto.
En el punto de mira
Tras descabezar a la cúpula del grupo integrista -incluyendo su brazo armado- en la devastada Franja de Gaza, excepto Izz al Din al Haddad y Raed Saad (que ahora tendrán incluso más protagonismo en la negociación) y matar a dos importantes líderes en Irán (Ismail Haniyah) y Líbano (Saleh al Arouri), Israel apuntó a la plana mayor que desde hace años se encuentra en Doha. Los dirigentes islamistas sabían que estaban en el punto de mira tras el 7-O, pero se sentían seguros en suelo del país mediador y con excelentes relaciones con EEUU.
En las últimas semanas, sin embargo, estrecharon las medidas de precaución ante la retórica de Israel que empezó a sugerir que ningún objetivo estaba inmune en el extranjero. Es decir, que si surgía la oportunidad operativa, ordenaría el ataque aunque fuera en Doha.
Al alcance
Cuando a media tarde empezaron a verse columnas de humo en la capital catarí llegó la confirmación oficial israelí de la autoría de uno de los ataques más dramáticos de los últimos años en la región. No sólo por su distancia (alrededor de 1.800 kilómetros), sino también por el objetivo (todo el liderazgo de Hamas) y el lugar (Doha, que suele visitar el jefe del Mosad).
Tras el anuncio del ejército y Shabak, empezó la cuenta atrás en la sede central del ejército en Tel Aviv para recibir confirmación de quién murió y quien sobrevivió a los misiles de la Fuerza Aérea. «Ningún terrorista está fuera del alcance del largo brazo de Israel», dicen fuentes israelíes tras la llamada Operación Cumbre de fuego.
Operación própria
Ante los rumores sobre el apoyo e incluso cooperación estadounidenses a dicha operación, Netanyahu difundió una aclaración poco usual: «La acción de hoy contra los principales cabecillas terroristas de Hamas fue una operación israelí totalmente independiente. Israel la inició, la llevó a cabo e Israel asume toda la responsabilidad».
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