Entrenamientos en los cuarteles y maniobras en La Orchila: qué ven expertos

A medida que han escalado las acciones de Estados Unidos en el mar Caribe para combatir el narcotráfico, la administración de Nicolás Maduro también va mostrando que cada vez toma más en serio, lo que considera son “amenazas” de una agresión militar en el territorio por parte de Washington.
El Pentágono ha reforzado la presencia en aguas internacionales de buques de guerra con la llegada de aviones de combate F-35 a Puerto Rico y hasta el momento, según el presidente de EEUU, Donald Trump, han destruido tres embarcaciones y dado muerte a sus tripulantes, de los que asegura, salieron de Venezuela con cargamentos de drogas.
Miraflores, por su parte, pasó de la denuncia a habilitar el alistamiento permanente de ciudadanos en la Milicia Bolivariana, ordenar el vuelo de dos F-16 cerca de un “destructor”, hablar de 284 “frentes de batalla” en el país con el “Plan Independencia 200” y anunciar maniobras militares en la isla de La Orchila.
“No muestra fuerza, sino temor”
“El gobierno de Maduro no demuestra fuerza sino temor frente a lo que ya percibe como una amenaza creíble por parte de EEUU, no de una invasión que no creo que este planteada, sino ante posibles ataques más precisos a las estructuras de los carteles de la droga, que incluye al Cartel de los Soles. El gobierno de Trump luce decidido a bloquear el paso de drogas hacia el Caribe, Centroamérica y EEUU y al menos 60%, se ha señalado, sale por Venezuela”, expresó el teniente coronel retirado de la Fuerza Aérea venezolana, Guillermo Beltran.
Para el exintegrante de la Fuerza Armada “no son creíbles” los anuncios de movilizaciones de soldados a todo el país ni de buques por la “inoperatividad” y “obsolescencia” que priva en el seno de los componentes militares venezolanos.
“Destruyeron la estructura de la Fanb para ponerla al servicio de un partido político y luego, operacionalmente, no tiene la capacidad para enfrentarse a un ejército como el estadounidense y por ello convoca a la población civil para armarla y entrenarla como escudo, como carne de cañón, para disuadir a EEUU de cualquier intención que pueda afectar al pueblo venezolano”, advirtió.
El pasado mes de agosto, Miraflores convocó a dos fines de semana de alistamiento en la Milicia Bolivariana (componente de la Fanb creado mediante ley, integrado por civiles), para luego decidir que el registro fuera permanente a partir del 1 de septiembre, a través del Sistema Patria. Maduro ha dicho que son capaces de movilizar a unos 8 millones de milicianos, cifra considerada como “dudosa” por analistas y expertos.
Luego, a partir del 13 de septiembre, comenzó a convocarlos los días sábados, a más de 300 cuarteles en todo el país, para jornadas de entrenamiento militar que incluye prácticas de tiro.
“Cuando apenas se supo sobre el despliegue militar en el Caribe, desde el gobierno (de Maduro) se le promovió como un pote de humo, nada real, hasta que después se convencieron que EEUU iba en serio con el tema del narcotráfico. Luego, no ha habido un llamado real a la Fanb a prepararse como sería lo lógico, sino a una población civil que no está preparada ni se puede entrenar de una manera tan improvisada. Lamentablemente no es más que carne de cañón”, coincide el almirante en situación de retiro, Edgar Morillo.
A su juicio, Maduro no mueve a la Fanb porque esta no tiene el “apresto operacional” para participar en un plan de defensa ante una eventual agresión externa. Señala que ello requiere de una logística y recursos con los que actualmente no se cuenta en Venezuela. La líder opositora María Corina Machado ha afirmado que Maduro no confía en la lealtad de la Fanb para defenderlo y por ello convoca a sus cuadros.
La escalada
Posterior a la voladura (2 de septiembre) de la primera lancha rápida en aguas internacionales por parte de EEUU, con saldo, según Trump, de 11 tripulantes muertos, Maduro anunció el “Plan Independencia 200”. Explicó que en 284 “frentes de batalla” que van desde los Andes, el oriente, hasta el sur del país, deben trabajar de manera coordinada efectivos de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Fanb), la Milicia Bolivariana, cuerpos policiales y otros grupos de civiles denominados “cuerpos combatientes”.
“La incorporación de personas ajenas a la Fanb, convertida en un cascarón vacío, busca crearle al supuesto invasor una idea de que se encontrarán con gente para una resistencia o escudo humano y hacerlo desistir, por ello la narrativa del nuevo Vietnam, pero en Suramérica”, señaló Morillo.
Con la destrucción de otras dos embarcaciones, informado por el mismo Trump, vino otro anuncio, esta vez en boca del ministro para la Defensa, Vladimir Padrino López, junto a los comandantes generales de la Fanb: el inicio de la «Maniobra de Campaña Caribe Soberano 200», con la que, aseguró, desplegaron a más de 2.500 efectivos en la isla de La Orchila para un ejercicio militar.
El general en jefe agregó que estarían desplegados durante tres días (a partir de este 17 de septiembre), 12 buques de la Armada Nacional Bolivariana, 22 aeronaves de «ala fija» y de «ala rotatoria», piezas de artillería de campaña y sistemas de defensa aeroespacial. Destacó además el acompañamiento de 20 peñeros de pescadores para un ejercicio de desembarco anfibio y defensa ante un ataque.

“Ningún país de la región, ni en sus mejores condiciones, puede enfrentar a un ejército como el de EEUU; pero en todo caso, una invasión a Venezuela no está planteada, aunque el Pentágono escale en acciones militares para neutralizar a las estructuras de quienes son considerados como narcoterroristas”, agregó Morillo.
Beltrán considera los anuncios de despliegue como parte de una narrativa de defensa nacional que busca sumar el apoyo de los venezolanos sin distingo de tendencia política, lo cual no cree que le de resultado al chavismo.
Empujar negociaciones
Ambos militares retirados coinciden igualmente en que un escenario manejado producto de la «presión militar y psicológica” de EEUU hacia Miraflores -porque la Casa Blanca tiene la capacidad de hacerlo, afirman-, es el del empuje hacia una negociación de salida del poder por parte de Maduro.
“EEUU no va a invadir Venezuela, ni atacar cuarteles, pero sí puede atacar objetivos del narcotráfico sin necesidad de pisar el territorio. Esto también buscaría una erosión interna porque el flujo de recursos productos de actividades ilícitas se verá seriamente afectado, se puede buscar que el régimen de Maduro cometa errores”, apuntó Beltran.
Morillo añadió que EEUU puede estar manejando muchas opciones, pero es difícil anticipar cuál usará de acuerdo con sus objetivos de cortar el flujo de drogas hacia ese país, del cual responsabiliza al gobierno de Maduro. Advirtió que la espera por un desenlace de la actual coyuntura no puede ser indefinida y que una simple retirada de los buques no sería congruente con todo el actual despliegue y la escalada.
Fuente de TenemosNoticias.com: efectococuyo.com
En la sección: Política – Efecto Cocuyo
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