Los cuatro alimentos clave que la nutricionista Júlia Farré recomienda siempre en la fiambrera de tus hijos

Con septiembre llega la vuelta al cole, y con ella el eterno dilema de que preparar para las comidas de los pequeños. Entre prisas, rutinas y actividades extraescolares, muchas familias recurren a soluciones rápidas que, en ocasiones, no son las más nutritivas.
Sin embargo, garantizar que los niños cuenten con una alimentación equilibrada a lo largo del día es fundamental para su rendimiento escolar y para establecer buenos hábitos desde la infancia.
La nutricionista Júlia Farré, especialista en educación alimentaria, ha querido darle importancia a este asunto y lo ha hecho con una propuesta sencilla, práctica y adaptada a la vida real de las familias. Lejos de recomendar preparaciones complicadas, la experta apuesta por ingredientes básicos que, combinados de la forma adecuada, convierten la fiambrera en una herramienta eficaz para cuidar la salud de los pequeños.
En un reciente video de su cuenta de Instagram, Farré reveló cuáles son los cuatro alimentos que considera imprescindibles en cualquier lonchera escolar. Su objetivo es ofrecer comidas completas que aporten energía, vitaminas y saciedad, evitando al mismo tiempo los ultraprocesados que suelen colarse en la rutina diaria.
Los cuatro alimentos que no pueden faltar
Las frutas y verduras ocupan un lugar destacado en su propuesta. Ya sea una pieza de fruta entera, unas rodajas de pepino o unos palitos de zanahoria, estos alimentos aportan fibra, agua y vitaminas esenciales, además de fresca y facilitar la digestión. Incorporarlos a diario aseguran que los niños tengan un aporte de energía durante toda la jornada.
Otro grupo fundamental son las proteínas de calidad que permiten un mejor desarrollo y ayudan a que los pequeños se sienten saciados por más tiempo. Aquí se incluyen alimentos sencillos como el queso fresco, el huevo duro, el hummus o las lonchas de jamón cocido bajo en sal. Su versatilidad los convierte en aliados fáciles de preparar y de transportar.
Los frutos secos también tiene un papel protagonista. En su versión natural, sin sal ni azúcares añadidos, aportan grasa saludable, minerales y un extra de energía ideal para el recreo o las horas intermedias. Además, son prácticos porque no necesitan refrigeración y presentan una alternativa mucho más nutritiva que los habituales snacks ultraprocesados.
Por último, Farré destaca la importancia de incluir carbohidratos, responsables de aportar la energía que los más peques de la familia necesitan para mantener la concentración en clase. Pan integral, galletas caseras, un pequeño bizcocho hecho en casa o incluso un porridge de avena pueden marcar la diferencia, evitando picos de azúcar que provocan otros alimentos menos saludables.
Más allá de los ingredientes concretos, la nutricionista insiste en que también importa como y cuando se consuman. Cenar temprano, priorizar productos frescos y controlar las cantidades son claves para marcar la diferencia. Su propuesta demuestra que, con pocos ingredientes y algo de organización, es posible transformar la fiambrera en un aliado de la salud.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.20minutos.es
En la sección: 20MINUTOS.ES – Gastronomía
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